ALICANTE. Desde la primera sesión del juicio por el "pagaré trucho" (procedimiento abreviado 420/2022), el proceder de las defensas de Juan Anguix, Ramón Villaverde, Luis Sans y José María Garrido lleva a entender que el primero y el segundo van a sostener que fueron engañados, teniendo que ver en lo anterior el tercero y el cuarto.
Huelga decir que los fueran ejecutivos de la desaparecida consultora Weston Hill, quienes sí fueron interrogados este miércoles (solo respondieron a las preguntas del fiscal y de sus respectivos abogados), niegan la mayor.
Tanto Garrido como Sans limitaron su participación a buscar sin suerte financiación (que hubiera consistido en un préstamo con el estadio Martínez Valero como garantía real) para el Elche CF a petición de Anguix y Villaverde primero y a acompañarles en alguna de sus visitas (no quedó claro que fuera en la del 28 de mayo) al fisco y/o a Javier Tebas "para comprobar con sus propios ojos que tenían la situación encauzada" y poder transmitirlo así "a hipotéticos futuros inversores". Los dos dejaron claro que no mantuvieron contacto alguno con UBS, que no llegaron "ni a tocar físicamente" tanto el pagaré como el compromiso de aval y recordaron que conocieron a Anguix y Villaverde "semanas después" de que estos hubieran exhibido ese compromiso de aval bancario a primer requerimiento de hasta cinco millones de euros en una reunión del patronato de la Fundación del Elche, entonces máxima accionista de la entidad. Al tiempo, negaron tener vinculación alguna con Federico Joaquín Bisquert, fallecido en 2021 y autor de un informe pericial con el que se defendía la condición de líquido del pagaré en detrimento del aval bancario a primer requerimiento.
Rueda de prensa
Los dos interrogatorios estuvieron precedidos de la declaración de tres testigos (realmente cuatro, pues el cambio de situación procesal de Jerónimo Prado le llevo a prestar declaración como testigo y no acusado) y del visionado en la sala (a petición de la acusación particular que encarna LaLiga) de la famosa rueda de prensa en el estadio Martínez Valero de Anguix y Villaverde, entre otros, tras notificársele al club el descenso administrativo del primer equipo franjiverde y la imposición de una multa accesoria de 180.000 euros. Se trata de una comparecencia en la que defendieron la idoneidad del pagaré como instrumento de pago (se llegó a exhibir una fotocopia del mismo, pues el original estaba en ese momento depositado en la Agencia Tributaria), cargaron contra la patronal de los clubes y contra sus antecesores en el cargo, explicaron las gestiones realizadas y qué margen de maniobra tenían en ese momento para dale la vuelta a la situación, si bien aseguraban que el destino (el descenso) de la entidad estaba decidido de antemano (e incluso se felicitaban de que no hubieran expulsado al Elche del fútbol profesional).