VALÈNCIA. El jugador de Valencia Basket, Sergio de Larrea, compareció en la previa del primer encuentro de la serie de playoff de Euroliga ante Panathinaikos con un mensaje de madurez, ambición y tranquilidad, dejando claro que el vestuario afronta la cita con naturalidad pese a la magnitud del reto.
De Larrea reconoció que ni en sus mejores previsiones imaginaba vivir una situación como la actual. El base confesó que, cuando aterrizó en el club, no esperaba consolidarse en el primer equipo ni mucho menos alcanzar un escenario de tanta exigencia competitiva. “Cuando llegué aquí no esperaba llegar al primer equipo y mucho menos lograr todo esto”, afirmó antes de subrayar que disputar unos playoff de Euroliga supone “algo muy bonito que vamos a vivir todos”.
El joven jugador destacó también la importancia del componente emocional y del aprendizaje colectivo en una eliminatoria de este nivel. En este sentido, aseguró que la experiencia será un factor determinante, aunque insistió en que el equipo debe evitar dejarse llevar por el contexto. Según explicó, la clave pasa por afrontar el duelo con normalidad, entendiéndolo como “un partido más”, gestionando cada posesión “minuto a minuto” y manteniendo la identidad propia frente a la dureza del rival.
Además, De Larrea puso el foco en el trabajo acumulado durante toda la temporada y en la fortaleza del grupo como principal argumento competitivo. El jugador recordó que llevan “toda una vida” preparándose para momentos de máxima exigencia como este y señaló que la unión construida desde el pasado mes de agosto representa su mayor fortaleza.
Aunque reconoció que alcanzar la Final Four forma parte de la ambición colectiva del vestuario, el jugador apostó por un discurso prudente y realista. “La Final Four es una aspiración que todos tenemos”, admitió, aunque matizó que el equipo prefiere centrarse en el presente y en competir cada partido sin mirar más allá del siguiente objetivo inmediato.
También quiso detenerse en el extraordinario ambiente que se vive alrededor del club y en la conexión con la afición 'taronja'. De Larrea calificó como “una locura” todo lo que está consiguiendo Valencia Basket esta temporada y admitió que pocos podían prever una situación así. En su opinión, la respuesta de los aficionados está siendo sobresaliente, hasta el punto de asegurar que no puede pedirles más porque “ya han sido espectaculares toda la temporada”.
Sobre el posible futuro y su decisión de presentarse al draft de la NBA, el jugador evitó desviar la atención del gran objetivo inmediato y dejó claro que ahora mismo su única prioridad está en el presente competitivo del equipo: “Eso es futuro y yo me centro en el presente”.
Por último, valoró el factor cancha como una ventaja importante en esta eliminatoria. Jugar con el respaldo de su público, explicó, representa “una gran oportunidad” y un impulso que puede resultar decisivo para aspirar a “lograr algo grande”. Aun así, insistió en la necesidad de no sobredimensionar el encuentro y de mantener la misma mentalidad competitiva que durante toda la temporada: “Lo considero un partido más, como todos los que llevamos jugando esta temporada”.