VALÈNCIA. La marcha de Pedro Martínez al Real Madrid supone un golpe deportivo para Valencia Basket, pero no altera la hoja de ruta que el club había diseñado para los próximos años. Según ha podido saber este periódico, la entidad taronja incrementará su presupuesto de cara a la próxima temporada, aunque seguirá situándose por debajo de las grandes potencias económicas del baloncesto europeo.
Lejos de modificar el modelo, el club pretende reforzarlo. La dirección deportiva considera que el proyecto está por encima de nombres propios y que la filosofía implantada en las últimas temporadas debe mantenerse independientemente del entrenador que ocupe el banquillo. La intención es dar continuidad al estilo de juego que ha llevado al equipo a conquistar la Liga Endesa.
La planificación deportiva, además, se había desarrollado de manera consensuada con Pedro Martínez. Según ha sabido Plaza Deportiva, todas las decisiones estratégicas del mercado habían contado con el visto bueno del técnico catalán, incluida la política de renovaciones y los movimientos para asegurar la continuidad de varios jugadores importantes de la plantilla.
El intento de retener a las estrellas
En este sentido, Valencia Basket decidió cambiar su estrategia en el mercado. Si hasta ahora asumía con mayor naturalidad la salida de jugadores con ofertas superiores, el nuevo escenario pasa por competir económicamente cuando se trate de piezas consideradas clave. Así ocurrió con Brancou Badio o Jean Montero, cuyos contratos fueron mejorados con una oferta para tratar de igualar las propuestas recibidas desde el extranjero.
Uno de los casos más significativos fue el de Badio. Según ha podido saber este medio, Valencia Basket igualó la propuesta económica presentada por Panathinaikos, asumiendo incluso un mayor esfuerzo financiero para el club debido a las diferencias fiscales entre España y Grecia.
Una situación similar se produjo con Jean Montero. La oferta de renovación presentada por Valencia suponía un mayor coste para la entidad valenciana que el contrato que finalmente asumirá Olympiacos, una circunstancia derivada, nuevamente, de la distinta carga impositiva entre ambos países. Pese al importante esfuerzo económico realizado, el base dominicano ha optado por un proyecto en el que confía poder competir por la Euroliga y seguir creciendo a nivel individual.
Las renovaciones de Badio, Jaime Pradilla e incluso la del propio Pedro Martínez fueron abordadas antes de la disputa de la Copa del Rey, dentro de una planificación que buscaba asegurar el bloque principal del equipo con antelación.
Una decisión sorpresa
La salida del entrenador ha causado sorpresa dentro del club. Pedro Martínez trasladó hace unos días el interés del Real Madrid y posteriormente comunicó su decisión de abandonar Valencia, insistiendo en que el aspecto económico no había sido determinante.
Una situación que produce cierta confusión teniendo en cuenta el discurso que lanzó Pedro Martínez en la celebración. Unas declaraciones difíciles de conciliar con el desenlace final.
La hoja de ruta no cambia
En cualquier caso, se insiste en que tanto las salidas de entrenadores como de jugadores no han respondido exclusivamente a cuestiones económicas, sino también a decisiones personales y deportivas. La sensación en el entorno de la entidad es que el atractivo del proyecto sigue intacto y que el crecimiento previsto para los próximos años continúa despertando interés entre jugadores y técnicos de primer nivel.
Con el respaldo de Juan Roig, el club mantiene intacta su apuesta: combinar jugadores consolidados con perfiles jóvenes de gran proyección, como ya hizo en su día con Brancou Badio o Jean Montero. La marcha de Pedro Martínez no modifica esa convicción.