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entrevista valencia basket 

Ponsarnau: "El reto más difícil es hacer una plantilla de 14 jugadores preparados para hacerlo bien"

14/06/2019 - 

VALÈNCIA. La primera temporada de Jaume Ponsarnau al frente del primer equipo del Valencia Basket ha tocado a su fin. La tercera desde que llegó a la entidad taronja como ayudante de Pedro Martínez. Justo dos días después de que el club hiciera oficial su renovación por un año, el catalán atiende a Plazadeportiva.com en una extensa entrevista. 

Ponsarnau hace balance de una temporada llena de éxitos -como el título de la Eurocup, el billete para la Euroliga o llegar a semifinales del playoff de ACB-, pero también de aprendizaje y errores que subsanar para el año que viene. El técnico es consciente de la exigencia que supondrá disputar la máxima competición continental al mismo tiempo que una Liga Endesa cada vez más dura y ha dejado claro que quiere una plantilla de 14 jugadores. Eso sí, 14 jugadores que aporten. Para él es el reto más duro al que se enfrenta el club a día de hoy. 

Pregunta: Se acaba de hacer oficial tu renovación con el Valencia Basket pero es algo que lleva fraguándose bastante tiempo. Después de haber conseguido el objetivo de la Euroliga en el mes de abril, ¿tenías claro que los caminos iban a estar encontrados para seguir aquí?

R: Por muchísimas cosas. Todos estábamos trabajando bien y estábamos a gusto unos con otros y porque en el momento que dicen queremos renovar a Jaume: condiciones. Duró la conversación con mi agente nada. Mis demandas eran lógicas y el club así las entendió. Por eso las negociaciones duraron nada.

P: Decía Chechu Mulero en sus declaraciones tras hacerse oficial esa renovación, que ya no es solo por lo que has conseguido deportivamente, también han tenido en cuenta la parte humana y la sintonía que hay dentro del club.

R: Todos somos conscientes de que los resultados marcan mucho y que ayudan. Pero hemos intentado no depender solo de los resultados sino también ayudar en tener método de trabajo y armonía. Intentamos que toda la gente que viene a entrenar y trabajar venga con ganas. Eso hay momentos de la temporada en los que es duro porque hay viajes, cansancio físico y mental… Creo que hemos estado a la altura. Tenemos un gran reto por delante. Vamos a jugar una competición aún más exigente, más partidos y vamos a tener que encontrar la forma de conseguir esta armonía con todo el mundo. Que sigan queriendo venir a trabajar cada día al cien por cien.

P: ¿Cómo afrontas un reto tan importante como la Euroliga? Este era tu primer año de Eurocup, consiguiendo el título, pero ahora te enfrentas al gigante. 

R: para mí una base de formación muy importante ha sido vivir esta experiencia como ayudante. Lo ha sido en la Eurocup y lo será en la Euroliga. Lo que pasa es que la Euroliga el año que viene aún es más dura y hay más equipos y más partidos, respecto a la que vivimos hace dos años. te das cuenta de que tienes que poner todo en orden respecto a cargas. No solo las físicas. Tienes que ser muy científico, no solo tener muchos jugadores, sino tener muchos jugadores implicados, preparados, trabajando y entrando en el juego y en la confianza de poder ayudar al equipo. otro control que se tiene que controlar muy bien es el control de las cargas de información, mentales, descanso… Todas estas cosas que pasan a ser aún más importantes. En Euroliga aún nadie lo ha hecho bien, nadie ha encontrado la forma de hacerlo bien. Todos los licencia A que tienen la facilidad de tener esa licencia y saben qué gestionar pero todos están buscando el camino. La referencia más importante es la NBA, que tiene un ritmo de partidos aún mayor. Tenemos que aprender cosas de allí sin dejar de ser nosotros y una de las más importantes es entender que las cargas se gestionan todas: físicas, mentales, de viaje, de biorritmos… Este es el gran reto.

P: Es muy difícil para un equipo como el Valencia Basket, que va a la Euroliga y luego vuelve a la Eurocup, acostumbrarse a esa carga de partidos. Los jugadores no están acostumbrados a ese ritmo. ¿Cuál es la mejor manera para poder acostumbrarlos rápido y que no te pase factura, como le pasó al equipo hace dos temporadas o a Gran Canaria este año?

R: O te diría el ejemplo de los playoff, que nunca han sido tan concentrados. Nos han pasado a nosotros a nivel de fuerza. En algún partido no teníamos la chispa necesaria, sobre todo se vio en el primer partido del Madrid. Sumar jugadores, reducir carga en cosas que hasta ahora eran importantes, tenemos que ponerlas en su valor adecuado y entender que probablemente se tiene que entrenar menos, pero se tiene que entrenar muy bien y se tiene que ir al grano. El scouting no te puede hacer cambiar cada dos por tres tu plan. Tienes que tener tu idea de plan y ajustada lo más preciso a lo que exija el rival y la realidad. Sobre todo, si acabamos haciendo una plantilla de 14 jugadores, ser 14 jugadores. Eso es el reto más difícil porque no hay cultura de esto. Es muy difícil para un jugador que se queda fuera de la convocatoria mentalmente estar conectado para estar preparado para el siguiente partido. Es muy importante que esté conectado y que cuando salga esté preparado para hacerlo bien. Esta es una de las dificultades y reto más grande y vamos a intentarlo en esta línea.

P: Pero eso también ocurre en equipos como Real Madrid, Barça o Baskonia y los jugadores que fichan saben que son plantillas largas porque se necesitan. Un Valencia Basket con 14 jugadores pero que haya 2 que no estén preparados para aportar, os serviría de poco. 

R: Ese es el tema. El Madrid, que creo que es de los que más cosas podemos aprender, llega el momento clave y solo tiene 12 jugadores. No tiene 15 o 16. Porque realmente son los 12 que están conectados. Cuando llegan a una final tendrás que tener 12 jugadores, pero que no sea porque los otros no están bien. Que este sea el reto. Agarrarte a los 12 que en ese momento estén mejor pero entender que dentro de dos semanas en otra competición o en otro momento de la competición, lo mejor es que sean otros 12.

P: ¿Ahora cómo afrontas este verano? El Mundial puede perjudicar un poco en la preparación de pretemporada. ¿Esperas que se te vayan muchos jugadores o cruzas los dedos para que no?

R: Perjudica mucho. Al final para construir una idea de juego tanto defensiva como ofensiva se tiene que entrenar y evolucionar a partir del trabajo entrenando. La pretemporada es trascendental. Aunque los jugadores quizá puedan llegar bien físicamente, si no llegan conectados con el concepto, mal. Eso te condiciona con los que están porque no puedes tener un ritmo bueno porque tienes que esperar. No puedes acumular demasiado. Nuestros momentos buenos donde el equipo ha crecido ha sido en las ventanas FIBA han sido claves. Hemos podido entrenar bien, construir bien, hemos podido matizar muchas cosas, conectar con nuestras mejores virtudes, corregir las peores. La pretemporada, que es clave, no puedes tener a jugadores porque están en el Mundial, me gustaría que convocasen a pocos.

P: En esta temporada que podría calificarse cómo de éxito, ¿de qué cosas te arrepientes que podrías haber hecho de otra manera y haberle dado al equipo un puntito más competitivo? En cuanto a cosas que puedes arreglar de cara a la temporada que viene.

R: Es difícil. Tengo claro que ha habido cosas que no he acertado, a pesar de haberlas hecho con un criterio y por algo. Creo que me lamento del inicio de temporada, el tono del equipo construirlo con el freno de mano puesto, esperando a esos jugadores que no tenían la salud buena para que estuviesen conectados, porque para mí todos podían acabar siendo muy importantes para el equipo. Como así ha sido o como algunos no ha podido ser. En ese momento condicionamos demasiado el tono del equipo, a pesar de que a lo mejor esa inversión nos ha ayudado a que en el momento clave tuviésemos a más jugadores. Hay matices en ese equilibrio que buscamos entonces, que lo haría un poco diferente. Diría también después de conseguir la Eurocup, estábamos muy bien, ganábamos partidos y estábamos jugando muy bien. Quizá haber cogido un poco de miedo cuando aparecieron las lesiones de Mike Tobey y Matt Thomas y haber puesto un poco el freno de mano para que nadie más se lesionase y que no tuviese que forzar la máquina para tener el máximo numero de jugadores con la máxima salud para el playoff. A lo mejor allí tomamos la decisión con sentido común pero en el desequilibrio después algo mejor hubiésemos podido hacer. Esto nos hubiese permitido llegar con una mejor forma física al playoff.

P: Creo que lo que mucha gente valora del Jaume Ponsarnau entrenador es cómo llegas después de los partidos y admites con lo que te has equivocado. ¿Cómo valoras tu crecimiento a lo largo de esta temporada?

R: Sobre todo hay un matiz semántico que es importante. Admito en lo que no he acertado. Equivocado, error, sería si no hubiese tomado esa decisión por alguna cosa. Este es un deporte vivo en el que juegas contra unos entrenadores y unos jugadores que harán todo lo posible para que te salgan mal las cosas. A veces las decisiones no aciertas y la experiencia te da la posibilidad de tener muchas veces más posibilidades de acertar y de poder corregir tu decisión durante el partido. Para mí esta es mi forma honesta y humilde de afrontar las ganas de mejorar. Por eso cuando voy a una rueda de prensa no tengo problemas en identificar algo en lo que no hemos acertado. Como también, me dice mucha gente que cómo puedo decir que voy a jugar contra un entrenador al que no voy a ganar tácticamente, como fue el caso cuando fuimos a jugar contra Obradoiro de Moncho Fernández, al que tengo un gran respeto. No sería un entrenador adecuado para el Valencia Basket si preparase el partido para ganarle tácticamente al Obradoiro. Tengo que hacer que mis jugadores encuentren las mejores sensaciones. A veces eso no pasa por ganar el partido tácticamente, todo lo contrario.

P: Al margen de lo que hablabas del tema de las cargas para afrontar la Euroliga, también hay que mejorar la plantilla. ¿Qué aspectos crees que le ha faltado al equipo esta temporada y evidentemente en Euroliga tienes que cubrirte bien las espaldas?

R: De primero hay un gran reto y es no cambiar de esencia, aprovechar muchas cosas del juego en las que hemos crecido y hemos sido competitivos este año. No cambiar los valores que queremos transmitir. El tipo de jugador que tiene que formar esta plantilla es un jugador con valores de esfuerzo, compromiso, educación… Está claro que la exigencia física que vamos a tener por delante va a ser muy grande y tenemos que sumar jugadores que nos ayuden a aumentar el nivel físico. Estamos limitados porque si no queremos cambiar la forma de jugar y muchos de los jugadores que transmiten estos valores queremos que sigan, no podemos hacer muchos cambios. Los que hagamos que nos sirvan para mejorar físicamente.

P: Sobre todo este año se puede haber echado en falta a algún jugador más que coja responsabilidad en ataque aparte de Matt Thomas. Cuando no ha estado se ha notado mucho la falta de alguien que asuma esos tiros en momentos clave. Al margen de que en determinados momentos pudieran aparecer Sam, Guillem u otro. ¿Crees que falta otro tirador?

R: Más que un especialista tirador como es Matt Thomas, nos falta encontrar la forma de sacar ventajas. Tenemos que sumar calidad para sacar ventajas. Tenemos una calidad diferencial que ha sido la del poste bajo pero a medida que sube el nivel es más difícil sacar ventaja del poste bajo porque todo el mundo tiene el físico y el tamaño para individual o colectivamente defenderlo. Tenemos que sumar y construir calidad para sacar más ventajas.

P: ¿En la línea de sumar a un jugador en cada una de las posiciones para tener una plantilla lo más completa posible?

R: Sí. Esta sería la coherencia matemáticamente. Estamos un poco en esta línea. A lo mejor el refuerzo tiene que llegar uno por posición.

P: ¿Cuál es la posición que más te preocupa?

R: Creo que tenemos que encontrar el equilibrio. Esto es como el tetris. Pongo un bombazo allí. Allí no puedes poner un bombazo, tienes que poner un colchón. Tienes que crear líneas de correlación para que todo tenga un sentido y una homogeneidad para conseguir el mejor resultado posible. El equilibrio será trascendental y marcará las características, no solo lo que tenemos en la cabeza -a parte de que encajen en la idea de juego porque hay muchos jugadores que siguen-, si llega un jugador de unas características determinadas, el resto de jugadores que lleguen tendrán que adaptarse a estas características.

P: Ahora el Valencia Basket está en un punto en el que quiere asentarse en Euroliga y no es fácil con el sistema de licencias. A la gente le cuesta un poco ilusionarse porque, como ya ha pasado antes cuando llegas a Euroliga parece que la temporada es un desastre porque cuesta estar bien en las dos competiciones. ¿Qué dirías al respecto?

R: Vivir el momento. El momento del año que viene es la Euroliga y ya veremos dónde nos pone la clasificación al final. Tenemos que afrontarla con la máxima ilusión y evidentemente aprender de las experiencias que hemos tenido para hacerlo mejor, asumiendo que hay una realidad y es que los equipos de licencia A parten con una clara ventaja clarísima. Solo hace falta ver las clasificaciones de Euroliga de los últimos años cuántos equipos de no licencia A han llegado a playoff. A pesar de todas estas dificultades nuestra ambición y nuestra ilusión es vivir esta experiencia al máximo y al cien por cien. Trabajar juntos para que la Fonteta sea una pista inexpugnable donde cualquier equipo a pesar del nombre o el presupuesto que tenga o los jugadores, aquí tenga que sufrir.

P: Supongo que la ambición será todavía mayor después de que la Euroliga parece que abre la posibilidad de que se premie a algún equipo sin licencia para poder seguir en la competición.

R: Lo primero que tenemos que identificar es que el estímulo más importante para los aficionados es la competición. La competición si tiene un sentido, por ejemplo que si lo haces bien puedes seguir el año que viene y si lo haces mal no, esto ayuda a la competición. La liga ACB estos últimos años, parece que se ha recuperado de ese tránsito de LEB a ACB, es una liga mucho más bonita. Esta liga es la más bonita desde que estaba Marc Gasol, a nivel de competitividad, igualdad, nivel… A pesar de que sobre todo el Barça y el Madrid son mucho más buenos que nunca, pero está claro que ha mejorado el espectáculo. El camino es este. La Euroliga si quiere perdurar y ser un espectáculo cada vez mejor, tiene que premiar muchísimo más la competición.

P: ¿Piensas que uno de tus grandes éxitos -no deportivos- de esta temporada es el haber conseguido mantener el espíritu competitivo del equipo? Cuando hablamos con alguno de ellos después del tercer partido contra el Madrid se lamentaban por haberse quedado con la espinita de no haber conseguido ganarles, pese a haber cerrado la temporada con el título de la Eurocup y el billete de la Euroliga. 

R: Más que mi éxito, los jugadores y yo estamos impregnados de un ADN de Valencia que entiende que tiene que ser ambicioso contra el Real Madrid. Pese a haber jugado contra un enorme Madrid queríamos haberle ganado y queríamos haber hecho eso, eso y eso mejor para tener más opciones de haberlo ganado. Esto ya está impregnado en nuestra filosofía, en la filosofía de este club pero que es muy importante porque ha sido una de las bases del éxito que siga impregnada esta mentalidad manteniendo los valores.

P: Y para finalizar, una de las cosas con la que menos te habrá gustado lidiar esta temporada ha sido con el tema de Rafa Martínez, ¿no? 

R: Sí. Ha sido a nivel personal, yendo al corazón y al sentimiento, sin ninguna duda han sido las decisiones más difíciles que he tenido que tomar. Soy profesional y tenía que dar ejemplo tomando las decisiones que yo creía que eran más coherentes y alguna vez ha supuesto descartar a Rafa. Lo he pasado mal pero en cada momento he creído que esta era la decisión que tenía que tomar. A pesar de esto he tenido la suerte de que Rafa es muy grande. Incluso en esos momentos en que costaba tomar esa decisión, sobre todo costaba decírselo. Él siempre ha estado ahí para ayudarme.

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