VALÈNCIA. Valencia Basket visita este viernes al París Basketball en la séptima jornada de la Euroliga con el objetivo de recuperar el pulso en la competición continental. El conjunto taronja encadena dos derrotas europeas después de caer en los dos encuentros disputados en el Roig Arena durante la última doble jornada, ante Olympiacos y Maccabi Tel Aviv, y necesita volver a ganar para situarse con un balance de cinco victorias y dos derrotas antes de afrontar una semana especialmente exigente.
La victoria del pasado fin de semana ante UCAM Murcia, con una actuación coral y holgada, permitió romper una racha de tres derrotas consecutivas entre Euroliga y Liga Endesa, pero los de Xavi Albert todavía tienen pendiente reencontrarse con el triunfo en Europa.
El encuentro en París adquiere una importancia especial por lo que viene después. Valencia Basket recibirá el martes a Fenerbahçe en el Roig Arena y, posteriormente, viajará a Barcelona para medirse al Barça en el Palau Blaugrana. Dos compromisos de máxima dificultad que los valencianos quieren encarar con un colchón de victorias que les permita mantener su posición entre los cuatro primeros y evitar que las urgencias aumenten en caso de una nueva derrota.
Un Valencia Basket que necesita recuperar el paso en Euroliga
El conjunto taronja afronta la visita al Adidas Arena después de encadenar dos tropiezos europeos que han frenado su buen inicio de temporada. Las derrotas ante Olympiacos, en un partido que se escapó después de desperdiciar una ventaja de 28 puntos, y Maccabi Tel Aviv dejaron al Valencia Basket sin premio en los dos encuentros de la doble jornada disputados en casa. A esos resultados se sumó anteriormente la derrota liguera ante el Barça, antes de que el equipo reaccionara el fin de semana con un triunfo contundente ante el UCAM Murcia.
Ahora, los de Xavi Albert quieren trasladar esa reacción a la Euroliga. Con un balance de cuatro victorias y dos derrotas, ganar en París supondría alcanzar el 5-2 y afrontar con mayor tranquilidad los dos próximos compromisos continentales. Por el contrario, una tercera derrota europea consecutiva aumentaría la presión antes de recibir a un Fenerbahçe que exigirá la mejor versión taronja.
Valencia Basket tendrá que recuperar la solidez que mostró en los cuatro primeros partidos y evitar los problemas que le penalizaron durante la doble jornada. La victoria ante el UCAM Murcia ha servido para recuperar confianza, pero el reto ahora pasa por volver a demostrar esa capacidad de competir lejos de casa ante un rival que, pese a su mal arranque, cuenta con argumentos para poner en aprietos a cualquiera.
Un París irregular, pero con mucho talento ofensivo
El París Basketball llega a la cita con un balance de una victoria y cinco derrotas. El conjunto francés perdió en su estreno ante Panathinaikos y también cayó en casa frente a Partizan, antes de sumar su único triunfo hasta el momento contra el Zalgiris Kaunas (82-78). Desde entonces, volvió a perder como local ante ASVEL y Virtus Bolonia, además de caer en su visita al Estrella Roja durante la última doble jornada.
Pese a estos resultados, los parisinos mantienen un estilo de juego muy reconocible, basado en el ritmo alto y la capacidad para generar situaciones de anotación, con similitudes respecto a la propuesta del Valencia Basket. El pasado curso ya demostraron su potencial al imponerse por 90-86 al conjunto taronja en el Adidas Arena, un precedente que obliga a los valencianos a no confiarse por la situación clasificatoria de su rival.
La principal amenaza ofensiva pasa por Nadir Hifi, máximo anotador del equipo con 20,2 puntos por partido. El exterior no participó en la última doble jornada ni en el encuentro del fin de semana, por lo que su presencia es una de las incógnitas de cara al viernes, aunque apunta a poder regresar. También está pendiente la evolución de T.J. Warren, que tampoco estuvo disponible en los últimos compromisos y podría volver a la rotación.
Mientras tanto, Tyson Etienne ha dado un paso adelante y se ha convertido en uno de los grandes argumentos ofensivos del París. El estadounidense promedia 16,3 puntos por encuentro y ha firmado al menos 23 tantos en sus tres últimos partidos de Euroliga: 27 ante ASVEL, 23 frente a la Virtus y 24 contra el Estrella Roja. Su estado de forma, unido a la capacidad anotadora de Hifi si finalmente está disponible, representa una amenaza importante para la defensa taronja.
A ellos se suman T.J. Warren, con 13 puntos por partido, Jared Rhoden, que ya formó parte del equipo la pasada temporada y promedia 10,4, y Sebastián Herrera, un especialista exterior capaz de hacer daño desde el triple si encuentra buenas sensaciones. En la pintura, jugadores como Faye y Dokossi completan una plantilla que cuenta con recursos suficientes para complicar el encuentro al Valencia Basket.
El rebote ofensivo, una batalla decisiva en París
Uno de los aspectos que puede marcar el desarrollo del partido será el control del rebote. El París Basketball es el equipo que más rebotes ofensivos captura en la Euroliga, una estadística que encaja con su estilo de juego agresivo y su tendencia a generar un elevado volumen de posesiones. Para el Valencia Basket, que ha sufrido durante los últimos encuentros para cerrar el rebote defensivo y ha concedido demasiadas segundas oportunidades, se trata de una de las principales amenazas del choque.
Sin embargo, esa fortaleza parisina también puede convertirse en una oportunidad para los de Xavi Albert. El conjunto francés es, al mismo tiempo, el que más rebotes ofensivos concede en la competición, por lo que el Valencia Basket tendrá una vía para hacer daño si consigue cargar el rebote y prolongar sus ataques. La clave estará en aprovechar esa debilidad sin descuidar el balance defensivo ante un rival que castiga especialmente cuando puede correr.
Los taronja visitan así el Adidas Arena con la necesidad de volver a ganar en Euroliga y recuperar la confianza después de una doble jornada europea sin victorias. El triunfo ante el UCAM Murcia ha frenado la mala dinámica general, pero Valencia Basket necesita trasladar esa reacción a Europa para alcanzar el 5-2 y afrontar con mejores sensaciones los exigentes duelos de la próxima semana ante Fenerbahçe y Barça.