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opinión / peleando a la contra

Tocata

7/12/2019 - 

VALÈNCIA. El Valencia conquistó Orriols de una forma cruel para la hinchada levantina. Remontó un 2-0, con algunos golpes de fortuna y un arbitraje favorable en la letra pequeña: en el 6' mostró la amarilla a uno de los centrales de emergencia, Coke; en el 43' y el 73' al otro, Eliseo, que debutó en Primera con expulsión; tres tarjetas que sumadas apenas hacían dos. E intimidó, con su altanería habitual, unidireccional, al equipo blaugrana. No es menos cierto que el penalti que significó el 2-0 no era tan claro como lo vio el VAR. La moviola no saca de dudas: pudo pitarse o no. En todo caso, el Valencia no ganó por el árbitro, pero es incomprensible que alguien tan gris y sórdido como Medié Jiménez siga en Primera.

••• El Llevant hizo una gran primera parte. Salió al partido con una marcha más e incluso cuando ya no podía con las piernas, en el tramo final del derbi y con todo en contra, jugó con una intensidad encomiable. Al Valencia, desbordado, le costó entrar en el partido y acercarse a Aitor. Durante muchos minutos fue un juguete roto en manos del decano y se mascó el 3-0, más por contragolpes peligrosos que por opciones claras. Si acaso una de Morales, que no supo levantar la cabeza envuelto de compañeros como estaba y se enredó entre una maraña de mestallistas. Capítulo aparte merece el de Torrent, claro, que fabrica peligro él solo. Roger se inventó el golazo del 1-0, definió el penalti con precisión y su sola presencia ponía los pelos de punto a Paulista y Garay.

••• Todo empezó a cambiar hacia el minuto 35. Radoja había sido la piedra angular de la superioridad granota: impidió al Valencia carburar en la medular alrededor de Parejo y, a un tiempo, tuvo que acudir a un millón de coberturas. El serbio se marcó otro partidazo, pero no tuvo apoyo en su labor destructiva. Exhausto, se encastró entre los dos centrales. En ese momento Parejo mutó en un puñal ardiente. La medular granota, sin Radoja, era mantequilla. Y el Valencia entonces movió el esqueleto y asedió las proximidades de Aitor. Sin opciones claras, excepto una de Gameiro en boca de gol, pero con manifiesta sensación de peligro. Y en la última jugada antes de marchar al vestuario el propio Parejo metió un córner magnífico al corazón del área y Roger, que iba para héroe de la noche, despejó a las mallas. El Valencia, que había estado contra las cuerdas, revivía justo en el momento oportuno y con 45 minutos por delante.

••• En el descanso Paco López pudo optar por intentar proteger el botín, meter a Vukcevic por Rochina y buscar la contra para matar el partido. Prefirió defender con el balón e ir abiertamente a por el 3-1. No sorprendió a nadie. Es su forma de entender el fútbol. Tal vez incluso pensó en dejar que los jugones buscaran el tercero y activar el plan montenegrino hacia el minuto 60. La apuesta le salió mal esta vez. Si el 2-1 fue un lamento, ahora Miramón regalaba el 2-2 a Gameiro en el 56', en otra jugada desafortunada. Y lo cierto es que los granota habían tenido opciones para el 3-1.

••• El Llevant era dominador del partido tras el descanso. El oxígeno del vestuario le vino de perlas y todo iba como al principio de la primera mitad… hasta el 56'. Y el 58'. En dos minutos el Valencia volteó la situación. El Llevant se lanzó a por el empate, sin volverse loco, digiriendo las cosas con prudencia, probando el balón parado (inocuo una vez más), tocando en la medular, buscando espacios. Y aún lo haría con más convicción tras la tardía salida (69') de Vukcevic y Mayoral por Morales y Rochina. Ambos aportaron músculo y presión, pero un nuevo golpe de infortunio iba a sentenciar el derbi: la expulsión en el 73' de Eliseo.

••• Con diez, el Llevant aún tiró de coraje, sin perder la cara al partido en ningún momento, pero el Valencia aprovechaba su doble superioridad –física y numérica– para hacer rondos. Incluso tras la contra y el gol de Ferran que finiquitó virtualmente el partido en el 87', los granota buscaron acortar distancias. El derbi se decidió en pequeños detalles. Y el 2-4 es tal vez un castigo excesivo. En encuentros ante Madrid, Barça, Atlético o Valencia el guión siempre es igual: hay que hacerlo todo muy bien y además tener un punto de fortuna que ayer le faltó al Llevant. Algo que no se le puede reprochar esta vez es la actitud y la intensidad. Las tuvo siempre, con el marcador a favor y también en contra.

LAS CLAVES, por Borja Bens

••• El 2-1 al filo del descanso. Si el Llevant hubiese sostenido el 2-0 hasta el 70' el Valencia hubiera empezado a pensar más en Amsterdam que en remontar.

••• La expulsión de Eliseo frenó el empuje del Llevant, que con más corazón que cabeza se lanzó a por el empate con decisión, tras encajar el 2-3.

••• Antes del 2-1 Morales tuvo el tercero para el Llevant y se atragantó de balón. Todo hubiese sido muy distinto.

••• Que este Llevant tenga que luchar por la permanencia o pueda estar de mitad de tabla hacia arriba dependerá de que sea capaz de cerrar los partidos.

Llevant 2-4 Valencia Orriols (24.000 espectadores)

UNO A UNO: Aitor (7); Miramón (6), Coke (5) (Pereira (sc) 77'), Eliseo (5), Clerc (7); Radoja (8); Rochina (4) (Vukcevic (6) 69), Campaña (6), Bardhi (7); Morales (4) (Mayoral (5) 69) y Roger (8).

Paco López (6).

GOLES: 1-0 Roger 10'; 2-0 Roger pen. 19'; 2-1 Roger p.p. 47'; 2-2 Gameiro 56'; 2-3 Gameiro 58'; 2-4 Ferran 87'.

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