ALICANTE. El Hércules CF conmemoraba este martes en sus redes sociales el segundo aniversario del ascenso de Segunda a Primera Federación. Que ese haya sido el único éxito en la hasta ahora antepenúltima temporada fuera del fútbol profesional y que la 2026/27 vaya a ser la decimotercera bastaría en cualquier otra entidad centenaria y con 20 cursos en Primera División a sus espaldas para vivir una cascada de dimisiones. Pero 'this is Hércules, que decía Lluís Planagumà, una entidad donde el error siempre tiene justificación, nunca se penaliza: si alguien tiene la culpa son los demás.
🔙 Se cumplen DOS años de un 5 de mayo inolvidable.
— Hércules CF 💙🤍💯 (@cfhercules) May 5, 2026
💙🤍 𝗘𝗹 𝗽𝗿𝗶𝗺𝗲𝗿 𝗮𝘀𝗰𝗲𝗻𝘀𝗼 𝗱𝗲 𝘁𝗼𝗱𝗮 𝘂𝗻𝗮 𝗴𝗲𝗻𝗲𝗿𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻.
💙 #MachoHércules 🤍 pic.twitter.com/fsm7zIdx6S
Hace un año el culpable era Rubén Torrecilla, quien precisamente entrenaba a ese equipo que ascendió del cuarto al tercer escalón del fútbol español. Como a su sucesor en el cargo, al elegido para enderezar el rumbo, a 'Beto' Company', lo renovaron hace un mes (cuando por contrato tenía esa opción en caso de disputar el 'play-off', pero ya debieron ver que no se llegaba ni por confusión al mismo, con lo que eso suponía para ellos), ahora la culpa será de una plantilla que no ha rendido ni de lejos como se esperaba, pero integrada por unos futbolistas que no llegaron a Alicante fruto del viento (en su inmensa mayoría, porque hay algún caso, precisamente el de uno de los pocos que ha estado a la altura, que se presentó él mismo sin que lo llamaran).
Sin exigencia la historia solo sirve para decorar y en el fútbol ni eso
Como en todos los clubes, en el Hércules nadie reclama ni la paternidad ni la custodia de las derrotas, pero eso es una cosa y otra que no pase nada nunca. La temporada 2025/26 ha sido la de otro fracaso y aquí nadie da la cara y menos asume responsabilidades, para variar. Tampoco parece que las vaya a exigir el dueño, quien lleva más de un cuarto de siglo al frente de la entidad en el que esta se ha empequeñecido hasta el punto de pasar de ser la más representativa de la provincia y una de las 20 de España a nivel futbolístico a no pintar nada. Porque que nadie se confunda, el contar con más o menos abonados pese a los años de ruina deportiva ni compensa esta ni te hace mantener la categoría. Ayuda, eso sí, a tener que poner menos dinero cada verano. Y todo apunta que ocurrirá el próximo, tras la tradicional programación de actuaciones en Foguerer Romeu Zarandieta del teatrillo de marionetas de Manolita Chen que puede llevarse por delante al entrenador recientemente renovado sin ninguna necesidad, al que el equipo no solo se le ha caído hasta el punto de firmar números de descenso, es que tampoco se puede decir que su trayectoria haya supuesto un cambio, cuantitativa y cualitativamente hablando, con respecto a las 12 jornadas con su antecesor en el cargo: si la Liga hubiera arrancado en la jornada 13, el Hércules estaría también en mitad de tabla. En la nada clasificatoria en el tercer escalón del fútbol español y hablamos del Hércules y no del CD Teruel, con todos los respetos para este. Pero es que tampoco es que se haya visto mucho del fútbol por el que aboga, una apuesta futbolística atrevida hasta en Primera División salvo que entrenes al FC Barcelona o al Villarreal CF, este último, por cierto, espejo en los últimos 20 años de todo lo que no es el Hércules y tampoco era la entidad amarilla hace dos décadas.
Uno se pregunta si sabían qué fútbol le gusta a Company que practiquen sus equipos, si eran conscientes de que no iba a contar con plantilla para ello, o simplemente lo eligieron porque había ascendido el año anterior (y su club luego no lo renovó), como hicieron en su día con Esteban Vigo. Entonces sí se logró el objetivo, pero de aquella manera. Hace 16 años de aquello, pero en ese momento todavía había exigencia en el seno del Hércules, responsabilidad e incluso vergüenza torera (en algunos). Aunque sería despedido meses después por efecto de los malos resultados, hace un año quienes pretendían que Torrecilla no cumpliera su contrato le reprochaban falta de autoexigencia. Qué ironía.

- Company en el banquillo del Rico Pérez
El Hércules no fue capaz el domingo de arañar ni un punto ante un Villarreal B que jugó con el freno de mano echado. Es verdad que tenía bajas y que ha tenido aún más en algún momento de este curso, pero las carencias de la plantilla están ahí desde el primer día. Ese en el que Torrecilla dijo que le habían puesto a sus manos un supuesto ferrari que luego terminaría atropellándole y que de coche deportivo realmente no tenía nada. A base de incorporar temporeros se fue regateando momentáneamente un destino que estaba cantando superado el primer tercio de competición. Pero incluso en esa tarea de remiendo, que debería ser extraordinaria y que en el Hércules se ha convertido en rutinaria hace tiempo, se han cometido errores que se están pagando muy caros y que, especialmente, no son nuevos: del 'caso Yanis Senhadji' hemos pasado a 'caso Alberto Toril' y lo hemos hecho para dar competencia a un Fran Sol que es el '9' con el que se decidió seguir en enero en detrimento de 'Slavy' y que el domingo calentaba el banquillo por segunda jornada consecutiva por decisión de un entrenador que prefirió apostar por jugar con un falso nueve y luego se quejaba en la sala de prensa de que los suyos adolecen "de puñal en el último tercio".

- Los jugadores del Hércules CF tras el papelón de Alcorcón
Como 'Slavy' no ha firmado mejores registros goleadores en los dos ratos que ha jugado con la SD Ponferradina, si tenemos en cuenta que se trajo a otro delantero que físicamente no estaba bien (hasta el punto de que va a pasar de nuevo por el quirófano) y que como Fran Sol tiene contrato para la próxima temporada (también lo tenía 'Slavy'), uno se pregunta en qué manos estamos o por qué no vuelve el club a Santa Faz a hacer otra ofrenda para agradecerle que alguien se cayera del burro y aceptara, aunque fuera con la temporada más que iniciada, incorporar a un meta sub-23 que compitiera con Carlos Abad porque de no haber estado Alessandro Blazic a lo mejor la situación clasificatoria del Hércules a tres jornadas para el final no era la de necesitar un punto para asegurar la permanencia.
Cuando no hay rumbo, cualquier dirección parece válida… incluso el ir hacia atrás
Aunque parezca que no, en el Hércules todo es suceptible de empeorar. Por eso el CD Tenerife, como hicieran el RCD Mallorca o el Elche CF, ha sido capaz de regresar al fútbol profesional un año después de caer del mismo y el Hércules acumula fracasos desde entonces. Por cierto, eel director deportivo del club santacrucero y su adjunto son de aquí y ya lograron hace cuatro años ascender a LaLiga Hypermotion con un CD Eldense que va camino de hacerlo de nuevo con otro alicantino como director deportivo y que también fue padrino del ascenso azulgrana de 2022, entonces como secretario técnico.