MURCIA. Carlos Alcaraz Garfia iniciará la gira primaveral de tierra batida debutando el martes en el Masters 1.000 de Montecarlo directamente en la segunda ronda ante el ganador del duelo entre el argentino Sebastián Báez y el suizo Stan Wawrinka y lo hará con el listón muy alto tras un 2025 en el que ganó 22 de sus 23 partidos en esta parte de la temporada y se llevó los títulos precisamente en Mónaco, en otro Masters 1.000 como el de Roma y en Roland Garros y fue subcampeón en Barcelona.
El tenista que a sus 22 años sigue siendo el número 1 del mundo retomará la competición tras su presencia sobre pista dura en Estados Unidos -fue semifinalista en el Masters 1.000 de Indian Wells y cayó en la tercera ronda del de Miami- y antes en el Abierto de Australia y en el ATP 500 de Doha, torneos en los que se alzó con sendos trofeos.
Llega el tenis sobre arcilla y Alcaraz ahí parte con ventaja sobre sus rivales, incluido el italiano Jannik Sinner, segundo jugador del ranking internacional. Así lo demostró el de El Palmar, quien además lleva una evolución positiva año tras año también en esta superficie.
No en vano, en 2025 fue capaz de ser campeón en tres de los cuatro torneos en los que participó -Montecarlo (3-6, 6-1 y 6-9 frente al italiano Lorenzo Musetti en la final), Roma (7-6 (5) y 6-1 ante Sinner) y Roland Garros (4-6, 6-7 (4), 6-4, 1-6 (3) y 7-6 (2) nuevamente contra Sinner)- y fue finalista en Barcelona, donde una lesión le lastró frente al danés Holger Rune para perder por 6-7 (2) y 2-6 y, de hecho, le impidió disputar el Masters 1.000 de Madrid que se celebró a continuación de ese encuentro y que esta temporada, si no hay contratiempos, sí que jugará.
Antes de esa campaña la progresión del ahora pupilo de Samuel López fue claramente ascendente. En 2020 debutó al más alto nivel jugando dos partidos en el ATP 500 de Río de Janeiro -ganó uno perdió el siguiente- y ya en 2021 cerró la gira que ahora comienza con ocho victorias y cinco derrotas y las semifinales en el ATP 250 de Marbella como resultado más descollante -además llegó a tercera ronda en Roland Garros-. Posteriormente, ya en julio, logró su primer título en el circuito, el ATP 250 de Umag en Croacia, también en tierra.
14-2 fue el bagaje del murciano en los torneos de esta parte del curso en 2022 con los títulos en Barcelona y Madrid.
Se superó a sí mismo en 2023 con un 17-2 en victorias-derrotas de las citas sobre arcilla en Europa y repitió triunfos en Barcelona y Madrid.
En 2024 otra lesión hizo que se perdiera buena parte de la campaña en el segundo semestre pero, incluso así, se llevó su primer Roland Garros y terminó con un 10-1.
Lo que obtuvo Alcaraz la pasada campaña fue impresionante y su objetivo es acercarse y, si es posible, superarlo en este 2026 en el que aspira a incrementar su número de títulos. Once de los 26 que lleva desde su debut en el circuito ATP, en febrero de 2020, los consiguió jugando sobre polvo de ladrillo. Ocho de esos entorchados los consiguió en la gira que concluye con la gran cita en París -dobletes en ese Grand Slam y en los campeonatos de más nivel disputados en España, además de los que sumó en Montecarlo y en la capital italiana en el ejercicio anterior. Los otros tres fueron el referido de Umag y dos en el inicio de año, en Río en 2022 y en Buenos Aires en 2023.
En el Montecarlo Country Club del lujoso barrio monegasco se estrenará en un par de días contra Báez o Wawrinka y, si pasa, se podría cruzar en octavos de final con el búlgaro Grigor Dimitrov o el estadounidense Frances Tiafoe; en cuartos con el kazajo Alexander Bublik o el checo Jiri Lehecka; en semifinales podría jugar contra el italiano Lorenzo Musetti o el australiano Alex de Miñaur; y en una hipotética final tal vez aguardaría un duelo con Sinner, el alemán Alexander Zverev o el ruso Daniil Medvedev.