VALÈNCIA. Baptiste Santamaría tiene las horas contadas en el Valencia CF. Hace justo un año, durante el stage de pretemporada en Olot, el francés cerró su incorporación al club y, anecdóticamente, el centrocampista no viajará con el resto de sus compañeros a la misma localidad porque su salida de la entidad está muy cerca de sellarse.
El PAOK griego, que esta campaña tendrá en su banquillo al italiano Alessio Lisci, gran conocedor de La Liga, ha apostado por el mediocentro del Valencia CF para reforzar la medular, y en estos momentos solo falta que los valencianistas y Baptiste lleguen a un acuerdo para finiquitar su contrato con los de Mestalla.
Con 22 partidos disputados con la elástica 'che', Santamaría ha cuajado una campaña irregular que arrancó con protagonismo y ha terminado en ostracismo: ni un minuto de la jornada 25 a la 38. El de Cheste empezó encomendándose a la experiencia del exjugador del Niza, entre otros, pero con el paso de los partidos Pepelu, Ugrinic y posteriormente Guido le quitaron todas las opciones de entrar en la rotación.
Mucha tela que cortar
Una vez se confirme la marcha de Baptiste Santamaría, el Valencia CF debe sacar muchos futbolistas que no cuentan para Corberán, que se encuentra muy preocupado porque considera fundamental liberar fichas cuanto antes.
El club admite que sacar a Mouctar Diakhaby, José Copete, Dimitri Foulquier, Diego López o Sergi Tenés se antoja muy complicado por el estado de sus lesiones, si bien es consciente de que otros futbolistas como Cristian Rivero, Arnaut Danjuma, Dani Raba y André Almeida pueden tener mercado y cuentan con pocas opciones de quedarse en el club.
En otra situación se encuentran Alberto Marí, Cenk y el propio Santamaría, con los que tocará rescindir el contrato salvo sorpresa. Por otro lado, la idea es que Vicent Abril e Iker Córdoba salgan cedidos, pero arrancarán con el resto del grupo la pretemporada al estar pendientes de otras operaciones.
Respecto a los pesos pesados, se espera poco movimiento 'sorpresa'. El club escucha oferta por todos, pero Corberán cuenta con ellos porque cree que en el momento más caliente de la temporada dieron un paso adelante y confía en mantener esa tensión competitiva de forma más regular.