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peleando a la contra

Puntazo

El empate, aunque escaso, es una bendición para un equipo que sigue en plena reconstrucción, nostálgico aún, 18 partidos después, del tiempo de Lerma y Lukic

5/01/2019 - 

VALÈNCIA. El Llevant venía de perder en Vallecas donde hizo merecimientos para llevarse los tres puntos. Y justo eso estuvo a punto de suceder de nuevo ante al Girona. Por eso el empate, aunque escaso, es una bendición para un equipo que sigue en plena reconstrucción, nostálgico aún, 18 partidos después, del tiempo de Lerma y Lukic.

La escuadra granota se ha mostrado este curso capaz de practicar un gran fútbol, pero sigue buscando el equilibrio entre líneas y la solidez que le permita mirar hacia lo más alto de la tabla. Habría que revisar los archivos de la Liga para comprobar si alguna vez en 90 años se dio la paradoja de que el equipo más goleado (junto al Huesca) fuera, a un tiempo, el segundo más goleador (junto al Sevilla). Con este músculo en ataque, si mejorara atrás, este Llevant no tendría techo.

En eso está Paco López. Y como en todos los procesos hay que tener paciencia para que el trabajo dé frutos. El notable partido de Vukcevic permite al míster contar al fin con una variable plausible que podría permitir al equipo parecerse al que encandiló a todo el munto durante el último tercio de la Liga pasada.

• Al rescate de la solidez defensiva. Desde el día del Barça, hasta el 0-2, el sistema defensivo granota no se mostraba tan sólido como ayer. La prueba evidente es que el Girona apenas generó una ocasión en la primera parte y algún contragolpe tras la expulsión de Postigo, cuando el Llevant se volcó en busca del empate, ya con diez.

• Vukcevic. La ausencia de Rochina animó a López a atreverse con un mediocentro defensivo por detrás de Bardhi y Campaña. El montenegrino hizo coberturas, cubrió las espaldas de los jugones, encimó al rival, robó balones y circuló con seguridad… mientras tuvo fuelle. Sufrió la falta de ritmo y necesitó el cambio en el 63’, pero dejó buenas sensaciones. Esta apuesta sacrifica capacidad ofensiva, lógicamente, pero el Llevant se mostró más equilibrado y alejado de la ruleta rusa de los últimos partidos.

Mal día de Oier. Los goles gerundenses no estuvieron provocados por errores tácticos ni de marca del Llevant, como hemos visto tantas veces esta temporada. El 0-1 fue por un error de infantiles: nadie pidió barrera al árbitro, Granell y Portu se marcaron una pillería y Oier salió tarde y mal. En el 1-2 Postigo fue al límite y cometió falta tras una contra gerundense de precisión quirúrgica. Aleix no la tiró ni muy fuerte ni muy colocada, a media altura y por el palo del portero que no llegó. 

• El carácter de Coke. El Llevant estaba volcado en busca del 2-1, tras el empate, cuando recibió el jarro de agua fría de la expulsión de Postigo, el libre directo y el gol. López se precipitó al sacar a Coke por Jason (uno de los más lúcidos en ataque) antes del lanzamiento de la falta. El vallecano no está fino pero su carácter fue decisivo para la fé de todos en la remontada. Sin embargo, si la falta acababa en gol, como sucedió, sacrificar a Jason no fue la mejor opción.

 • Atrevimiento sin medida. Paco López tuvo al Llevant 35 minutos con diez pero, con la salida de Boateng y Dwamena, más Bardhi y Roger, metió cuatro delanteros, volcó al equipo a por la victoria y ordenó presionar la salida del Girona. Su atrevimiento tuvo recompensa.

• El golazo de Morales, tras un caracoleo prodigioso, confirma otra vez más lo que ya sabemos: aunque esté gris todo el partido o desaparezca durante muchas fases (sobre todo a domicilio), de sus botas puede brotar la magia en el momento más inesperado y dar un vuelco al encuentro.

• Fe y convicción. El Llevant creyó hasta el final en sus posibilidades y salvó un punto en un remate afortunado de Coke que pudieron ser tres en una volea escorada de Roger que rozó la cruceta. Ya habían dispuesto de ocasiones claras Morales, Toño o Jason.

• Desquicio arbitral. Undianco Mallenco estuvo nefasto, como siempre en Orriols, y, aunque no influyó en los goles, desquició a los levantinos en cada lance. Los levantinos celebraremos su jubilación.

• Ovación. Tras las críticas recibidas, el equipo volvió a reunirse en bloque en el círculo central para aplaudir a los 20.000 que acudieron al estadio un viernes a las 19 h, semi-víspera de Reyes, y que ovacionaron el magnánimo esfuerzo. Así siempre, equipo. Cuando se gana y cuando se pierde.

• Levante Fans ocupó su lugar en el mundo quince minutos tarde en protesta por los indecentes horarios de Tebas, tras manifestarse en los alrededores del Ciutat. Son, sin embargo, demasiado imprescindibles: el equipo y el resto del Ciutat extrañó su falta de aliento.

Uno a uno

Oier (3); Rober (7), Postigo (7) (expulsado 68’), Cabaco (7); Jason (8) (Coke (5) 70’), Bardhi (6), Campaña (7), Vukcevic (7) (Boateng (5) 63’), Toño (7) (Dwamema (6) 85’); Roger (5) y Morales (8).

Paco López (8)

Goles: 0-1 Portu 30’; 1-1 Morales 58’; 1-2 Aleix 71’; 2-2 Coke 86’.


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