España ahuyenta los fantasmas del pasado y cumple la profecía de Lamine Yamal

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VALÈNCIA (EFE). España ha tenido que volver a pisar suelo estadounidense para recordar lo que era golear en las eliminatorias de un Mundial sin apenas despeinarse. Más de 30 años después, la nueva generación de La Roja demostró que no teme a los fantasmas del pasado y cumplió la profecía de Lamine Yamal.

La victoria por 3-0 ante Austria en el Estadio de Los Ángeles evoca a los octavos de final del Mundial de Estados Unidos 1994, que se jugaron, casualmente, un dos de julio. En aquella ocasión, el combinado español firmó su última goleada en eliminatorias mundialistas al vencer por idéntico marcador a Suiza en Washington.

Desde Sudáfrica 2010, cuando fue campeona del mundo, la selección sumaba 16 años sin ganar un cruce directo en los 90 minutos de un Mundial y las experiencias de 2014, 2018 y 2022 quedaron sepultadas bajo el descaro de la nueva generación de La Roja.

Ni siquiera en Sudáfrica 2010 se logró un resultado tan holgado, ya que todos los cruces se resolvieron por la mínima: 1-0 a Portugal, 1-0 a Paraguay, 0-1 a Alemania y, en la final, 0-1 a Países Bajos.

El combinado de Luis de la Fuente impuso sus condiciones desde el primer tramo de un encuentro que dominó a través de su ADN futbolístico: posesión de balón y alta intensidad defensiva.

Con este resultado, España mantiene su racha invicta en el torneo, donde previamente sumó un empate sin goles ante Cabo Verde, una victoria por 4-0 frente a Arabia Saudita y un triunfo por 1-0 sobre Uruguay.

La Roja acumula ya 407 minutos sin recoger el balón de sus redes en territorio estadounidense. Son cuatro encuentros seguidos sin goles en contra, como la secuencia de Iker Casillas desde los octavos hasta la final de Sudáfrica 2010.

El verdadero motor de esta metamorfosis reside en Lamine Yamal, quien fue nombrado el mejor jugador del partido y que, pese a que ayer se mostró serio en la zona mixta pospartido, sobre el césped demostró la frescura de su juego.

A la espera de Portugal, su rival en los octavos de final tras superar por 2-1 a Croacia, España continuará su travesía a la ciudad de Dallas para el encuentro del próximo 6 de julio.

Lamine Yamal puede que no haya salido del todo contento del césped, pero puede marcharse de Los Ángeles con la tarea hecha de haber cumplido su propia profecía tras haber advertido públicamente de que la fase de grupos no significa nada y que le mostraría al mundo de lo que es capaz en las eliminatorias.

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