VALÈNCIA. Con 26 puntos, solo dos por encima del descenso, la situación del Valencia CF es delicada, metido de lleno en la lucha por la permanencia. Ahora, se marca en rojo los dos próximos meses, clave para sumar los puntos necesarios que le permitan salir de esta zona comprometida.
Tras un calendario exigente, con tres duelos fuera de casa ante Betis, Levante y Villarreal, y solo uno en Mestalla frente al Real Madrid, llega un tramo mucho más favorable, con enfrentamientos ante rivales directos.
La primera parada será contra CA Osasuna en Mestalla, un rival que atraviesa su mejor momento del curso, con seis partidos sin perder, incluyendo una victoria ante el Real Madrid la semana pasada (2-1).
Además, los de Lisci ya vencieron al Valencia en la ida (1-0). Pero los de Corberán no tienen excusa: ante su público deben sumar de tres para empezar a abrir distancia con el descenso.
Esa brecha debe empezar a construirse ya, especialmente porque las dos próximas jornadas se disputan en casa. Tras Osasuna, visitará Mestalla el Deportivo Alavés, un rival directo que ahora mismo solo cuenta con un punto más que el conjunto valencianista.
Después de estos dos encuentros, los ‘ché’ afrontarán cuatro partidos fuera en cinco jornadas. Sin embargo, todas esas salidas serán ante equipos de la zona baja: Real Oviedo, Sevilla FC, Elche CF y RCD Mallorca. Más de media permanencia pasa por esos encuentros. El único choque en Mestalla durante ese tramo será ante el RC Celta.
Tras esa serie, abril se cerrará con un Valencia-Girona FC antes de encarar las últimas cinco jornadas, que presentan un calendario nada sencillo: salidas a Bilbao y San Sebastián y visitas del Atlético de Madrid, Rayo Vallecano y FC Barcelona.
Por lo tanto, si el Valencia quiere llegar con tranquilidad a ese tramo final, debe aprovechar marzo y abril para sumar los puntos necesarios y dejar encarrilada, prácticamente, la salvación.