VALÈNCIA.Renzo Saravia da el primer paso para ser un fichaje útil en este tramo final de temporada. Desde su llegada en febrero al Valencia CF para cubrir la baja de Dimitri Foulquier, el lateral argentino había vivido prácticamente en el anonimato. Sin minutos, sin protagonismo y con la sensación de ser una incorporación de emergencia sin demasiado sentido.
Sin embargo, el contexto ha terminado abriéndole una puerta. Los problemas físicos de Thierry Correia obligaron a Carlos Corberán a mirar hacia el banquillo y ahí apareció Saravia. Primero en Mallorca, donde pudo estrenarse por fin con la camiseta valencianista, y después frente al Girona FC, en Mestalla, con su primera titularidad desde que aterrizó en el club.
En ambos encuentros, el argentino dejó sensaciones razonablemente positivas. Evidentemente, se notó que llevaba meses sin competir y que le faltaba ritmo de partido, especialmente en algunas acciones defensivas. Aun así, estuvo serio, sin grandes errores y cumpliendo con lo que el equipo necesitaba en una posición especialmente delicada.
Ante el Girona, además, se le vio más asentado, más cómodo y con mayor confianza para incorporarse al ataque cuando la jugada lo pedía. No fue un partido brillante, pero sí lo suficientemente sólido como para demostrar que puede ser una pieza útil en estas últimas jornadas. En un momento donde el Valencia necesita fiabilidad y seguridad, Saravia ha ofrecido eso sumado a su experiencia.
Ahora, con cinco jornadas todavía por delante, el argentino se ha ganado al menos entrar de verdad en la rotación e incluso pelear por un puesto en el once. Lo que parecía un fichaje sin sentido, se ha convertido en un buen parche en esta recta final para suplir a un Thierry que entre su nivel y su físico, apenas está disponible.