VALÈNCIA. El Valencia CF incrementa su límite de coste de plantilla a 95,6 millones de euros y sigue como el octavo más alto de LaLiga. El Valencia CF aumenta 4,4 millones de euros su límite de coste de plantilla respecto al pasado mes de septiembre, que estaba fijado en 91,2 millones. Una subida que se cimenta principalmente en el extra que concede la liga para cubrir las bajas de futbolistas por larga duración como ha ocurrido con Foulquier y Diakhaby.
El LCPD es el importe máximo que cada entidad de Primera y Segunda División puede consumir durante la temporada 2025/26, que incluye el gasto en jugadores, primer y segundo entrenador y preparador físico del primer equipo, así como en filiales, cantera y otras secciones.
¿Qué es el límite de coste de plantilla?
Se trata del conocido límite salarial que hace referencia a la cantidad que cada club puede gastar como máximo en su plantilla en función de sus ingresos y sus gastos.
El límite salarial o, lo que es lo mismo, el límite de coste de plantilla deportiva registra y detalla la cantidad máxima que cada club de Primera y Segunda División pueden gastar en los sueldos destinados a su primera plantilla (plantilla inscribible). Este concepto agrupa los salarios de cuerpo técnico (entrenador, segundo entrenador y preparador físico) y los sueldos de los jugadores. También se refiere al filial, a la cantera y a las demás secciones del club, caso que las hubiese (plantilla no inscribible).
Bajo el concepto de plantilla deportiva inscribible y no inscribible se asocian los honorarios fijos así como los variables tanto en pago en dinero como en especie, por ejemplo el pago de una vivienda o un vehículo, a cargo del club. También entran aquí los pagos por cesiones de los derechos de imagen, las primas de plantilla por objetivos, la amortización de los fichajes, las cuotas de Seguridad Social, las primas a los representantes e intermediarios o las indemnizaciones por la rescisión de los contratos.
El límite salarial que controla salarialmente a los clubes se efectúa calculando la diferencia entre los ingresos, mediante derechos de televisión, patrocinadores o venta de entradas, de los gastos estructurales y el repago de la deuda prevista a lo largo de la temporada. Con este calculo cada entidad determina su límite salarial. LaLiga, en todo caso, obliga a acogerse a los clubes a su control económico, ya que si un club define un límite de coste de plantilla peligroso para sus finanzas este organismo lo puede modificar. Los clubes no tienen por qué consumir el límite en su totalidad.