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13 de noviembre / OPINIÓN

Un equipo en mayúsculas

23/02/2021 - 

VALÈNCIA. “Aquí hay 24 jugadores que se parten el alma, el pecho cada día, que todos merecen jugar. Tratamos de darle a cada uno el rol que le toca, que merece en cada momento, como siempre en función y en beneficio del equipo que está por encima de todos nosotros”. Estas palabras de Paco López tras tumbar al líder describen a la perfección su identidad, su ADN. La de un tipo que prioriza el colectivo por encima de las individualidades, que no pierde los orígenes, que sabe de dónde viene, los obstáculos que ha superado y por lo que ha atravesado el escudo que representa, que no se deja atrapar por el efecto mediático que ahora envuelve al Levante con todo merecimiento, que se mueve entre los focos sin desviarse ni un milímetro de una filosofía en la que cree y promulga con todas sus consecuencias, halagos y discrepancias, alejándose del titular fácil y logrando que los suyos estén al margen de tantos factores externos que rodean al mundo del fútbol. Es el responsable de una plantilla conectada y comprometida a la causa. También cuando las cosas salían torcidas. Este Levante es un equipo en mayúsculas.

Es una maravilla ser granota. Ahora y siempre. El momento actual es para disfrutarlo (octavo clasificado, 31 puntos, 10 de distancia con la zona roja y soñando con acceder a la final de la Copa del Rey) y, sobre todo, para ir todos a una y dejarnos de cobrar facturas. Ser del Levante está al margen de las alineaciones, los planes de partido, los ciclos de esfuerzo o de si juega menganito o fulanito. No eres ni más ni menos levantinista por exponer lo que piensas, siempre y cuando no descarriles. Lo he dicho con frecuencia que me apasiona el intercambio de pareceres en los grupos de WhatsApp y redes sociales. Leo, escucho y comparto sensaciones, me gusta el sarcasmo, la guasa es necesaria, pero siempre hay que abogar por sumar, por el concepto EQUIPO que es el eje motor. Aunque también reconozco que hay veces que se me va la boquita y tengo que esconderme en la cueva, pero creo que son pocas.

Esto no consiste es ser más o menos de Paco. Ni en ser superior a nadie en 280 caracteres. Va mucho más allá. Esto es un sentimiento que nos une contra viento y marea. Los que mejor conocen el panorama son los que están dentro, sobre todo el míster, inmunizado ante todo, sabiendo qué tecla tocar para conseguir que el futbolista se centre solamente en jugar sin necesidad de que nada ni nadie le condicione, y que entiende esas diferentes visiones acorde a la información que uno tiene, aunque a veces, y por esa etiqueta de ‘escudo perfecto’, necesite dar explicaciones porque el cuerpo se lo pide.    

Dejemos de echar la mirada atrás… ni para coger impulso. Por supuesto que da mucha rabia los puntos que se dejaron por el camino ante Granada (2-2) y Osasuna (0-1), o previamente en Cádiz y en Orriols frente al Valladolid (ambos 2-2). ¿De qué sirve lamentarse más? Repito, disfrutemos del momento. Estos días no tienen precio. Antes que rasgarse las vestiduras, insistir en lo que ha volado y pensar que podíamos estar más arriba en la clasificación, me quedo con que el Levante no se hace pequeñito ante nadie, que compite, que cree, que le pueden salir mejor o peor las cosas pero siempre está en la pelea y sabe sobreponerse ante las dificultades en una temporada tan inusual. Porque además cada partido es una historia diferente y no vale la misma receta para medirte al Atlético que a Osasuna. Al margen de tener un plan en cada reválida, es esencial disponer de un vestuario que comulgue con el entrenador y ahí no hay debate.

Para los amantes de la estadística, la machada en el Wanda Metropolitano dejó un mogollón de datos que ratifican la importancia del EQUIPO. El Levante se convirtió en la primera escuadra diferente al Barcelona (Luis Enrique lo consiguió dos veces y Pep Guardiola una) que gana en casa del Real Madrid y el Atlético en una misma edición de LaLiga desde que lo hiciera el Sevilla de Manolo Jiménez en la temporada 2008/2009. Fue la segunda derrota rojiblanca en la competición doméstica y la primera de local, una situación que no sufría Simeone y los suyos desde el 1 de diciembre de 2019 ante el propio Barça (0-1). Históricamente se resistía el triunfo en el feudo colchonero y Paco López amplió su condición de ‘matagigantes’ ante un rival al que aún no había podido tumbar ni en el Ciutat. Para rizar el rizo, y adornar el triunfazo, el líder se quedó a cero. El Levante era el único conjunto que había recibido goles en todas sus salidas de esta Liga, no dejaba la portería inexpugnable lejos de Orriols desde el 1 de julio de 2020 en Valladolid y fue la segunda vez en este curso junto al 3-0 de anfitrión ante el Getafe.

Unos números brutales y un montón de nombres propios. En su segunda presencia en Primera, Dani Cárdenas se doctoró con un récord de paradas (10). Un rodaje perfecto para la histórica vuelta de Copa del Rey del próximo 4 de marzo. Una decisión acertada y justa. Y, con su explosión, una nueva vía de mercado (por Aitor Fernández y también por él porque su aparición está siendo devastadora) debido a la necesidad de vender sí o sí. El Levante tiene dos porteros como la copa de un pino. Buen rollo entre ambos y competencia sana como el propio Cárdenas recalcó cuando debutó en Valladolid. El pasado 12 de marzo renovó hasta 2022, con opción a dos temporadas más por rendimiento y una cláusula de 20 millones de euros. Pudo marcharse cedido a un equipo de Segunda (y opciones tuvo unas cuantas) para curtirse, pero se optó por mantener al arquero catalán en Orriols.

Y la lista de protagonistas es más extensa. Duarte no es el de la primera vuelta y está brillando en el campo y devolviendo la confianza con esa versión solvente y sólida que le convirtió en mundialista. Chapeau ‘tico’. Róber Pier se ha apuntado a este presente tan dulce. Este Bardhi currante, entregado y sacrificado me mola todavía más que el que maravillaba con sus faltas directas. El ejercicio de resistencia de Malsa con molestias en la rodilla fue de sombrero. Y en el plano goleador: Morales no perdona dos veces y De Frutos celebró su cumpleaños a lo grande. El segoviano ha producido 10 tantos entre anotados (3) y regalados (7).

Desde la diana en el 121 de Roger al Villarreal, Orriols vive en la efervescencia más absoluta, en un frenesí alucinante. Una sensación indescriptible que valoraremos en su justa medida cuando todo pase. De puertas para fuera, hay carta blanca para dejarnos llevar, para ilusionarnos, para fliparnos y vernos en La Cartuja. Sobre todo porque los que deben tener los pies en la tierra, de puerta para dentro, brindan argumentos suficientes para seguir soñando. Y no hay mejor manera para llegar a la vuelta de semifinales que continuar como EQUIPO y todos unidos. El primer asalto del viernes ante el Athletic será otra historia, pero hay que afrontarla con la misma mentalidad, en busca de un triunfo liguero en casa que se resiste desde el 10 de enero frente al Eibar y así aumentar la cuenta de puntos a 34.  

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