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el sentiment del diseño, la literatura y la música

La cultura también celebra el centenario del Valencia CF

Cuatro creadores explican el proceso creativo de hacer algo para una afición exigente y apasionada

22/03/2019 - 

VALÈNCIA. Esta semana, más aún con las Fallas acabadas, las conversaciones de bar atienden a una sola cosa, que poco tiene que ver con declaraciones polémicas ni con listas electorales. El Valencia CF cumplió, el pasado lunes 18, 100 años desde su fundación en el bar Torino donde se reunía el grupo promotor. De la historia del equipo se ha contado mucho y aún queda otro tanto por descubrir, la crónica del cuarto equipo de LaLiga durante un siglo da para mitos, leyendas, cuentos, aventuras y efemérides. Y es que el fútbol tiene una capacidad carismática que contadas expresiones sociales pueden igualar. En todo caso, algunas expresiones creativas; y de eso el Valencia CF también tiene. Si bien siempre ha habido una relación lógica de el escena cultural con el equipo -el escudo no se puede esconder-, el centenario ha servido para que algunos de nombres de la cultura valenciana hayan saltado al campo de juego y le hayan dedicado un pequeño homenaje al conjunto del cap i casal.

Tardor y el himno que no buscaba serlo

En la presentación de la equipación de esta temporada, el Valencia CF hizo también público el himno oficial de sus actos del centenario, Eterno junto a ti, compuesto e interpretado por Bombai. Meses antes, el grupo Tardor estaba dándole vueltas a una canción que hablara sobre el equipo del que son aficionados (tres de los cinco componentes son socios y confiesan que en algunas pruebas de sonido tienen un ojo puesto en el teléfono para ver cómo va el partido).

Hacer una canción para el Valencia CF siempre ha tenido su origen en la espontaneidad de diferentes grupos, como los que resumió Jorge Salas en un artículo reciente: Los Planetas quiso recordar "un gol realmente increíble" de Mendieta, Els Jóvens consolar a Paco Alcácer y La Habitación Roja (Jordi Sapena, exmiembro de la banda, es un apasionado tuitero valencianista) sobre 'El matador' Kempes. Para el centenario, también se animó Seguridad Social con Amunt Valencia, honor y gloria y tanto Miquel Gil como La Gran Esperanza Blanca, que interpretaron la misma canción (Volverán) en valenciano y castellano, respectivamente.

Con este mapa sonoro que se iba, Tardor querían ser simplemente uno mes, pero haciendo algo que les satisficiera tanto a ellos como a la afición: "la letra fue todo un reto porque teníamos que hacer algo con lo que se pudiera identificar mucha gente, pero a la vez, no pecase de ser tan general que perdiera la identidad propia del Valencia. La solución fue hablar del vínculo familiar: el motivo principal por el que los niños y niñas son del Valencia es porque así se lo han transmitido desde las anteriores generaciones. Todos tenemos en nuestro imaginario el recuerdo de ir al Mestalla por primera vez, y sobre eso queríamos hablar". 

Desde el grupo aseguran que no hicieron un himno sino una canción: "la categoría de himno la decide la gente, no una banda". Bueno, pues si con el lanzamiento de su Es això el que ens fa grans en julio ya recogieron apoyos, estos últimos días por aclamación popular, se ha convertido en el mejor resumen de estos 100 años. Lamentan profundamente que el equipo haya tomado esta canción como una competencia a su propuesta de Bombai y la emoción de sonar en la mascletà dedicada al centenario o en un reportaje televisivo ha superado todas las expectativas que pudieran tener.

Lawerta, o cuando una afición se puede convertir en tu profesión

Jorge Lawerta vivió en Buenos Aires, que es la mejor ciudad para darse cuenta de cómo el fútbol puede ser la mejor manera de llegar a la gente. Trabajaba en una agencia diseñando por encargos muy diferentes y empezó a hacer alguna ilustración con temática futbolística. Valencianista aunque con muchos otros intereses, se dio cuenta de que todo lo que tuviera un balón llegaba a mucha más gente, que su estética casaba mucho con el deporte, y que podía esos diseños le podían emancipar para trabajar por su cuenta. Y así fue.

Ilustración para 'Ultimes vesprades a Mestalla'

Cuenta el ilustrador a Culturplaza que el fútbol no es ni lo único ni lo que más le gusta dibujar. También que lo no resulta nada inspirador el fútbol moderno: "me interesa más el jugador de la primera mitad del siglo XX, en baja forma, rudo y sin aspiraciones estéticas". Y así son sus personajes: recuerdos fabricados del valencianismo de origen, una manera de evocar el valor de un equipo a través de las millas recorridas.

Y aunque es aficionado al Valencia CF, no es ni mucho menos el único equipo que ha trabajado. De hecho, el Levante UD ha sido uno de sus clientes en varias ocasiones. "Todas las aficiones nos decimos lo mismo para singularizarnos, pero al final la afición por el Valencia CF es la misma que la cualquier equipo del mundo", cuenta. Preguntado además, por si falta buen gusto en el fútbol moderno, contesta: "el buen gusto es subjetivo, lo que seguro que hace falta es una diferenciación, porque estéticamente todos los equipos comunican igual, y muchas veces con una línea demasiado influenciada por las marcas de ropa".

Rafa Lahuerta y la terapia de compartir la afición

Contaba en Rafa Lahuerta Yúfera alguna entrevista, cuando salió publicado su llibro La balada del bar Torino, que ese sería su primera y última novela. Y tal vez lo dijera por el propio origen de la obra, que surge en un momento complicado para el club -la famosa venta a Peter Lim- en el que, como aficionado, necesitaba contar cosas que tenía dentro. Fue su terapia.

Se han editado numerosos libros de Historia General del Valencia, enciclopedias, repasos a cifras, estadísticas... Pero la novela de Lahuerta intenta repasar más bien el sentido del propio valencianismo, el por qué a día de hoy se está orgulloso de los vaivenes del equipo, el cómo se ha construido el sentiment de lo que todo el mundo habla.

"El problema del Valencia es que hemos sido siempre un equipo con expectativas: no somos el Madrid ni el Barça, pero aspiramos a ganar títulos y no nos conformamos -como otros equipos- es simplemente estar ahí", explica. La labor de Lahuerta es la de rescatar toda la tradición y sucesos que han llevado al equipo donde está ahora mismo: "Es imprescindible contar el pasado para ensalzar el presente y queda aún mucho que contar del Valencia CF", añade.

-¿Un momento cumbre?
- La Liga del 2002, la recuerdo incluso con más cariño que el doblete.

-¿Un momento para olvidar? ¿La venta del club, como decías antes?
-La venta del club pudo ser dolorosa, pero nada es comparable a un descenso a segunda división. Es la mancha en nuestra historia.

Ausias Pérez: el Valencia CF desde fuera

El valencianista se hace o se nace, pero tampoco se puede pretender que todas las personas involucradas en el proyecto tengan el escudo tan besado como las anteriormente mencionadas. Es el caso de Ausias Pérez, el responsable de algunas de las tipografías más reconocibles del imaginario contemporáneo al que se le encargó el diseño de una acción para celebrar el patrocinio deportivo de Puma en el equipo. 

"El estudio 25 gramos ideó el concepto de asociar la palabra Valentia, que es nombre romano de la ciudad, al equipo. Era una manera, por una parte, de arraigar el club a la ciudad, pero también de asociar al mismo con el valor de valentía", explica el diseñador. La acción consistió en el diseño de unas monedas conmemorativas basándose en el aspecto de las monedas romanas originales. Estas monedas fueron expuestas en la plaza de la Virgen y la gente se las fue llevando. Los medios de comunicación y pare del valencianismo también recibió a finales de febrero una caja diseñada también por Pérez que -además- contenía un pañuelo en el que había estampado el mismo motivo que el resto de la línea Valentia.

"Diseñar algo para el Valencia CF ha sido todo un reto, porque yo soy valenciano y es toda una institución", comenta el artista. Y, en efecto, la ciudad estos días se ha volcado con los 100 años del club. Ser del Valencia CF parece significar mucho más que roído "partido a partido", la simple existencia del club no puede pasar a ser el acto de resistencia. Lo ilusionante no es trabajar por sobrevivir, es vivir para engrandecerse. Y cuando eso se le olvida a la plantilla, la directiva, el equipo técnico y a los medios de comunicación, ahí estará la cultura para echar una mano a la afición.

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