VALÈNCIA. Valencia Basket vuelve a caer por 88 a 91 ante Maccabi Tel Aviv en un duelo que saca a relucir todas sus carencias. Los valencianos se vieron superados en juego, físico y calidad ante un rival que apenas contaba una victoria en su casillero.
Esta segunda derrota en Euroliga, la tercera consecutiva, confirma las necesidades de un equipo que necesita un paso adelante de muchos jugadores y también, retoques ante varios problemas estructurales.
En este segundo encuentro de Euroliga de la semana, se mantuvieron los descartes de Mo Gueye, Yankuba Sima y Lucas Marí. El cambio estuvo en Gonzalo Corbalán, que entró en la convocatoria dejando fuera a Mario Saint-Supéry.
Los 'taronja' salieron con un quinteto formado por TJ Shorts, Armoni Brooks, Kameron Taylor, Dylan Osetkowski y Neal Sako. El encuentro arrancó con mucho ritmo y una puesta en escena peligrosa ante un Maccabi muy acertado, liderado por Yam Madar con 7 puntos consecutivos (13-15).
La defensa valenciana comenzaba a ser muy preocupante. Prácticamente, cada ataque de los de Kattash se convertía en canasta, y eso hizo que el resultado fuera de un 20 a 31 tras nueve minutos de juego. Un triple de Josep Puerto cerró el primer cuarto con una desventaja de ocho puntos.
La distancia se llegó a ir a 12, pero rápidamente Valencia cambió su intensidad. La 'segunda unidad' entró con otro ritmo y lideraron la remontada para igualar a 40 gracias a muy buenos minutos Gonzalo Corbalán.
Esa reacción permitió recuperar el liderato, pero una pérdida final, castigada por Colson desde el triple, mandó el duelo a vestuarios con un 48-50.
Tras el descanso, la tendencia fue similar con una gran igualdad, pero en la que Maccabi controlaba el marcador con un Valencia a remolque (63-64).
La realidad es que las sensaciones no eran buenas. Los visitantes eran los que controlaban el ritmo. El equipo de Xavi Albert, por su parte, intentaba agarrarse al duelo con más corazón que juego.
Sin embargo, Valencia Basket fue capaz de sacar todo su carácter al final de tercer cuarto y una canasta, tras rebote, de Brooks permitió encarar los últimos diez minutos con una ligera ventaja (72-71).
Poca fluidez y poca anotación. Con ese contexto, se llegó a los últimos cinco minutos con un empate a 78. Ante la dificultad para anotar, cada mini renta era importante. El hombre del partido, Corbalán, anotó para colocar a Valencia por delante con 2:37 para acabar (85-83).
Una renta que duró muy poco. Maccabi respondió con un triple que ponía más presión sobre los valencianos que entraron en la precipitación con dos pérdidas consecutivas. Una situación que aprovecharon los israelíes con otro triple. Y tras otro error valenciano, el encuentro se ponía muy cuesta arriba. Jimmy Clark le puso la guinda con otros dos puntos y un 85 a 91 a falta de 31 segundos.
Los de Kattash se empeñaron en dar vida a los valencianos y una pérdida daba balón 'taronja' con 16.9 por jugar y un 88 a 91. El balón llegó a Brooks, y recibió la falta. No fue a la línea, pero solamente quedaban 11 segundos. Ahora sí, fue Taylor el que lanzó de tres, sin suerte. Parecía acabado, pero no. Maccabi volvió a perder el balón y Valencia tuvo 3 segundos, que tampoco aprovechó.
Valencia Basket que confirmaba así su segunda derrota en Euroliga, la tercera consecutiva contando el duelo ante el Barcelona del pasado fin de semana. El encuentro mostró las debilidades de un equipo que necesita más fuerza en pintura. El equipo rival es capaz de hacer daño bajo de canasta con mucha facilidad y además, se está perdiendo una de las grandes bazas de la temporada pasada: el rebote.
Pese a todo ello, el balance sigue siendo bueno con un 4-2 en Euroliga, pero las derrotas seguidas evidencian un problema que puede ser un quebradero de cabeza al largo plazo. Ahora, esto no para y el domingo los de Xavi Albert afrontan un nuevo compromiso ante UCAM Murcia.