MURCIA. Carlos Alcaraz Garfia, quien disputará los octavos de final del Masters 1.000 de Indian Wells este miércoles frente al noruego Casper Ruud tras haber vencido en la tercera ronda al francés Arthur Rinderknech por 6-7 (6), 6-3 y 6-2, lleva tres remontadas esta temporada y muestra cada vez una mayor solidez y eso le lleva a no irse de los partidos como le ocurría antes y a reforzar el número 1 que el joven tenista murciano defiende con solvencia a sus 22 años.
Esa regularidad que a menudo le faltaba y que le solía costar derrotas en encuentros que dominaba es seguramente el mayor progreso en el tenis del pupilo de Samuel López, quien maneja prácticamente todos los registros y las estadísticas de la ATP en lo referente a victorias-derrotas le dejan en muy buen buen lugar y va a más, como demuestra su 14 de 14 triunfos en este 2026 que no puede irle mejor.
De hecho, el único apartado de esa base de datos en la que presenta bagaje negativo es el de partidos vencidos después de perder el primer set pues a lo largo de su carrera eso le ocurrió en 89 duelos, de los que acabó remontando 41 y en otros 48 encajó la derrota, una tendencia que va cambiando y no está lejos de revertir. No en vano, en las tres ocasiones que empezó por detrás en el marcador este año volteó la situación adversa para vencer. Antes de hacerlo contra Rinderknech también remontó frente al ruso Karen Khachanov en los cuartos de final del ATP 500 de Doha (6-7 (3), 6-4 y 6-3) y contra el serbio Novak Djokovic en la final del Abierto de Australia (2-6, 6-2, 6-3 y 7-5).
Comenzando el choque llevándose él el primer parcial los guarismos de Alcaraz son de 252 victorias y 17 derrotas (11-0 en la presente campaña).
En términos globales Alcaraz ganó 294 partidos y perdió 65 en el circuito desde su irrupción en él en febrero de 2020 (14-0 este año) acreditando en los Grand Slam un 91-13 (7-0) y en los Masters 1.000 un 86-24 (2-0).
Por superficies en pista dura lleva 156 triunfos por 52 derrotas (14-0 desde enero), en tierra batida firma un 103-19 y en hierba un 35-4 sin haberse estrenado aún en este ejercicio en esos dos terrenos. Al aire libre, que es lo más normal en el circuito, lleva un 259-50 incluyendo sus 14 choques de esta temporada y bajo techo un 35-15.
Bajo presión Alcaraz responde muy bien y la prueba de ello es que el ganador ya de 26 títulos, siete de ellos major, en 34 finales -se llevó las dos de esta temporada en Australia y Doha- acumula 100 tie break ganados y 61 perdidos (6-4) y cuando el choque llegó al todo o nada su eficiencia quedó patente. Así, en el set definitivo su bagaje es de 66-26 (3-0) y llegando a la quinta manga -sólo en los Grand Slam- logró 15 victorias en 16 encuentros, incluido el de esta campaña en las semifinales de Australia ante el alemán Alexander Zverev (6-4, 7-6 (5), 6-7 (3), 6-7 (4) y 7-5 superando unos calambres que hicieron pensar en su abandono.
Contra rivales top 10 el de El Palmar presenta un 55-24 con un 3-0 en este 2026 y frente a jugadores diestros, que son la mayoría, un 256-54 (13-0) y ante zurdos un 38-11 (1-0).
Los números no engañan sustentan la trayectoria del líder de la ATP.