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los desencuentros entre kempes y el club suelen acabar disueltos por la bondad del matador

Kempes vuelve a indultar al Valencia

"Yo no tengo problemas. Si a mi me dicen que tengo que venir, yo vengo. Valencia es mi casa por más que yo tenga o no relación con el club. Siempre seré embajador del Valencia CF allá donde vaya. con título o sin título. Me considero parte de la historia del club y si tengo la suerte de ser invitado al Centenario vendré con los brazos abiertos y lo más rápido posible..."

6/04/2018 - 

VALÈNCIA. La historia de Mario Alberto Kempes y el Valencia CF está llena de desencuentros. Realmente, cabría decir que el Valencia CF le ha dado demasiadas veces con la puerta en las narices al mayor mito en vida de la historia del club. 

De entrada, cabe recordar que sus siete temporadas en el club de Mestalla están separadas por un paréntesis. El club de Mestalla decidió hacer caja con él campeón del mundo en marzo del 81 para traspasarlo a River Plate por unos suculentísimos 308 millones de pesetas de la época. Pese a que Mario arrastraba más de un año una lesión en la clavícula producida en un durísimo partido contra el Carl Zeiss Jena de la extinta RDA y pese a que había marcado nueve goles en doce partidos, la grada fue desmedidamente exigente con el Matador. Así que la directiva presidida por Pepe Ramos Costa, decidió sacarle un rédito mercantil a la mejor carta internacional de presentación del club.

River incumplió los pagos, así que Kempes volvió a Mestalla y gracias a sus trece dianas y a una carambola digna del mejor maestro de billar, el Valencia CF se salvó de bajar a la segunda división. La siguiente campaña sería la última de Mario en activo en el Valencia CF. La temporada comenzó con Paquito en el banquillo y con un Kempes que recordaba al de su mejor época. Pero otra vez la maldita clavícula volvió a mermar su rendimiento. A Paquito le sucedió en plena campaña en el banquillo Roberto Gil. Al final de dicha campaña -Mario solo pudo jugar quince partidos y anotar ocho goles- entre Roberto Gil y la directiva presidida por Vicente Tormo decidieron en el verano del 84 que no se le renovara su contrato. Posteriormente vinieron los episodios del fútbol sala, el Hércules, Austria, Chile y Bolivia. El Valencia enterró al Matador antes de tiempo.

Para su homenaje en el año 93, el Valencia montó el partido. Eso sí, con el patrocinio de Canal 9 y posterior descuento por parte del club de los gastos derivados del encuentro ante el PSV Eindhoven.

Los caminos de Mario y el Valencia CF se volvieron a cruzar en la convulsa temporada 93-94 en la que se incorpora como segundo entrenador de la mano de Hector Núñez. La aventura dura poco, concretamente 11 partidos. Paco Roig gana las elecciones a la presidencia del Consejo de Administración del club el 9 de marzo y esa misma madrugada destituye a Hector Núñez. A Kempes ni siquiera se le da la oportunidad de reubicarse en el club de su vida. Para más sonrojo, el propio Roig tiraría de la figura del argentino en las elecciones del 2003 como bandera de la candidatura "Cor i força".

En diciembre del 2011 Kempes salta de nuevo a Mestalla rodeado de niños en los prolegómenos de un Valencia-Espanyol. La grada enloquece y corea su nombre en un sencillo acto organizado por el club... aprovechando que la ESPN (canal de TV para el que trabaja) que trajo al mito argentino a Valencia para rodar el documental "La huella de Kempes en España".

El resto está mucho más fresco. Con la llegada de Amadeo Salvo (siempre listo para saber llegar al valencianismo militante) le ofrece a Kempes el cargo de embajador del Valencia CF. Para sacar a Mario de la ESPN y ofrecerle un cargo mayor (se hablaba de la presidencia de honor) el club debía pagarle unos honorarios que no estaba dispuesto a asumir. Con la llegada de Mériton y la crítica libre del Matador a la nefasta política deportiva del club en los primeros años, los propietarios decidieron que el argentino dejara de ser embajador con la peregrina excusa de que la distancia hacia poco funcional el ejercicio de su cargo (como si el propietario gobernara el club viviendo en el área metropolitana de la ciudad).

Fue entonces cuando Kempes acuñó una frase que pesó como una losa por su naturaleza incontestable "voy a seguir siendo el embajador del Valencia, con firma o sin firma".

Kempes está de nuevo en Valencia gracias a la ESPN, y el club ha corrido raudo a su encuentro sabedor de la herida que hay abierta desde hace algo más de un año. El propio Valencia se encargó de dar a conocer por todos los medios posibles el encuentro entre Anil Murthy y la figura más relevante de la historia casi centenaria del club. Una hora antes en CV Ràdio, Kempes ya había anunciado que si le llamaban para los actos del Centenario estaba dispuesto a participar "yo no tengo problemas. Si a mi me dicen que tengo que venir, yo vengo. Valencia es mi casa por más que yo tenga o no relación con el club. Siempre seré embajador del Valencia CF allá donde vaya, con título o sin título. Me considero parte de la historia del club y si tengo la suerte de ser invitado al Centenario vendré con los brazos abiertos y lo más rápido posible". Los dirigentes del club tienen una fortuna inmensa con la humildad y la sencillez del mayor mito en vida de la historia del club. Kempes ha vuelto a indultarles.

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