VALÈNCIA. La WNBA ha pasado en cuestión de días de ver peligrar el arranque de la temporada a firmar sus primeros grandes contratos bajo el nuevo convenio colectivo. A'ja Wilson ha sellado el mayor de la historia de la liga, mientras que la nueva promoción de 'rookies', con la alicantina Awa Fam como número tres del 'draft', aterriza como la generación mejor pagada, con diferencia.
La WNBA y el sindicato que representa a las jugadoras ratificaron en marzo, tras cerca de dos años de tensas negociaciones, un acuerdo transformador que eleva de forma significativa el límite salarial de los equipos hasta los 7,5 millones de dólares en 2026, desde los 1,5 millones de 2025.
Este nuevo convenio colectivo marca el comienzo de los primeros contratos millonarios para las jugadoras de la WNBA: el salario máximo en 2026 será de 1,4 millones de dólares, frente a los menos de 250.000 de 2025.
De hecho, el sueldo más bajo para jugadoras en plantilla será de 270.000 dólares, una cifra que supera incluso lo que cobraban las mejor pagadas la temporada pasada. Esos 270.000 dólares serán los que recibirán las 'rookies' elegidas en segunda y tercera ronda del 'draft', como la española Marta Suárez, en las Golden State Valkyries.
La generación mejor pagada
Paige Bueckers y Azzi Fudd tienen muchas cosas en común: fueron compañeras de universidad en las UConn Huskies de la NCAA y ambas fueron elegidas como número uno del 'draft', las dos seleccionadas por las Dallas Wings.
La gran diferencia es el salario. Bueckers cobró 78.831 dólares en su temporada 'rookie' de 2025, mientras que Fudd percibirá 500.000 dólares gracias a lo acordado en el nuevo convenio colectivo.
La número dos del 'draft', Olivia Miles, ganará 466.913 dólares en las Minnesota Lynx, mientras que la valenciana Awa Fam, elegida en la tercera posición, cobrará 436.016 dólares con las Seattle Storm, unas cantidades que irán aumentando a lo largo de los cuatro años de su primer contrato.
Además del 'boom' salarial, el convenio también establece que todas las 'rookies' tienen garantizado alojamiento pagado por el equipo, ya sea en apartamentos de un dormitorio o en estudios, en función de su tipo de contrato.
A'ja Wilson rompe el techo
El currículum de A'ja Wilson es espectacular: cuatro veces 'MVP', tres veces campeona de la WNBA, dos oros olímpicos y dos títulos mundiales con Estados Unidos. En 2025 percibió un salario de 200.000 dólares con Las Vegas Aces, su equipo de toda la vida, que la eligió como número 1 del 'draft' de 2018.
La pívot acaba de firmar una extensión de tres años que supone el mayor contrato de la historia de la liga, con el salario máximo ('supermax') de 1,4 millones en el primer año, que irá aumentando hasta alcanzar un total de entre 4,4 y 4,7 millones al término del acuerdo.
No ha sido la primera en firmar un contrato 'supermax' de 1,4 millones de dólares -la base Kelsey Mitchell, compañera de Caitlin Clark en las Indiana Fever, se le adelantó-, pero sí es, por ahora, la única que ha logrado un compromiso multianual de su equipo.
Todas estas cifras son sólo los salarios base de las jugadoras, porque en la mesa de negociación lograron además la guinda del pastel que aún podría engrosar sus ingresos: a partir de ahora recibirán y se repartirán el 20 % de los beneficios que genere la liga.