acelerón en su carrera con el último ascenso a la vera de alberto gallego

Granotas que triunfan por España: Dani Llácer, el exanalista de Alessio que ha devuelto la ilusión al Recre 

28/04/2022 - 

VALÈNCIA. El Recreativo de Huelva es equipo de Segunda RFEF para la próxima temporada desde el pasado 4 de abril. A cuatro jornadas del final del grupo décimo de Tercera RFEF, el Decano consiguió el ascenso con una superioridad nítida respecto a sus rivales. En 31 partidos, solo dos derrotas y 26 jornadas en el trono del líder que otorga ascenso directo de categoría. Es el segundo consecutivo de su entrenador, Alberto Gallego, después de que la temporada pasada hiciese lo propio con el CD Ibiza. En su cuerpo técnico, como segundo, un exlevantinista: Dani Llácer. Uno de esos entrenadores que, ya en su etapa como futbolista en la Preferente valenciana, era "un enfermo del fútbol" que siempre tenía información del rival, según cuentan los que le conocen.

Jugó en las categorías inferiores del club de Orriols, pero también dio en Buñol sus primeros pasos como preparador. Dani Llácer fue analista del equipo técnico de Alessio Lisci en el Juvenil A del Levante. Les pilló la Liga de la pandemia, aquella en que el División de Honor del italiano firmó uno de sus dos subcampeonatos por el corte de la competición a causa de la crisis sanitaria. Allí también coincidió mano a mano con Enric Soriano, otro de los analistas del equipo de Alessio que hoy comanda el Atlético Levante junto a Adrián Esteve. Para él, un máster: "Fue un año brutal, con Alessio aprendí detalles no solo a nivel de estructuras, sino también individual, a nivel micro. Cosas que aunque lleves toda la vida en el fútbol no eres capaz de ver", dice a este periódico un técnico que, con 30 años, se aventuró por primera vez fuera de la ciudad con el balón y la pizarra a cuestas.

Precisamente tras la experiencia a la vera del entrenador del Levante, Llácer conoció a Pau Quesada, uno de los mejores amigos de Alessio y, hoy, también el suyo. El romano y el actual técnico del Juvenil C del Real Madrid -también recién proclamado campeón en Primera División Autonómica- se conocieron hace once años, cuando el italiano llegaba con su beca en prácticas bajo el brazo. Fue ese el gancho para que Llácer conociese a Quesada y congeniase con él hasta el punto de, en cuestión de semanas, terminar siguiendo su estela en el Elche Ilicitano. "Para que veas lo que es el fútbol y lo que vivimos en solo un año, ahora nos llamamos todos los días y tenemos una gran confianza", cuenta. Ambos vivieron una etapa inolvidable en lo personal vestidos de franjiverde. Pau no pudo llevarse cuerpo técnico propio a Valdebebas y Dani pudo quedarse en el Elche como segundo, pero entonces apareció la figura de Alberto Gallego. 

Por medio de la misma agencia de representación, Llácer acabó en Huelva junto al catalán en un proyecto ambicioso que a la postre no ha terminado siendo fácil. Deportivamente, reconoce, han sido superiores, aunque también es cierto que "el Recre está ahora en Segunda RFEF, pero en realidad es un Primera División". Y de eso el de Quart de Poblet se dio cuenta en cuanto pisó el Nuevo Colombino. "Creo que tenía 200 seguidores en Twitter y, al día siguiente, 700", bromea. Aceptó la propuesta del Decano "con los ojos cerrados" y notó el cambio: "Hemos llegado a meter 9.000 personas en el estadio, bajo de casa y la gente me conoce, el míster no puede caminar por la Plaza de las Monjas sin que le pidan una foto... Es como si Alessio o Bordalás se pasean por Valencia, una locura", relata un tipo que también regateó en Paterna hasta el Cadete A valencianista.

Eso sí, si para él la experiencia como analista en el Levante fue todo un máster, admite que la de Huelva se ha convertido en un auténtico doctorado. A pesar de haber consumado sobradamente el ascenso y pese al año adicional que les correspondía en su contrato por tal hito, Gallego y Llácer no continuarán al frente del cuadro blanquiazul. De hecho, decidieron de mutuo acuerdo con el club dejar el cargo antes de acabar la temporada por "acoso personal y profesional", tal y como esgrimió el comunicado que ambos entrenadores sacaron a la luz tras el ascenso. Y es que la temporada, más allá de los resultados, ha sido complicada por causas internas de carácter extrafutbolístico. Días más tarde de la carta pública firmada por ambos, Dani Alejo, director deportivo del Recreativo, salió a rueda de prensa para dar su versión y, después, un grupo de jugadores hicieron lo propio. Eso sí, Llácer asegura que el grueso de la plantilla está con un cuerpo técnico que ha devuelto a la ciudad la ilusión por regresar al fútbol profesional.

"Gallego es un tipo muy exigente, pero así tienes que ser si quieres vivir de verdad del fútbol", apunta. El preparador catalán enlaza dos ascensos directos consecutivos a Segunda RFEF, 57 partidos jugados en dos años con solo cinco derrotas y 41 triunfos, e incluso ha llegado a ostentar hasta hace un mes el mejor promedio de puntos de toda Primera, Segunda y Tercera RFEF. El reto al timón del Decano era, además, mayúsculo: "Entiendo que desde fuera se pueda pensar que el Recre se tiene que pasear en Tercera, pero en nuestro grupo había equipos con plantillas de más experiencia en Segunda y Segunda B", asegura Llácer. El ascenso es más meritorio de lo que parece lejos de las fronteras de Andalucía. Dani Llácer, pendiente del milagro que necesita el Levante para salvarse, es un granota más en la distancia, uno que triunfa por España y que, al igual que su primer mentor, es un loco del balón parado desde que las ponía con música desde la banda diestra del Barrio del Cristo.

 

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