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El Zenit de Villas-Boas, a todo gas

En el Zenit, el contragolpe está señalado en rojo dentro de su libro de estilo. Y es un equipo donde los jugadores se conocen a la perfección

16/09/2015 - 

VALENCIA. No es ni mucho menos aquel Zenit y su éxito de 2008 en Manchester en la Copa de la UEFA, con Dirk Advocaat en el banquillo y ganando a rivales como Bayern Münich con un juego muy vistoso y tres grandes jugadores en el centro como Denisov, Zyrianov y Shirokov, e iconos como el talentoso Arshavin, Kerzhakov o Pogrebnyak. Ya no hay como ellos. Llegó luego el talonario de Gazprom, sus petrodólares y fichajes rutilantes. Por ejemplo en septiembre del 2012 fichó a Hulk por más de 50 millones, y al medio belga Axel Witsel por 40 millones. Dos ejemplos del dinero que podía gastar no hace mucho este club. Y le arrebataron al Spartak de Moscú la hegemonía del fútbol de su país. Pero el Zenit ha estado mal en Europa en los últimos años a pesar del tremendo desembolso económico. Un equipo con jugadores tan mediáticamente conocidos no debería quedar fuera de la Champions a las primeras de cambio como le ocurrió el año pasado en un grupo asequible. Pero no dio la talla.

Aunque este año el Zenit ya no ha sido ese equipo que invertía millones y millones, y eso, a pesar de ganar la Liga rusa. Sigue André Villas-Boas al frente, al que apodaron el nuevo Mourinho y su exitosa etapa en el Oporto, y que es un técnico con personalidad e ideas futbolísticas concretas, y que ha lamentado la falta de fichajes, y muy pocas novedades en un Zenit más que reconocible y que mantiene a sus emblemas Hulk y el belga Witsel, pero con excelentes futbolistas como Garay, Lombaerts, Javi García, Danny y Shatov. La mayoría de ellos "fichables" por grandes de la Europa Occidental.

Perdió al delantero Rondón, que se fue a la Premier, y eso consolida más aún como nueve de referencia al lento pero poderoso Dzyuba. Sigue con su habitual pareja de centrales: Garay-Lombaerts, aunque de vez en cuando entra el portugués Neto. Pero Garay es el mejor de la defensa y todo lo que es ahora es gracias a su estancia en el Benfica, ya que en el Real Madrid vio frenada su evolución que ya auguraba en el Rácing de Santander. Los millones de Gazprom le llevaron a Sant-Petersburgo. Junto a él, el belga Lombaerts, bastante completo, buena técnica, colocación siempre excelente. Pieza fundamental el español Javi García en el mediocentro con su capacidad para mantener la posición y su enorme poderío físico. Para jugar junto a él y poder adelantar algo a Witsel, ha llegado Yusupov desde el Dinamo de Moscú, buen jugador, pero Witsel es un medio capaz de recuperar y organizar, ha ganado en velocidad y eso le da un empujón muy importante en su juego. Juega con intensidad y eso es clave, aunque más allá de las estrellas de este Zenit, el jugador a vigilar es Shatov. Es un centrocampista ofensivo, goleador en los últimos partidos y uno de los jugadores más en forma del equipo, que arranca desde la izquierda y tiene gran facilidad para fabricarse ocasiones de gol. Sabe llegar al área.

Es un jugador llamado a ser determinante. Capello ya se dio cuenta de ello en la selección. Para los que no le conozcan, es una especie de Isco en versión rusa. Y aporta al equipo trabajo, intensidad, control y pausa del juego cuando es necesario, y sobretodo, cambios de ritmo. Danny, desde su posición cae al centro para favorecer esa salida de balón en combinación, generar espacio a su espalda que suele ser aprovechado por Shatov desde la izquierda, y dar ese último pase al hueco que su excelente calidad técnica le permite dar como nadie. Es un hombre muy importante para Villas-Boas. Es un jugador que actúa como mediapunta por el centro del ataque o cayendo a banda y al que su calidad técnica le hace superior en cualquier uno contra uno, ve el pase como nadie y, sobretodo desde la llegada del técnico luso, combina a la perfección y desarrolla un juego más en equipo, en favor del colectivo, y menos individualista. Para mí, uno de los hombres clave en el esquema táctico del Zenit.

Pero si Hulk aparece, hay peligro seguro. La capacidad ofensiva del brasileño está fuera de duda por lo demostrado en sus anteriores temporadas en Europa, ya que aparte de los goles en Rusia, triunfó en las filas del FC Porto. Es a veces un jugador de altibajos en el Zenit pero importante por sus cualidades específicas de golpeo de balón sobre todo, y trabajo como lo hace en muchas ocasiones con Brasil. El prefiere como hace con la selección, jugar pegado a la banda derecha en vez de delantero y eso le libera de la presión de hacer goles y le permite buscar el tiro con la zurda, su mejor virtud. En el Zenit, el contragolpe está señalado en rojo dentro de su libro de estilo. Y es un equipo donde los jugadores se conocen a la perfección, y la inclusión de jugadores muy altos como Ezequiel Garay y Javi García añadió una cualidad defensiva adicional al equipo.

Si algo negativo se puede decir del equipo ruso es que no tiene una plantilla compensada. Los hombres del centro del campo no tienen recambios. Sin duda es un equipo de Champions. Juegue bien o mal el equipo, las opciones del Zenit pasarán por la zurda de Hulk, eso parece claro. Y que a Danny no le dejen pensar. Y, además en la Champions nunca ha sido capaz de sobrepasar los octavos de final en la competición, ronda la que logró llegar en 2012 y 2014. Pero es un equipo donde Villas-Boas ha acoplado un once competitivo, y donde se combinan jugadores experimentados en el alto nivel como Garay, Javi García o Witsel, jóvenes valores de proyección como Shatov, a lo que se añaden futbolistas a veces determinantes como Danny o Hulk.

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