ALICANTE. Andy Escudero fue, junto a 'Manu' Rico y 'Samu' Vázquez, uno de los nombres propios de la victoria del Hércules CF del pasado domingo sobre el Juventud de Torremolinos CF. El centrocampista alicantino completó otro buen encuentro y solo el travesaño le privó de redondearlo con un gol. Este miércoles, todavía con el buen sabor de boca que dejaron los tres puntos, advertía de que quien piense que el camino va a ser sencillo se equivoca: "Si pensamos que vamos a ganar los partidos sin sufrir, estamos confundidos", decía.
A sus 27 años, Escudero no necesita que le expliquen qué significa el Hércules. Alicantino, formado parcialmente en la cantera blanquiazul e hijo de Francisco Escudero 'Paquito', leyenda del herculanismo, regresó al club de su tierra en el mercado de invierno de la pasada temporada procedente de la AD Ceuta. El del domingo fue su vigesimoprimer encuentro con el Hércules de 'Beto' Company desde entonces. Ha acumulado 1.696 minutos sobre el verde y tres goles, números a los que estuvo muy cerca de añadir un cuarto frente al Torremolinos.
Fue en la segunda mitad, con el marcador reflejando ya el 1-0 que terminaría siendo definitivo. Andy armó la zurda desde la frontal y el travesaño escupió un disparo que llevaba aroma de gol. La madera evitó que pusiera la guinda a una actuación en la que volvió a tener mucho peso en el juego ofensivo blanquiazul.
El futbolista aseguraba este miércoles encontrarse "cada vez mejor, como el equipo". Una evolución personal que corre paralela a la de un Hércules que ha pasado de arrancar la Liga con dos derrotas a encadenar dos victorias. Escudero explicaba que aquellos primeros tropiezos no hicieron saltar las alarmas dentro de un vestuario convencido de que los resultados terminarían llegando.
“Fueron dos partidos en los que lo normal era conseguir los puntos. Da rabia porque mereces más. Fue duro, pero el vestuario estaba tranquilo”, señalaba. El alicantino tenía claro entonces que, si el equipo mantenía su capacidad para pisar el área contraria, la pelota terminaría entrando: "Generando tantas ocasiones, los goles iban a llegar”, manifestaba también este miércoles.
Y han llegado, igual que los puntos. Después de estrenar su casillero de victorias a domicilio y darle continuidad ante su público, el Hércules tratará ahora de prolongar la racha frente al Águilas FC. Eso sí, Escudero anticipa un encuentro diferente por las dimensiones y características del terreno de juego, un escenario que obligará al equipo de Company a ponerse otro traje.
“Esta categoría es así, nos va a tocar jugar en campos grandes y buenos y en otros más pequeños”, apuntaba el centrocampista, quien destacaba precisamente una de las virtudes que más le están gustando del Hércules en las últimas jornadas: "Cuando toca sufrir, nos juntamos". Porque en Primera Federación hay días para jugar y otros para remangarse, y casi siempre hay que hacer ambas cosas si se quieren sumar tres puntos.
Escudero también tuvo palabras para 'Antoñín', uno de los futbolistas que más peligro está generando en el ataque blanquiazul, pero al que el gol todavía le está dando la espalda. A juicio del alicantino, a su compañero únicamente le falta "una pizca de suerte" para transformar su buen juego en goles.
Por último, Andy Escudero se refirió a la situación que atraviesa Ceuta, una ciudad con la que mantiene un vínculo especial después de haber jugado allí antes de fichar por el Hércules y de haber celebrado un ascenso con el conjunto caballa: “Es duro, lo estamos pasando un poco mal sabiendo lo que están pasando. No se está hablando todo lo que se debería. Les mando fuerza y espero que se pueda solucionar pronto”, concluía.