VALÈNCIA. Carlos Corberán acabó preocupado el partido frente al Celta de Vigo en Mestalla. El técnico de Cheste percibió los nervios de Mestalla y, consciente de lo que queda por delante hasta el último día de mercado, volvió a insistir al club la necesidad de firmar varios futbolistas de aquí al cierre de la ventana.
La portería está cerrada. Corberán es el gran valedor de van Oevelen y el holandés aterrizó ayer en Manises. Un problema menos. Sin embargo, en el resto de líneas el preparador visualiza problemas a corto y medio plazo.
Ha insistido a la secretaría técnica de la importancia de firmar a Arnau Martínez, que además de poder jugar de lateral puede hacer lo propio de central, dos posiciones que el valenciano quiere reforzar. Si no es con Arnau, con dos futbolistas, sobre todo por las dudas que está dejando de Haas en sus primeros días.
Para él, esa o esas incorporaciones terminarían de blindar la zaga. Por lo demás, Corberán ya le ha dejado caer a Ron Gourlay la importancia de fichar un mediocentro organizador si las salidas de Almeida y Raba se llevan a cabo en las próximas horas. Además de todo ello, al de Cheste le gustaría contar cuanto antes con un atacante en forma de extremo, pues considera que es una de las zonas más desprotegidas ahora mismo.
Como guinda, Ron sabe que a Corberán le encantaría otro delantero centro, pero durante el verano no han llegado ofertas por Hugo Duro, Sadiq o Danjuma, que aunque empuja con el PSV los holandeses desmienten un posible pago de cláusula, al menos por el momento.