VALÈNCIA. El Valencia CF comienza a coger aire y alejarse del descenso gracias, en gran medida, a dos nombres propios: Umar Sadiq y Largie Ramazani, los encargados de anotar los últimos cuatro goles del equipo ‘ché’.
Los de Carlos Corberán han sumado seis puntos de los últimos nueve posibles, logrando colocar distancia sobre el descenso y poder respirar. En estos tres partidos recientes, el Valencia ha marcado cuatro goles: tres de Ramazani y uno de Sadiq.
Ese buen momento arrancó en el derbi ante el Levante con una victoria por 0 a 2 gracias a goles de ambos. Ramazani abrió la lata con un golazo y Sadiq lo sentenció en un mano a mano.
Y no es solo eso. Los dos tantos de penalti del belga nacen del trabajo del delantero nigeriano, que provocó ambas acciones ante el portero rival. En Villarreal metió la pierna anticipándose y, frente a CA Osasuna, recortó a Sergio Herrera, forzando la pena máxima.
Una dupla que está siendo decisiva. Ramazani llegó a estar en la ‘cuerda floja’ durante el mercado de invierno, pero desde la llegada de Sadiq su situación ha cambiado por completo. La conexión entre ambos, que ya coincidieron en el UD Almería, es más que evidente.
No solamente aportan goles, se buscan continuamente sobre el césped, se asocian y generan espacios. Eso permite que el Valencia sea capaz de hacer daño a la espalda de las defensas y, al mismo tiempo, liberar a otros futbolistas en banda o a los que llegan desde segunda línea.
Sadiq ya le dio otra cara al equipo la temporada pasada, y lo ha vuelto a hacer. El caso de Ramazani es el mejor ejemplo: estaba con cero goles en Liga y con un pie y medio fuera. Sin embargo, con la irrupción del nigeriano ya suma cuatro tantos y ha encadenado tres titularidades consecutivas, algo que no había logrado en todo el curso.
Su presencia en ataque está dando un aire distinto al conjunto valencianista. El equipo sigue sin generar en exceso, pero la efectividad ha crecido claramente gracias al entendimiento y la compenetración de estos dos jugadores.