VALÈNCIA. El 0-5 ante el FC Barcelona no fue la única mala noticia que dejó el partido en Mestalla. Mouctar Diakhaby cayó lesionado y todo apunta a que el central estará alrededor de un mes de baja por una lesión en el aductor. Un nuevo contratiempo que eleva a nueve los jugadores lesionados del Valencia CF en apenas cuatro jornadas de competición.
El conjunto de Carlos Corberán ya arrancó la temporada con las bajas de larga duración de Copete, Diego López y Canós, pero el problema no ha dejado de crecer con el paso de las jornadas. El que más cerca está de regresar es Copete, cuyo retorno podría producirse entre octubre y noviembre, mientras que las otras dos ausencias van para largo.
Un lesionado en cada jornada
La acumulación de problemas físicos resulta especialmente llamativa por la velocidad a la que se han producido. Ante el Celta, el primero en caer fue Justin de Haas, que sufrió una lesión en el tobillo que le mantendrá apartado hasta después del próximo parón internacional.
Una jornada después, frente al Real Betis, fue el turno de Guido Rodríguez. El centrocampista sufrió una lesión muscular y tampoco podrá regresar hasta después del parón, dejando al equipo sin una pieza importante en la medular.
En Riazor, la enfermería recibió la baja más grave. Umar Sadiq sufrió una rotura que le obligará a permanecer varios meses fuera de los terrenos de juego, convirtiéndose en la lesión más dura de las sufridas por el Valencia en este inicio de temporada.
Ahora, ante el Barcelona, ha sido Diakhaby quien ha tenido que abandonar el terreno de juego por problemas físicos y apunta a un mes de ausencia.
Rioja y Foulquier, más problemas
A este listado hay que añadir los casos de Luis Rioja y Dimitri Foulquier. El extremo ya se perdió el primer partido por una lesión muscular sufrida durante la pretemporada, pudo reaparecer en las dos jornadas siguientes y volvió a sentir molestias que le dejaron fuera de la convocatoria ante el Barcelona.
Foulquier, por su parte, ya arrastraba una lesión de rodilla que le había impedido estar disponible durante las primeras jornadas, aunque consiguió entrar en la convocatoria para el encuentro de Riazor. Sin embargo, durante la pasada semana sufrió una nueva lesión diferente que volverá a mantenerle apartado.
El resultado es un escenario especialmente preocupante y que no es digno del fútbol profesional. El Valencia ha ido sumando prácticamente un nuevo lesionado en cada partido, a los que hay que añadir los problemas físicos que ya arrastraba desde antes del inicio de la competición.
Nueve bajas en cuatro jornadas
La cifra es difícil de pasar por alto. En apenas cuatro jornadas, el Valencia ha visto cómo su enfermería se llenaba hasta alcanzar los nueve jugadores, condicionando las decisiones de Carlos Corberán y reduciendo todavía más las opciones de una plantilla que ya quedó corta tras el mercado de fichajes.
La sucesión de lesiones vuelve a poner el foco sobre los preparadores físicos y los servicios médicos del club. Aunque cada caso tiene unas circunstancias diferentes y no todas las lesiones tienen por qué responder a una misma causa, la cantidad de problemas físicos acumulados en tan poco tiempo resulta, como mínimo, llamativa.
En un equipo que ya partía con varias bajas de larga duración, la situación se ha agravado jornada tras jornada y amenaza con convertirse en uno de los grandes problemas del Valencia en este inicio de temporada, y no hay pocos.