VALÈNCIA. Hay temporadas en las que el guion parece escrito demasiado pronto. Jugadores que empiezan en un segundo plano y que todo apunta que no tendrán importancia. Sin embargo, la segunda vuelta ha cambiado el rol de muchos de ellos. En este Valencia CF, varios futbolistas han cambiado por completo su destino hasta convertirse en piezas clave en el tramo decisivo del curso.
Ramazani, de olvidado a referencia ofensiva
El caso más evidente es el de Largie Ramazani. El belga apenas contó en la primera parte de la temporada, con solo 190 minutos de los 990 posibles, y llegó incluso a sonar con fuerza como posible salida en enero. Su situación, lejos de estabilizarse, parecía encaminada a un desenlace en el mercado de invierno, pero todo cambió en cuestión de semanas.
Primero, aquel penalti transformado en el descuento ante el RCD Espanyol que supuso un punto de inflexión emocional. Y después, su primera titularidad, acompañada de otro gol decisivo ante el Levante UD, terminó de abrirle la puerta definitiva. Desde entonces, no ha dejado de participar en todos los encuentros, firmando una segunda vuelta de impacto con 6 goles y 1 asistencia, transformándose en uno de las grandes referencias ofensivas del equipo.
Cömert y Dimitrievski le han dado un giro de 180 grados a su situación
Otro caso claro es el de Eray Cömert. El suizo comenzó la temporada como cuarto central en la rotación, prácticamente sin protagonismo y con etiqueta de descarte. Su participación en la primera vuelta se redujo a dos partidos , sin continuidad ni peso competitivo. Sin embargo, como en el caso de Ramazani, el punto de inflexión llegó en el duelo ante el Espanyol.
A partir de ahí, su rendimiento dio un giro completo, tras firmar un gran partido con un gol. Desde ese momento se ha convertido en un fijo en el once, siendo titular en todos los partidos en los que ha estado disponible. Una regularidad que incluso le ha permitido ser convocado son Suiza para el Mundial.
Tampoco se queda atrás Stole Dimitrievski. Su situación parecía especialmente delicada tras unas declaraciones polémicas que lo situaron con medio pie fuera del club. Sin embargo, la lesión de Julen le abrió la puerta en el último partido de la primera vuelta y, desde entonces, ha sido titular en todos los encuentros disputados. Pero su continuidad no responde solo a la circunstancia, sino también al rendimiento.
El macedonio ha ofrecido un nivel muy alto, ganando peso en momentos clave y consolidándose como una de las piezas más fiables del equipo. Tanto es así que su condición de portero titular de cara a la próxima temporada ya no parece una discusión abierta, sino una obviedad.
Pepelu tampoco se conformó tras desaparecer del once
Por último, aparece el caso de Pepelu. El centrocampista de Dénia perdió protagonismo tras la llegada de Guido, quedando relegado a un papel secundario. Lejos de bajar los brazos, aceptó su nuevo rol y mantuvo la intensidad hasta que las circunstancias le devolvieron al foco. Su aparición como central improvisado en Mallorca, donde firmó un rendimiento notable, le devolvió a la titularidad.

Desde entonces, ha sido titular prácticamente en todos los encuentros, salvo en Anoeta, convirtiéndose en una pieza clave en la transformación del equipo. No es casualidad que, desde su reaparición, el Valencia haya firmado 3 victorias, 1 empate y una sola derrota.