VALÈNCIA. 2027 ya no queda tan lejos. Con la nueva temporada ya a la vuelta de la esquina, el Valencia CF no solo debe afrontar el mercado con el reto de volver a la élite europea, sino que también ha de tomar decisiones en forma de posturas y líneas rojas a marcar. Sobre todo, en la entidad se mira de reojo la finalización de contrato de los futbolistas que terminan su andadura en el club en junio de 2027.
La gran patata caliente se llama José Luis Gayà. El rendimiento del lateral zurdo, que además ha perdido el tren de la Selección Española, ha bajado considerablemente en las últimas dos temporadas. Las molestias físicas que arrastra cada año no ayudan a recuperar un nivel que le había permitido ser un fijo en 'La Roja', un escenario muy lejano en la actualidad.
Asimismo, el canterano 'che' ha perdido apoyo en su casa, en Mestalla, donde parte de la afición valencianista le afea las palabras y los gestos que ha ido acumulando a lo largo de estos últimos meses. La conversación con Arturo Valls en El Roig Arena, la tranquilidad que pedía antes de la remontada del Oviedo en Mestalla y la ausencia de mensajes y actitudes de líder cada vez dificultan más su relación diaria con la parroquia valencianista, que no obstante no olvida su sentimiento de pertenencia y el valencianismo que respira.
Este mismo verano ya comenzará a trazarse 'El Plan Gayà', que no debe acabar sí o sí con una prolongación de contrato. En el club se respira una sensación de negociación abierta que puede terminar con José en el club hasta su retirada... o no. El deseo del lateral es quedarse, todo sea dicho.
Sin duda, es el único de los futbolistas que puede ampliar su andadura en el Valencia CF, al menos a día de hoy. Foulquier y Rioja finalizarán contrato y, en principio, no seguirán en el club salvo temporada escandalosa. Sin ir más lejos, este mismo verano se esperaba 'regalar' a Dimitri, pero su lesión hasta septiembre frena en seco cualquier opción. Por otro lado, Raba y Santamaría tienen intereses en España y Francia y Corberán desea que encuentren equipo antes de que arranque la pretemporada, pues para él ambos futbolistas no cuentan en sus planes.
Por último, y no menos importante, los casos de Tenés, Alberto Marí y Mouctar Diakhaby. El primero, lesionado de gravedad, no va a tener equipo y su vuelta al césped se espera en 2027, por lo que el Valencia CF solo puede ofrecerle una rescisión de contrato que por el momento no se ha dejado caer. Por su parte, el francés se encontrará en la rampa de salida durante todo el verano, pero la lesión de Copete le permitirá poder ganarse el puesto durante los primeros tests de pretemporada. Su sueldo, prohibitivo por nivel y físico, es un problema para la entidad. En otro escenario se halla Alberto Marí, sin hueco en el equipo y con cesiones acumuladas que ya han puesto de manifiesto que no tiene 'nivel Valencia CF'. Volverá a salir, preferiblemente ya en concepto de traspadado.