VALÈNCIA. En siete días arranca la competición liguera para el Valencia CF y el tiempo de preparación ya no sirve como excusa en las derrotas o en sensaciones agridulces. Tras una pretemporada con más derrotas (4) que victorias (3), y con más dudas que certezas, el Valencia CF de Carlos Corberán afronta una semana clave en cuanto al inicio de La Liga. Sobre todo con respecto a la planificación deportiva, con varias incorporaciones que deben subir el techo competitivo del equipo.
El Valencia CF empieza con una mini maratón: tres partidos en ocho días. Dos de ellos, ante rivales europeos como Celta y Betis, ambos en Mestalla, que vive ya sus últimas tardes y noches de la historia. Durante la pretemporada Corberán ha tenido la oportunidad de darle una vida extra a varios futbolistas de la plantilla. Si bien alguno la ha aprovechado, la gran mayoría no lo ha hecho. Y, con todo ello, el club afronta un final de mercado que marcará tanto el inicio como el devenir de la campaña, marcada por ese final de Mestalla antes de mudarse a la nueva casa en Cortes Valencianas.
A día de hoy, el sistema que más convence a Corberán se basa en una línea de cinco con tres centrales y dos carrileros. Un esquema que favorece la figura de Pepelu y Jesús Vázquez, los grandes beneficiados del cambio. Se trata de una idea de juego que no es nueva para el de Cheste, pues en sus primeros pasos por el club y en tramos importantes de la campaña pasada ha tirado de ella. Siempre en momentos de dificultad. Este, ante la ausencia de incorporaciones, es uno de ellos.
La apuesta por este planteamiento esconde varias inquietudes para Corberán: le falta un central que tenga buen pie para sacar el balón, algo fundamental para él. Justin de Haas junto a Pepelu se encargarán de llevar ese peso, al menos momentáneamente, pero el técnico quiere contar con un jugador con esa característica en su registro. Le resulta fundamental, pues a Stole y a César les cuesta horrores tener que afrontar ese problema. De ahí la insistencia en Arnau Martínez.
Eso sí, este esquema te obliga a contar con carrileros. Ahora mismo, una función que solo Jesús cumple de forma natural, pues tanto Gayà como Foulquier o Rioja no se encuentran tan cómodos ahí. Imperativo: firmar mínimo un lateral con proyección.
En el centro del campo encontramos la mayor virtud de la plantilla: polivalencia. Guido, Javi Guerra, Dieng Ugrinic, el propio Pepelu... incluso Almeida si se quedara. Corberán cuenta con diversos efectivos que potencian la figura de Sato, la gran sorpresa de la pretemporada.
Sin embargo, el de Cheste se reencuentra con los problemas cuando mira hacia arriba. Ahora mismo hay tres extremos en plantilla, uno de ellos que podría ocupar el carril diestro y otro hacer de '9' (Danjuma). Este último apenas ha contado para Corberán y ha mostrado síntomas de desconexión constantes, como Almeida o Raba. Jugársela con ellos es tirar un dado y rezar por que salga el número más alto. Más allá de que el preparador solicita firmar un extremo como mínimo.
Por otro lado, la pretemporada de Hugo Duro y Sadiq tampoco ha convencido. El primero no ha disparado a portería (que se sepa, pues ante Luanda y Derby County no se pudo ver) y no ha aportado al equipo salvo un pase a Guerra que terminó en gol de Sato. Preocupa. El segundo se lesionó ante el Castellón tras ver la roja y llegará el inicio liguero entre algodones.
En síntesis, el Valencia CF llega al partido contra el Celta con muchas preguntas que resolver, tanto en el campo como fuera de él. El despacho se antoja clave en la recta final del mercado, y un apretón final se erige como fundamental. Último año de Mestalla.