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made in cv / estudio cuit

«La cerámica debe posicionarse junto al diseño gracias a la innovación»

| 25/04/2019 | 6 min, 33 seg

VALÈNCIA. Celia Collado y Patricia Soriano, formadas en EASC Manises, han arrancado recientemente una aventura. Un taller junto al antiguo Mercado de Abastos de València en el que generar cerámica utilitaria de calidad al alcance del gran público.

—¿Abrir un estudio de cerámica es un indicativo de que los tiempos están cambiando?

—Puede que sí, en el sentido de que la sociedad cree más en la cerámica; que ha retomado una posición que tuvo en el pasado y dejó de tener. Y esa confianza renovada es uno de los factores que nos ha llevado a la apertura del nuevo estudio. También pensamos que la cerámica sirve de  como contrapeso a la inmediatez de las nuevas tecnologías.

—¿Os resulta extraño que la cerámica haya estado en un segundo plano dada la tradición existente en Valencia?

—En nuestra opinión, llegó a quemarse. Hubo un exceso de utilización que llegó a desprestigiar bastante la cerámica. Lo que nos llegaba era que la cerámica que se hacía no tenía ningún valor añadido. Estaba obsoleta y costaba mucho encontrar la calidad. 

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—Esta atención por parte de público y medios hacia la cerámica, ¿es una moda pasajera?

—Depende de nosotros mismos, los profesionales que en estos momentos estamos haciendo cerámica. No podemos predecir el futuro, pero sí nos preocupamos por cuidar nuestro trabajo, este interés no será pasajero. No será una moda más. La cerámica puede convertirse en una marca propia de Valencia. Hay que tener en cuenta que Manises y València fueron referentes en cerámica a escala nacional e internacional y debemos convertir ese legado en parte de la renovación necesaria.

—¿La innovación es una de las claves para que la cerámica se posicione como ‘marca València’?

—Absolutamente. En cuanto a innovación, la cerámica debe posicionarse junto al diseño y otras disciplinas creativas. Y debe estar conectada en red a esas disciplinas. En este sentido, Juan Carlos Iñesta ha sido un visionario, uno de los grandes ‘culpables’ a la hora de dotar de visibilidad a la cerámica contemporánea. Ha sabido unir el nombre de diseñadores a la cerámica, abrir su estudio para ellos y generar un interés renovado. Hay mucha gente que no se hubiera interesado jamás por la cerámica de no haber acudido a sus workshops. Su estudio en Manises es un centro de expansión de la innovación en cerámica. 

—Os conocéis en la Escuela de Cerámica de Manises y decidís continuar juntas tras los estudios. ¿Por qué?

—Nos conocimos en una llamada a proyecto promovida por EASC Manises para diseñar unos platos para Ricard Camarena. En este proyecto nos dimos cuenta de que compartíamos una misma visión por la cerámica y un interés común: disponer de un taller, un espacio abierto a la gente en el que generar nuevos públicos y nuevas experiencias.

—EASC Manises lleva un tiempo generando actividades diversas para atraer nuevos públicos a la cerámica.

—Es cierto, pero lo que no tenemos tan claro es si llega a todo el mundo al que podría llegar. Pero somos conscientes de que están estudiando cómo solucionar diferentes problemas, entre ellos salvar la pequeña distancia entre Manises y València. La Escuela se está esforzando muchísimo y esperamos que esta dedicación llegue a buen puerto, porque además, la formación específica que imparte es de calidad. 

—Tal vez disponer de un espacio propio en la ciudad donde mostrar o generar experiencias en torno a la cerámica sería una idea a considerar.

—Sería una opción muy interesante.

—EASC Manises ha promovido recientemente una exposición en el Museo González Martí con piezas de Patricia Varea y Takashi Matsuo. ¿Es necesaria esta interacción entre la Escuela y espacios culturales en València?

—Creemos que es bueno para ambas instituciones. Por un lado, el González Martí gana nuevos públicos interesados en cerámica contemporánea y por otro, EASC Manises puede promover actividades en torno a la cerámica en un espacio emblemático en el centro de València. Y también dar difusión a proyectos excelentes de alumnos y exalumnos. Sería estupendo que esta colaboración fuera continuada.

—Tras la inauguración, habéis planteado de inmediato abrir el estudio a la ciudadanía. ¿Cuál es la razón para que la cerámica sea tan atractiva para el público de a pie?

—En pintura hay un elemento que media entre la persona y el arte: el pincel. En el caso de la cerámica no existe un intermediario entre tú y el barro. Es muy primario. Y el barro es también muy agradecido: con muy poquita práctica se comporta como tú quieres y es relativamente sencillo sacar una pieza decente. Es muy satisfactorio y engancha.

Lanzarte a montar un taller sin tener una trayectoria detrás es una opción bastante arriesgada, pero hacerlo con una trayectoria previa tampoco te garantiza nada

—¿Debería tener la cerámica más presencia en el hogar?

—Claro, pero se nos suele pasar por alto que todos los días empleamos continuamente la cerámica. En el baño, a la hora de comer y beber... Nosotras queremos que esta cerámica utilitaria sea atractiva y diferenciada. Que tenga un valor añadido.

—Iniciáis una trayectoria profesional de forma independiente. ¿Os habéis planteado en algún momento trabajar para empresas del sector cerámico?

—En estos momentos hay algunas fábricas con un componente más o menos artesanal, pero existen muy pocas empresas cerámicas en las que los empleados toquen el barro. Trabajar para una de estas compañías significa realizar diseño o especializarte en un ámbito más técnico como formulación, estar delante de un ordenador o dentro de un laboratorio. Es cierto que lanzarte a montar un taller sin tener una trayectoria detrás es una opción bastante arriesgada, pero hacerlo con una trayectoria previa tampoco te garantiza nada. Y la cerámica es una actividad que no puedes hacer de forma casera, necesitas unas instalaciones preparadas.

—¿Qué línea de trabajo seguiréis en el taller?

—Producción propia. En estos momentos estamos tratando de encajar nuestras ideas. Será una línea utilitaria, sencilla, en la que prime la cerámica como material de referencia en la pieza. No podemos dejar de lado la estética, por supuesto, pero queremos darle un papel muy importante al aspecto cerámico en sí.

—Patricia Varea, Susana Gutiérrez, Ana Illueca, estudio Cuit… ¿La cerámica contemporánea está siendo realizada hoy en día desde un punto de vista femenino?

—No resulta extraño si tenemos en cuenta que en EASC Manises hay un número muy superior de mujeres en clase. Al final es estadística. Pero es un aspecto que nos gusta muchísimo.

—Por último, habéis hablado de valor diferencial. ¿Cuál es el valor añadido que puede aportar Cuit a la cerámica contemporánea en València?

—Nuestra intención es realizar una cerámica de calidad accesible al gran público. Que pueda estar al alcance de todo el mundo sin restar calidad ni atractivo a la pieza.

* Este artículo se publicó originalmente en el número 55 de la revista Plaza

 

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