Enric Mas se impone en Aitana

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  • FOTO: EFE.
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VALÈNCIA. Enric Mas (Movistar) entendió al ausente Tadej Pogacar al comprobar que el maillot rojo da alas. Ocho años después de su primer éxito en la Vuelta, estrenó el liderato firmando la victoria en la novena etapa disputada entre La Vila Joiosa y el Alto de Aitana, de 187,4 km, de donde salió como sólido patrón.

Mas (Artá, 31 años) regresó a su mejor versión, la que le permitió lograr 3 segundos puestos en la Vuelta y aquella victoria en La Gallina (Andorra) en 2018. Enric fue el Mas grande en Aitana, donde se coronó después de soltar a todos sus rivales directos. Alzó el brazo eufórico, vestido de rojo, envuelto en un sueño.

Mas hereda con honor la roja de Pogacar

Marcó un tiempo de 5h.10.40, a una media de 36,2 km/hora. Firma de calidad. Batió en duelo directo al maillot blanco Oscar Onley, a 12 segundos, y al eterno rival, otro esloveno, ganador de 4 Vueltas, Primoz Roglic, quien se dejó 18. Entre los mejores Carlos Rodríguez, quinto a 20, mientras que Richard Carapaz cedió 54.

Golpe de autoridad del nuevo Enric en el día del estreno de rojo, en el día menos pensado, pero la Vuelta, como la vida, es una ruleta, y al balear le tocó el gordo. En la nueva pelea por la general Mas pasa al mando, heredero de Tadej. Llegará a la jornada de descanso con 1.18 minutos sobre Roglic y 1.39 respecto a Felix Gall. Onley y Carapaz cierran el top 5. 

  "Ahora entiendo a Tadej. He comprobado que el maillot rojo te pone alas. Llevo muchos años en el ciclismo y este es uno de los momentos más importantes de mi carrera. He pasado por momentos muy difíciles, empecé mal la temporada, pero me fue bien en Burgos y San Sebastián y ahora me encuentro en gran momento", explicó un feliz Enric Mas.

Etapa reina sin el rey Tadej

El Día I después de Pogacar echó de menos al esloveno en La Vila Joiosa. Nació junto al Mediterráneo otra Vuelta, con otros protagonistas, otras expectativas. Muy raro no ver de rojo al probablemente mejor ciclista de la historia. La prenda descansaba en las espaldas de Enric Mac, primer español en lucirla desde 2018, cuando Jesús Herrada se la enfundó en Estaca de Bares.

Una piedra en el camino le mostró a Pogacar que su destino era el hospital tras una grave caída. Aflicción en el UAE, a la espera de que el fenómeno sea intervenido, y deseando que vuelva cuanto antes a deleitar al mundo del ciclismo. Mientras tanto, la vida y la Vuelta sigue. "Demostraremos que somos un equipo fuerte y lucharemos por Tadej", comentaba un afligido Matxín, director de equipo.

Para estrenar la nueva Vuelta ante el pelotón una de las etapas claves de la edición, la más dura, con 5.166 metros de desnivel, 6 puertos y dureza por doquier. De inicio otra baja en el UAE, Pablo Torres, el madrileño de 20 años que apoyó a Pogacar en la montaña.

Movistar ejerce de UAE en el control, Buitrago líder de la montaña

La fuga tardó en organizarse. Todo era nuevo, pero Movistar agarró el bastón de mando en la gestión de la etapa. Una expedición con Sivakov y Lutsenko se consolidó en el Puerto de Tárbena (2a), y se aumentó en El Miserat (1a), el único de la Vuelta con pendientes fijas del 10 ó más por ciento.

La fuga fue engordando según llegaban los puertos. Movistar ejercía de UAE en el control, y el colombiano Santiago Buitrago aprovechó para pescar en río revuelto. Coronó en cabeza el Miserat, Tollos (3a) y Tudons (2a) y encargó el maillot de puntos azules de líder de la montaña.

Decathlon tira a bloque para atrapar a Sivakov, último rebelde

Como sucedía en la legislatura de Pogacar, el Decathlon de Felix Gall decidió endurecer a bloque el ritmo en el pelotón, ahora nada más empezar la subida al puerto de Benifallim (2ª), cuando la cabeza de fuga estaba a 6 minutos con el italiano Romele en solitario. Algo se cocía en la sala de máquinas de los favoritos.

Llegó la hora de la verdad. Por delante abrieron la puerta del ascenso al Alto de Aitana (1a, km 187,4, 22 km al 5,8) tres corredores: el campeón de España Marcel Camprubí, el francés Sivakov y Romele. En rataguardia el impulso del Decathlon iba limando tiempo a marchas forzadas, hasta dejarla en1,36 minutos a 8 de meta, cuando aún aguantaba Sivakov en cabeza.

Mas resiste ataques y completa una faena de puerta grande

El francés del UAE quería regalar la victoria a Pogacar. Atacó a 10 de meta, pero hay empresas imposibles. La grupeta de favoritos subía lanzada. Felix Gall mostraba las cartas de lejos, quería asaltar el maillot rojo. A 6 de meta atacó, como siempre, Richard Carapaz. La fuga se terminó de disolver. No habría regalo para Pogacar.

Quedaron al frente los hombres de la general, meno Sepp Kuss. Gall lo volvió a intentar a 3,8 de la cima alicantina, pero Mas, Roglic y Onley le pararon los pies. En el intercambio de golpes surgió el líder del Movistar con presencia, personalidad y dotes de mando.

Mas soltó a Roglic, pero se llevó a rueda al mejor joven de la Vuelta, Oscar Onley. Ambos abrieron camino. Iba a ser un duelo entre, y entre ambos volvió a abrazar la gloria el ciclista mallorquín. Resgreso a la felicidad después de un años duro de lesiones, operación quirúrgica y baches de ánimo. El nuevo rey es español, y sueña alto. 

Tras Aitana, primera jornada de descanso

Este lunes la Vuelta disfrutará de la primera jornada de descanso entre Murcia y Albacete. La ruta continúa el martes con la décima etapa que tendrá lugar entre Alcaraz y Elche de la Sierra, de 184,7 km.

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