VALÈNCIA. Mestalla explota en la segunda jornada. El Valencia CF vuelve a ser incapaz de generar en su casa y esta vez, cae por 0 a 1 ante el Real Betis con un doloroso gol en los últimos diez minutos. Dos encuentros, cero goles y solamente un punto. Ese es el arranque de un Valencia que preocupa, y mucho, siendo inofensivo en su propio estadio.
El inicio estuvo marcado por un Betis controlador, pero a la vez, con un equipo de Carlos Corberán preparado para salir rápido al robar la pelota, dando así el primer susto con un disparo desviado de Ryunosuke Sato.
Poco después, en el minuto 12, llegó la primera gran ocasión. Un buen regate de Danjuma le permitió finalizar escorado, el rebote le cayó a Sato, que tras un recorte, disparó a puerta, pero Valles evitó el 1-0 con una gran estirada.
Sin embargo, con el paso del tiempo ese peligro en ataque desapareció. El partido entró en un tramo completamente inofensivo sin que ningún equipo se acercara a la portería rival. Y así terminó la primera parte, con dos tiros a puerta, ambos del Valencia.
La salida no fue muy esperanzadora y eso hizo que Corberán moviera el banquillo rápidamente. Rioja, Sadiq y Ugrinic entraron en sustitución de Maffeo, Danjuma y Hugo Duro.
Con esos cambios, el equipo pareció tener más intención de ir hacia arriba, lo que enchufó a la grada. La actitud estaba, pero el Valencia no lograba ser preciso en los últimos metros.
La realidad es que, a diferencia de lo visto ante el Celta, los de Corberán se estaban volcando. El tiempo se acababa, pero ya se veía otra sensación, pese a seguir sin estar acertados en los metros finales y mostrando una clara falta de calidad.
El Betis, por su parte, no había desaparecido. El conjunto verdiblanco comenzaba a amenazar, y mucho, con varias salidas a la contra que metían el miedo en el cuerpo.
Los avisos cada vez eran más peligrosos y, al final, pasó. En el minuto 82, una nueva salida tras robo finalizó en gol del Betis, colocando un doloroso 0-1 por mediación de Pablo García, en una jugada que pudo ser mejor defendida.
A raíz de ese gol, que fue muy doloroso, el Valencia lo intentó y rápidamente tuvo una clara ocasión de Sadiq, pero el nigeriano no la aprovechó, comenzando a desesperar a la grada.
En el añadido, que fue de 6 minutos, los ‘ché’ se volcaron. Las llegadas al área eran notables, pero siempre finalizaban sin éxito, con una clara falta de ideas y calidad. Y así, finalizó el encuentro con un 0-1. Segundo encuentro en Mestalla sin ganar, sin goles y con una sonora pitada de la afición.
Sumar un punto de seis en casa es un arranque muy preocupante que no hace más que aumentar las dudas sobre el equipo, que comienza a estar obligado a sumar de tres. Próxima parada: Riazor.