VALÈNCIA. El Valencia CF cerró su concentración en Inglaterra con un empate (1-1) ante el Stoke City, pero el resultado volvió a dejar una conclusión que se viene repitiendo durante toda la pretemporada. Mientras el equipo más reconocible ofrece una mejor versión, o al menos más competitiva, la denominada 'unidad B' continúa evidenciando que la plantilla necesita muchos más refuerzos antes del inicio de LaLiga.
La primera parte dejó probablemente los mejores minutos del verano del conjunto de Carlos Corberán. Con un once muy cercano al que podría ser el titular en el estreno liguero, el Valencia mostró una versión mucho más sólida, dominó varias fases del encuentro y se marchó al descanso por delante gracias a un nuevo gol de Arnaut Danjuma, que ya suma tres tantos en esta pretemporada. El neerlandés aprovechó una gran asistencia de Javi Guerra para seguir reivindicándose en un verano en el que ha pasado de no disputar ningún minuto en los tres primeros amistosos a convertirse en el máximo goleador del equipo.
Sobre el césped apareció un equipo mucho más reconocible. Dimitrievski debutó bajo palos, De Haas volvió a confirmar que apunta a ser un fijo junto a César Tárrega en el eje de la zaga, con Gayà y Monferrer en los laterales, mientras que el centro del campo formado por Guido, Ugrinic y Guerra dio equilibrio al equipo. En ataque, Rioja y Sato acompañaron a un Danjuma que volvió a responder con goles.
Sin embargo, el encuentro cambió por completo tras el descanso. Los primeros cambios, con la entrada de Hugo Duro, Dani Raba y Otorbi por Guerra, Sato y Rioja, hicieron que el equipo perdiera presencia. El Stoke City dio un paso adelante, el Valencia dejó de controlar el partido y apenas fue capaz de generar peligro, firmando un único disparo durante toda la segunda mitad que finalizó el encuentro con un 1-1.
Con el paso de los minutos llegaron más sustituciones. André Almeida, Aliou Dieng, Gamón, Iker Córdoba, Jesús Vázquez o Wanjala también tuvieron minutos, pero el equipo volvió a mostrar las mismas carencias que viene arrastrando durante toda la pretemporada. La diferencia entre el posible once titular y las alternativas disponibles volvió a quedar reflejada sobre el terreno de juego.
A menos de tres semanas para el inicio de LaLiga, el Valencia sigue necesitando muchos movimientos en el mercado. El lateral derecho continúa siendo una prioridad absoluta, con la plantilla sin un jugador disponible para esa posición, mientras que los extremos también requieren incorporaciones. De hecho, con Danjuma actuando como delantero, no había ningún extremo del primer equipo esperando su oportunidad desde el banquillo. La defensa también acusa la falta de efectivos, especialmente mientras Diakhaby no esté disponible, y el fondo de armario sigue sin ofrecer soluciones para cambiar el rumbo de los partidos.
La pretemporada está dejando claro que el once titular necesita refuerzos, pero también que la 'unidad B' continúa muy lejos del nivel que exige una temporada en Primera División. El mercado entra en su último mes y el Valencia todavía tiene mucho trabajo por delante para construir una plantilla más competitiva.