VALÈNCIA. Partido necesario para el Levante. La Ciudad Deportiva de Buñol recibió este sábado a la Real Sociedad para enfrentarse contra el conjunto granota en la Jornada 23 de la Liga F. Tras la derrota contra el UD Tenerife, las locales debían luchar por los tres puntos que Klara Cahynová impidió que sumaran con el gol que dio la victoria a las visitantes (0-1).
Las de Andrés París saltaron al terreno de juego ya concienciadas de la necesidad de sumar puntos en casa, en una jornada que ya encamina el final del curso 25/26. Sin embargo, las valencianas apenas pudieron tocar el balón durante los primeros compases del encuentro.
Las txuri-urdines controlaron los tiempos con comodidad, demostrando sus ganas de lograr el puesto en Champions, sobre todo por la banda izquierda con una Aiara Agirrezabala que se hizo con la capitana granota, María de Alharilla, y Eguiguren, que encontró en la lateral izquierda una buena pareja para llegar a la portería local.
La Real Sociedad avisó pronto. En el minuto 20, una falta peligrosa a favor de las donostiarras acabó entre los guantes de Laura Coronado, que se 'coronó' como la mejor futbolista de la primera parte, evitando los males mayores del Levante.
El momento de mayor peligro llegó en el minuto 29. Primero Coronado volvió a salvar a las suyas con una gran mano para despejar el remate de Claudia Florentino; y luego Ana Franco apareció en el rebote para volver a despejar el esférico bajo palos que les llevaba al descanso sin goles en el marcador.
Incomodidad en casa
Durante los 45 minutos de la segunda parte la Real Sociedad no permitió al Levante, incómodo en el césped, salir de su área y encontrar el camino hacia la portería rival, volviendo a tomar el control del encuentro.
La primera gran carrera del conjunto granota llegó en el minuto 51 con Ari Arias, que se marchó con el balón y generó la primera sensación de peligro real de las locales, pero la guardameta txuri-urdin, Julia Arrula, le bloqueó el paso.
Un minuto después, la joven sensación de la Real Sociedad, Agirrezabala, volvió a aparecer àra dar la asistencia definitiva: un centro medido al corazón del área que Klára Cahynová mandó bajo palos sin contemplaciones y subió el 0-1 al marcador.
Tras el gol, las de París intentaron rodar algo más el balón, pero sin mordiente ni profundidad. Un Levante que se animó en los minutos finales de partido pero no logró inquietar la portería rival, sin ningún disparo entre los tres palos, frente a una Real Sociedad que encontró en Buñol un lugar cómodo en el que jugar.