VALÈNCIA. Corberán se queda con una plantilla descompensada y lastrada por la enfermería.
El Valencia CF dio carpetazo el pasado martes a un mercado bochornoso. La tercera ventana de Ron Gourlay ha acabado con ocho fichajes, pero con una plantilla más débil y con la incertidumbre sobre el encaje de las determinadas piezas en el esquema de Corberán.
Para empezar, el técnico ha cambiado sobre la marcha el dibujo sobre el césped y ha pasado de defensa de cuatro a cinco. Ahora mismo, el eje está muy golpeado por las lesiones de Copete y De Haas. El estado físico de Diakhaby está muy mermado y solo Tárrega está al cien por cien. En ese escenario, Iker Córdoba ha tenido que permanecer en la plantilla como mínimo hasta enero. En los laterales, el Valencia CF mantiene el izquierdo y pasa a contar con tres efectivos en el derecho: Maffeo, Arnau y Foulquier. No obstante, este último arrastra molestias en la rodilla desde hace varios meses y su vuelta es una incógnita.
En el centro del campo, Pepelu que también puede pasar al rol de central, ocupa el rol de '6' junto a Guido Rodríguez mientras que Dieng y Ugrinic son la competencia en la medular. Guerra, que sobre el papel parte como '10', ha recibido la llegada de Harvey Elliott para esa demarcación mientras que Raba también aparece en la lista de alternativas. En los extremos, las lesiones de Diego López y Tenés promocionan a David Otorbi, que competirá con Sato, Rioja y Danjuma.
Arriba, la grave lesión de Sadiq hasta diciembre provoca que Hugo Duro sea el único '9' puro. Corberán tendrá que refugiarse en el madrileño, 'reciclar' a Danjuma a esa posición o apostar por dar minutos a Aimar Blázquez.