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ilustres veraneantes

Javier Gómez-Ferrer y sus veraneos familiares en la Virgen de la Vega

5/07/2020 - 

VALÈNCIA. Los veranos del doctor Javier Gómez-Ferrer son, como gran parte de su vida, momentos muy familiares y tranquilos. Pertenece a una saga de ilustres médicos y se mantiene fiel a sus orígenes familiares veraneando en la comarca de Gúdar-Javalambre y el Maestrazgo turolense

Eres una persona muy familiar y tradicional, ¿cómo recuerdas tus veranos de infancia?

Efectivamente soy una persona muy familiar y por ello mis recuerdos de verano de infancia son junto a mi familia. Mi padre, médico pediatra, recomendaba que combináramos la playa con la montaña. Recuerdo que solíamos ir a Cullera y a la finca de El Brosquil donde la familia de mi madre tenía huertos de naranjos y arrozales. Luego preparábamos con ilusión el viaje a Mora de Rubielos donde llegábamos en tren que aún salía desde la antigua Estación de Aragón, el viaje era una aventura, en algunos tramos iba tan despacio que podías caminar junto al tren. Al llegar a Mora siempre nos recogía un taxista, Feliciano, que llevaba un gran coche que aún recuerdo con detalle, de él nos contaban que había pertenecido a la Casa De Alba.

“Todavía recuerdo el fresquito que hacía cuando entrábamos en la casa de mis padres debido al grosor de los muros y no puedo olvidar el característico y agradable olor que es de esos olores que, en ocasiones, de forma inesperada, vuelvo a percibir y me recuerdan a mi infancia”

Estudiaste Medicina siguiendo la tradición familiar y apenas licenciado te casaste, pero ¿desde cuando conoces a tu mujer?

Conozco a Amparo de toda la vida, nos conocimos siendo muy jóvenes y ya compartíamos algunos días en verano. En esa época yo siempre iba a Mora de Rubielos con mi familia y ella venía a pasar unos días con nosotros. Como curiosidad, recuerdo que cuando ella estaba en nuestra casa yo iba esos días a dormir a casa de unos vecinos de confianza que cuidaban de la casa en invierno. Cuando acabé mis estudios universitarios nos casamos y hemos formado una gran familia de la que nos sentimos orgullosos.

Javier Gómez-Ferrer de niño (izq.) disfrutando de un picnic en la montaña 

Cuéntame cuál es la vinculación con Mora de Rubielos.

Mis bisabuelos eran de Mora de Rubielos, vivieron en Valencia, pero siempre tuvieron allí la casa familiar, nosotros crecimos pasando allí todos los veranos y la verdad que nos encanta la zona. Con el tiempo nos compramos una casa en el Solano, urbanización que fue llenándose de muchas familias y amigos, en parte porque hacíamos mucha difusión en nuestro entorno, pues nos parece un lugar idílico. Además, como ya he comentado, mi padre recomendaba un lugar con altura porque era bueno para la salud, la montaña y sus beneficios siguen atrayéndonos.   

Aunque también combinabas con unos días en el mar, ¿Cuándo te casas cambian tus veranos?

Bueno, realmente mantuvimos la tradición y también fuimos algunos años a la playa, aunque sí que cambiaron las vacaciones. Mi profesión de médico me obligaba a estar cerca de la ciudad y durante varios años y cuando nacieron nuestros tres hijos, veraneamos en las playas del Puig y también en la urbanización de los Monasterios. Aunque te confieso que yo soy muy de montaña, recuerdo que la playa me encantaba, pero desde la terraza del apartamento y tomando un refresco.

Javier y Amparo junto a sus tres hijos Javier, Carlos y Mariam Al margen de las raíces familiares, cuando los hijos crecen ¿les gustaba ir a la montaña o preferían la playa?

Al margen de la vinculación familiar, nos fuimos de la playa porque queríamos desconectar y además encontramos el lugar perfecto cerca de Mora, en la Virgen de la Vega donde mis hijos tenían muchos amigos y luego empezaron a llegar amigos nuestros, y es un ambiente muy familiar. Es una zona muy tranquila, encontramos la conexión con la naturaleza y al mismo tiempo se hacen planes. Nuestros hijos estaban encantados con la zona y de hecho en veranos pasamos unos días todos juntos.

Además de médico de prestigio eres una persona muy vinculada a las fiestas y tradiciones valencianas, lo que significa una intensa vida social. ¿Mantienes esa actividad en verano?

Sí, sobre todo intensificamos la vida familiar porque como acabo de comentarte recibimos a nuestros hijos y nietos y además hay muchos amigos de toda la vida con quienes nos gusta juntarnos a cenar y desde la llegada de nuestros nietos hemos empezado a organizar alguna fiesta infantil, es muy bonito porque vemos juntos a los nietos de nuestros amigos.

Javier y Amparo junto a sus hijos y nietos en la Virgen de la Vega En tu caso la expresión “las vacaciones ¿bien o en familia?”, no genera problema, por lo que veo. 

La verdad es que no, desde joven que ya veraneaba con Amparo, hemos veraneado todos juntos y ahora que la familia ha crecido, seguimos pasando unos días muy agradables juntos. De hecho, nos cambiamos de casa hace unos años porque nos encanta recibir a nuestros hijos y nietos, y había que buscar una casa más amplia. 

Javier y Amparo inseparables desde bien jóvenes

Alguna anécdota de verano que recuerdes con especial cariño.

Cuando los niños tendrían unos 11 años, por la noche tomábamos café en casa de algún amigo, pero una vez nos fuimos a Puertomingalvo, por caminos forestales en varios coches todoterreno. Dejamos a los niños solos y les dijimos que se portaran bien. Nos fuimos y cuando teníamos que volver el líder del grupo se perdió, en aquellos momentos no había móvil para usar el navegador, empezamos a mirar las estrellas, estamos en un cruce de caminos, nos sentíamos perdidos y de repente el líder del grupo nos dijo “seguidme, conozco el camino”, fue una divertida broma.

¿Cómo es un día cotidiano de tu verano?

Suelo madrugar para salir a pasear tras el desayuno, a continuación, voy a Alcalá de la Selva, allí recojo encargos en los comercios tradicionales y veo a mis amigos en la plaza donde tomamos café. A media mañana igual recibimos amigos en casa para el aperitivo o nos vamos de excursión, suele ser habitual que sobre las 16h cuando escuchamos los truenos nos volvemos a casa, duermes la siesta mientras llueve y luego sale el sol y te das un paseo muy reconfortante. A las 20h solemos tener la tertulia en la terraza de un restaurante frente a la ermita de la Virgen de la Vega y ahí ya llevamos incluso chaqueta. Y algunos días cena con amigos por ahí.

¿Qué es lo que más te gusta de veranear en la montaña?

Lo mejor es disfrutar de la naturaleza, puedes apreciar las cuatro estaciones de manera perfecta, los pueblos de la provincia de Teruel son maravillosos, me viene a la mente Rubielos de Mora, Miranbel, Allepuz o Valdelinares. Y sin duda, el clima, para mi el veraneo es no pasar calor y allí dormimos con edredón. De hecho, cuando salgo de buena mañana para venir a trabajar a Valencia, allí estamos a 7º y al llegar aquí el termómetro ya marca 29º a las 9 de la mañana.


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