ALICANTE. El Rico Pérez ha medido a dos proyectos fallidos, que se confeccionaron con el ascenso como único objetivo pero que han llegado a Mayo deambulando al ritmo de su propio fracaso. Ambos equipos, igualados a todo clasificatoriamente, se han visto las caras en un duelo en el que Beto Company ha repetido la misma alineación con la que el Hércules casi ni tiró a puerta en Villarreal. Ya sea porque al técnico le gustó el desempeño de sus jugadores, o porque no cree que ninguna alternativa pueda mejorar lo ofrecido, lo cierto es que los aficionados herculanos volvieron a ver las mismas caras que hace siete días. Y algunas de ellas ya empiezan a estar muy vistas.
La temporada se le está haciendo larga al Hércules. Una temporada que ya empezó torcida, precisamente en Ibiza (primera derrota del curso) y que no ha podido enderezarse en ningún momento. Si al partido ya le faltaban ingredientes y tensión competitiva, el día desapacible en Alicante tampoco prometía demasiado, pero al menos el partido podía servir para medir el compromiso de los jugadores y perfilar el casting de cara a la próxima temporada, refugio en el que ya piensa el Hércules tras su enésimo desengaño.

- 'Beto' Company en la banda este sábado
Media hora tardaron los alicantinos en dar señales de vida, con un disparo de Unai Ropero que volvió a hacer de hombre referencia y pecó de egoísta en una de las pocas acciones en ventaja de las que dispuso en todo el partido. Antes de eso, era el Ibiza quién llevaba la manija y generaba cierto peligro, especialmente con un disparo al poste de Svensson al cuarto de hora tras una acción mal defendida por parte de la zaga del Hércules, demasiado contemplativa como en tantas ocasiones esta temporada.
Ibiza y Hércules demostraron ser dos equipos imperfectos de propuestas similares, y el gol se intuía más en el error que en acierto. Cerca estuvo de llegar en alguna indecisión del Hércules en salida de balón, pero Carlos Abad estuvo acertado en un par de disparos, uno de Nsukula, el mejor de los visitantes, y otro de Fran Castillo que ganó el duelo por su banda a Samu Vázquez.
El guión era el de tantas tardes para el Hércules, un partido insulso, sin gobierno ni continuidad, y para colmo perdiendo efectivos por el camino, una constante que también se ha venido repitiendo todo el curso. Primero fue Monsalve el que dejó su puesto a Bolo tras un problema muscular, y justo antes del descanso fue Calavera el que se dañó al intentar un disparo.
Cuando más se mascaba el gol visitante, llegó la acción del tanto del Hércules, justo al filo del descanso. En un balón llovido al área y sin aparente peligro, el Ibiza demostró porqué está donde está, convirtiendo en acción de riesgo una jugada intrascendente. El mal despeje lo aprovechó Medhi Puch para evidenciar que en espacios reducidos es letal, controlando en carrera y definiendo con la clase que se le intuye. Del franco-argelino sabemos que es bonito de ver, y sospechamos que es bueno, pero también hay que exigirle que lo demuestre más a menudo. En esta ocasión lo hizo y consiguió ser determinante para adelantar al Hércules, que como tantas veces en el Rico Pérez se encontró en ventaja sin haber hecho demasiado para merecerla.

- Andy anotó el segundo de los goles de los blanquiazules
La segunda mitad fue un puro despropósito en las dos áreas. El Ibiza se abrió renunciando a cualquier red de seguridad y el Hércules lo aprovechó para transitar sin oposición. Al poco de la reanudación Medhi volvió a frotar la lámpara, iniciando una triangulación perfecta y conectando con Nico, al que hay que pedirle más que chispazos esporádicos, quién asistió Andy Escudero que en una posición inmejorable dio un pase a la red.
En pleno delirio, el Ibiza terminó de suicidarse cuando el guardameta Ramón Juan se resbaló fuera del área, tocando el balón con la mano una vez superado. El VAR no pudo salvarle, viendo la roja y dejando a su equipo en inferioridad numérica. En ese momento el Hércules sólo tenía que manejar el partido, dejar pasar el tiempo y minimizar cualquier tipo de riesgo, pero entre Rentero y Samu Vázquez quisieron negarse a este escenario de tranquilidad y encadenaron una serie de despropósitos que facilitaron el gol de Fran Castillo. Una semana más, el Hércules se autosaboteó con errores incompatibles con cualquier tipo de objetivo mayor.
Volvió el run rún al Rico Pérez, en el penúltimo partido en casa de un equipo que ha sabido mantener hasta el final una línea inmejorable como local. Los de Beto Company, sin alardes pero sin excesivo sufrimiento, controlaron el tramo final y sumaron tres puntos que le alejan definitivamente de cualquier opción de descenso y le permiten luchar por el objetivo menor de la copa.
Ficha técnica:

- El Rico Pérez presentó la peor entrada del curso con diferencia
2 - Hércules CF: Abad; Monsalve (Bolo), Rentero, Retu, Samu Vázquez; Calavera (Mangada), Mehdi (Aranda), Ben Hamed, Nico (Galván), Andy (Guti), Ropero
1 - UD Ibiza: Ramón; Solá; Kembo, Iago Indias (Monju), Medina; Valls, D. García, Fran Castillo, Nsukula (Del Pozo); Davo (Paradowski), Svensson (Eslava)
Goles: 1-0 Medhi Puch (44’); 2-0 Andy Escudero (54’); 2-1 Fran Castillo (68’)
Tarjetas: Hércules (Bolo, Andy Escudero, Ben Hamed); Ibiza (Iago Indias, Svensson, Medina); Expulsado Ramón Juan con roja directa
Estadio: José Rico Pérez con 3.852 espectadores.