VALÈNCIA. El 8 de agosto de 2025 Plaza Deportiva desvelaba en exclusiva los cuatro capitanes del Valencia CF para la temporada 2025/2026 en este orden: José Luis Gayà, César Tárrega, Dimitri Foulquier y Pepelu. Todos ellos han portado el brazalete del club 'che' durante la campaña, si bien los cuatro jugadores no están pasando por el mejor momento de su carrera. De hecho, este año suman más sombras que luces, con alguna escena impropia de la camiseta que portan.
Por partes, la temporada de Gayà no se sostiene deportiva ni socialmente. El lateral de Pedreguer ha perdido peso en el terreno de juego, con la titularidad cada vez más en duda y con varios partidos inacabados con Jesús como revulsivo. Además, ha perdido por completo su estatus internacional, pues ni siquiera es una opción seria para De La Fuente. La regularidad que siempre ha mostrado el capitán ya no se percibe, ni en ataque ni en defensa. Arriba siempre ha sido un jugador con peligro, pero esta campaña solo ha generado dos pases clave en 26 partidos. En tareas defensivas tampoco brilla en exceso, e incluso en ocasiones se ve claramente superado por su par, lo cual denota una falta de nivel competitivo alarmante.
Por otro lado, José se encuentra en el peor momento de su relación con Mestalla. Silbado en más de una ocasión, ha dejado un par de momentos desagradables que han encendido a la parroquia valencianista. El primero fue en octubre en un partido liguero ante el Oviedo, donde un feo gesto enfadó al personal durante una derrota lamentable ante el colista. Poco después, las cámaras de DAZN captaron una conversión privada con Arturo Valls en la que Gayà decía, literalmente, "jornada ocho, que parece que ya... hay que seguir". Aquellas palabras han condenado la figura del jugador y capitán 'che', pues son ya seis las temporadas sin disputar competiciones europeas y peleando por no descender la categoría, unos hechos que en Valencia cada vez generan más desafección y hastío.
Continuando con el segundo capitán, tampoco podemos catalogar el año de César Tárrega como positivo. Renovado el pasado verano hasta 2030, el de Aldaia ha ido de más a menos durante la temporada. No arrancó con malas sensaciones, y los 15 primeros partidos de Liga fue indiscutible en la zaga, a veces con Diakhaby y otras tantas con Copete. Eso sí, la baja de Mosquera le ha costado más de un disgusto a la hora de salir con el balón jugado, una tarea encomendada la temporada pasada para Cristhian y que no favorece las virtudes más defensivas de César, en ocasiones superado por ello.
Asimismo, el central ha venido arrastrando molestias en la rodilla casi desde el inicio de la 2025/2026, y hasta la irrupción inesperada de Cömert y el fichaje de Unai ha tenido que forzar en partidos en los que las dolencias no estaban ni mucho menos olvidadas, como en la noche de la derrota ante el Betis. Cierto es que con el paso adelante de los dos compañeros citados su importancia ha menguado, y en los últimos siete partidos solo ha sumado una titularidad y en cuatro de ellos ni ha saltado al campo. Recuperar su mejor versión es una obligación deportiva para el Valencia CF.
Sin duda, una de las grandes decepciones de la temporada la encontramos en la figura del tercer capitán: Dimitri Foulquier. Corberán apostó tanto de forma pública como privada por la renovación del lateral diestro el pasado verano, un contrato que finalmente consiguió por dos temporadas con capitanía incluida.
Aunque parecía que era un “soldado de Corberán”, la realidad es que este año está muy lejos de asemejarse a eso. Señalado por Mestalla, Foulquier se va a perder los últimos tres meses de competición por una lesión en su rodilla izquierda, si bien si baja tampoco se va a notar sobre el césped: solo ha sido titular en 12 ocasiones, y aunque tiene un año más firmado, el Valencia CF se plantea enseñarle la puerta de salida este mismo verano. Sin ir más lejos, esa posición de lateral derecho se ha marcado en rojo con el objetivo de reforzarla en el mercado.
Por último, Pepelu y sus "huevos", elogiado así por Corberán no hace tanto. El rendimiento y la responsabilidad que ha demostrado el mediocentro posiblemente le salve de la quema de los capitanes, si bien en las últimas jornadas ha pasado a un segundo plano con la incorporación de Guido Rodríguez. Ha disputado hasta la fecha 22 partidos ligueros, prácticamente titular en casi todos, y ha llegado a ponerse hasta los guantes de portero. También jugando ratos como central, el de Denia se había convertido hasta la llegada del argentino en una prolongación de Corberán sobre el tapete, y aunque no ha brillado su participación ha sumado en momentos complicados de la temporada. Ahora, eso sí, acumula cuatro partidos seguidos sin saltar al campo.
En resumen, el brazalete del Valencia CF ha perdido más peso que nunca. Además de todo lo comentado, este fin de semana se ejemplificaba con el cambio de Gayà, que antes de salir del campo cedió el testigo a Luis Rioja, otro de los pesos importantes del vestuario. Pues bien, el riojano no dudó en darle la valiosa tela 'che' a otro compañero, en este caso a Hugo Duro.