opinión

¿A quién se lo apunto esta vez?

30/04/2019 - 

VALÈNCIA. Prometo que la próxima vez que Marcelino hable de mala suerte desconecto el audio y me niego a escucharle. Es cierto que ha dejado de apelar a este argumento tan volátil, pero es que se ha pasado media temporada hablando de ello como si todo se resumiese a algo tan poco serio como la buena o la mala suerte: a pesar de todo esa misma suerte esquiva le vuelve a dar un poco de esperanza al equipo tras otra jornada. Pero esta vez no he venido aquí a hablar del técnico, que no tiene más culpa que intentar echar mano del banquillo en un partido en el que Jordan se hizo dueño del centro del campo y sentó cátedra en el que debería ser su próximo feudo con una correcta planificación deportiva. Y de esto sí quiero hablar: el Señor Pablo Longoria se está saliendo de rositas de una planificación de plantilla más que discutible, quizá porque el técnico, a lo mejor, lo puso ahí de parche para hacer y deshacer más a sus anchas, no lo sé. Pero la realidad es que aún no he visto acierto alguno en el famoso “scouting”. Y voy a hacer un pequeño repaso.

Todos conocen a alguien que siempre dice eso de “mi sobrino juega en el Valencia CF”, sea en la categoría que sea. Pues bien, todos tenemos un sobrino jugando en el equipo ché, aunque no ha demostrado nada para hacerlo. No se comprende su fichaje a mitad de año, a un precio excesivo (cinco millones de euros), siendo suplente en un equipo de peor talla que el tuyo. Mal vamos si el suplente del Alavés es titular en tu equipo. Eso no se llama tener buen ojo, sino ser el tonto del pueblo al que se la han colado. La aportación de Sobrino se resume a un gol en su debut, pero ¿lo has fichado para que juegue en banda? Peor me lo pintas. Uros Racic parece que puede ser un buen jugador, pero no está aquí y lo fichaste ¿para quedarse en el primer equipo? Porque jugó en el filial hasta mitad de temporada y no te ha sumado. Daniel Wass, que no sé si lo ha fichado el mago Longoria, no es un buen fichaje y voy a explicar por qué: está jugando de lateral y esa no es su demarcación. Que el chico sea versátil y se adapte no significa que su fichaje sea acertado, ya que te has encontrado esto por el camino, por mucho que sepas que es polivalente y que pueda jugar en varias posiciones (mediocentro, volante por ambas bandas) del centro del campo. Ahí, en esa posición, es donde peor ha rendido el danés, curiosamente.

Cheryshev, Guedes y Coquellin no son fichajes suyos o, mejor aún: para fichar a estos tres (que no lo ha hecho) no hace falta traer al gurú del mercado internacional. Luego está Neto, que es, con diferencia, el mejor jugador que ha venido, por regularidad y rendimiento. No sé si tuvo más incidencia de la que le corresponde, más allá de que los dos estaban en la Juventus. Si no recuerdo mal todo fue porque Longoria se lo aconsejó a su amigo Marcelino, entonces no sé hasta qué punto ya ejercía de director deportivo. Kondogbia no es fichaje suyo tampoco.

Luego está Diakhaby, que puede ser un buen central, porque condiciones tiene, aunque ya lo fichaste a precio de defensa consagrado y hecho, y el francés está muy lejos de ese talante. Sus errores a veces son grotescos, pero no muy diferentes a los de Gabriel Paulista que, por otro lado, el domingo hizo un muy buen partido, todo hay que decirlo. El otro francés, Gameiro, es un mal negocio, no tengo la más mínima duda, porque costó un dineral para tener treinta y uno, y porque no tiene gol. Por mucho que nos empeñemos, no tiene gol este chico y no lo ha tenido nunca, porque sus números nunca son de delantero centro. Sus errores cara a puerta seguramente te van a costar la Champions ¿esto lo va a decir alguien o nos lo callamos? No lo digo por el partido del domingo, sino por muchos otros que ahora recuerdo con cierto dolor. De momento Roncaglia te salva el expediente, y eso que ya es madurito el buen central cedido por el Celta de Vigo. ¡Ah, es verdad!: no es tuyo, está cedido… Casi lo olvido.

Más allá de esto, tenemos el Valencia Mestalla, donde se supone que juegan muchos de aquellos jóvenes talentos que ficha el genial Longoria, pero que está más cerca de la tercera división que de la segunda. La semana que viene ya hablaré de Ferrán y Kangin Lee, porque Marcelino me parece que no está siendo justo en su trato.

En fin, hecho el repaso rápido de jugadores, voy al juego: me parece increíble que siendo el Valencia CF un equipo que apuesta por entrar por bandas y centrar, tú no tengas ni un solo delantero rematador. Contra el Eibar se vio claramente la falta de calidad en esa parcela: los equipos grandes se diferencian en que si un delantero no tiene un buen día, aparece el otro (o la segunda línea) y sí cumple con lo exigido. Es así como ganan, a costa de regularidad general (que no individual). Pero algo mal ocurre en el Valencia CF en ataque cuando en muchos partidos todos los delanteros están desacertados a la vez. Demasiadas veces ocurre que los cuatro de ataque no tienen su día al mismo tiempo y los que salen del banquillo tampoco. Esto se llama falta de calidad y se vio con un Santi Mina fallando lo que un jugador de elite no puede fallar, o un Gameiro que demuestra su auténtico nivel cara a puerta, o un Rodrigo que no y un Sobrino que tampoco…lo dicho, demasiadas veces ya. Y aquí muchos tienen la culpa, porque ahora mismo, con esos números globales, el Valencia CF no merece jugar la Champions y si lo hace hará el ridículo, como ya lo ha hecho este año, quedando eliminado antes de hora. Y ahora, sigue así que a lo mejor te quedas hasta fuera de Europa: ¿a quién le apuntaríamos ese fracaso? ¿solo a técnico y plantilla?

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