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opinión

Tahúres

22/06/2019 - 

VALÈNCIA. Aunque ya aprieta el calor hace días, fue ayer cuando dimos la bienvenida de manera oficial al verano de 2019. Pero ya saben que en el ‘Planeta fútbol’ el verano empieza cuando termina la temporada y se abre la veda de los fichajes. A tal efecto se despliega un ingente abanico de noticias en diversos medios de comunicación y, también de unos años a esta parte, un buen número de rumores que deambulan por las redes sociales que, obviamente, acarrean una estela de opiniones y reacciones para todos los gustos. Hay un mercado que ocupa portadas y aperturas de noticiarios  televisivos que tiene que ver con Neymar, con Griezmann, con Mbappé o Joao Félix y con los Clubes gigantescos que gastan cientos de millones alegremente y, luego, existe otro más terrenal y mundano –que es el que nos ocupa- en el que no se barajan esas cantidades de dinero casi ofensivas pero que es de vital importancia para la gran mayoría de Clubes que se afanan para intentar afrontar la siguiente campaña con las mejores garantías posibles con la sana intención de mejorar resultados deportivos y, de paso, salvar también los económicos.

Una vez cerrado el trueque entre Neto y Cillessen, a falta de oficialización por ambas partes, y que constituye la primera piedra del proyecto, no porque el portero que viene sea mejor que el que se va – que eso está por ver- pero sí por la importancia que tiene para el Club afrontar el verano con las cuentas limpias y las prisas aparcadas, se va avanzando –aunque lentamente- en otras cuestiones que ha marcado como prioritarias el cuerpo técnico de Marcelino de manera que el Valencia tiene una negociación abierta con el FC Barcelona con los nombres de Rafinha y Denis Suárez. En el caso del primero las posturas cada vez andan más cercanas entre los clubes y podría fructificar en breve y, muy posiblemente, la llegada del primero impediría la del segundo. Denis Suárez sigue siendo el oscuro objeto de deseo de Marcelino y con su aterrizaje en la plantilla del Valencia quedaría apuntalada la banda izquierda más allá de la versatilidad del jugador gallego que puede desempeñar en otras posiciones con lo que no se haría tan necesario el acuerdo con el Villarreal para hacerse con la propiedad de Cheryshev pero hay dos inconvenientes importantes para su incorporación: por una parte el precio que reclama el Barcelona que sigue siendo muy elevado y por otra , el efecto ‘tapón’ que su llegada provocaría limitando la progresión de un futbolista tan extraordinariamente prometedor como Kangin Lee. Si el que viene es Rafinha – que repito, es el que más cerca está a día de hoy-  el Club habría encontrado un plan B para dar descansos a Parejo e incorporaría un futbolista dotado de un talento indiscutible aunque no tan capacitado para caer a las bandas y ofrecer el trabajo que en ellas exige Marcelino con lo que sí se intentaría alcanzar un acuerdo con el Submarino Amarillo por el ruso. Si terminasen viniendo los dos, habría jugadores que –a día de hoy-  confían en su continuidad que, seguramente la verían seriamente comprometida.

Pero falta efectuar más movimientos de mercado con los que reforzar el frente de ataque del equipo al margen de un buen número de salidas que el Valencia debe negociar: unas de menor calado y también alguna venta ‘sonada’ con la que hacer caja y pagar la re configuración de la delantera. Y esta sigue pendiente de Vigo y de eso otro ‘trueque’ posible con Maxi Gómez y Santi Mina como protagonistas. En ese particular, el objetivo prioritario del Club sigue siendo Maxi, con el que ya tiene un acuerdo cerrado, de la misma manera que los tiene cerrado el Celta con Santi Mina pero nos encontramos ante una partida de cartas entre tahures avezados: ni Carlos Mouriño es de los que da su brazo a torcer con facilidad ni Mateu Alemany tampoco con lo que parece que el ‘culebrón’ se alargará y surgirán muchos nombres -Borja Iglesias es uno de ellos- como alternativa al uruguayo. Es absolutamente lógico que en esa partida se marquen algún farol con el que poner nervioso al adversario y también lo es que el Valencia sondee otras opciones por si el Celta se cierra en banda pero... el uruguayo sigue siendo el gran objetivo.

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