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opinión | peleando a la contra 

Fútbol sin gol

28/08/2018 - 

VALÈNCIA. Orriols hasta la bandera un lunes de agosto. Contra el Celta. Esa es la gran noticia. La otra, que el Llevant de Super López sigue siendo el mismo, incluso cuando no tiene su día y pierde.

Noche de luna llena en València y presagios de magia sobre el césped. Estreno de temporada, récord de abonados y un Llevant que saltó desbocado: Doukouré mordía cada balón, Campaña y Bardhi volvían locos a los celtiñas, Morales y Jason los desarbolaban… El Llevant jugaba como si el encuentro fuese la reanudación del 5-4 ante el Barça: llegaba con una facilidad pasmosa a la inmediaciones de Sergio y creaba ocasiones claras. Pero en el 32', en su tercera aproximación al área de Oier, el Celta subía el 0-2 al marcador.

El fútbol son detalles. El Llevant se sintió superior –lo fue, de hecho– y acabó muriendo en la orilla. Tal vez le faltó una pizca de humildad, tras la avalancha de elogios de toda la semana. Creyó tener al Celta contra las cuerdas, que los goles llegarían más pronto o más tarde. Pero Roger falló lo indecible y a Bardhi le faltó un punto de fortuna en un par de latigazos. El balompié está trufado de complejidades. La primera que hay que interiorizar es que el que perdona, lo paga. Porque un partido da muchas vueltas. Y de repente una genialidad –el golazo de Pione Sisto, que se marchó ovacionado por el Ciutat, por ejemplo– deja heladas las esperanzas levantinas y lo cambia todo.

No, a este equipo no le hace falta un central ni un delantero. Tiene un armazón sólido que apenas necesita algunos ajustes defensivos y vive –como todos, como Atleti, Madrid o Barça, incluso– de la inspiración y el acierto. Ayer no había forma de anotar. En la grada se respiraba la sensación de que los blaugrana no marcarían ni aunque el partido se perpetuara durante tres días con sus noches. Tanto es así que, tras el clarísimo penalty a Dwamena, Roger, reñido con los astros, no se atrevió con los once metros.

Llegar al descanso 0-2 no estuvo en sintonía con el desarrollo del partido ni con las opciones de gol y la ambición de unos y otros. En la reanudación el Llevant volvió a salir como un ciclón y mereció un gol que le metiera pronto en el partido, con toda la segunda mitad por delante. Roger lo tuvo nada más empezar, a bocarrajo. Y la envió a Alboraya. Hubo otras, también con nulo acierto. Cuando todas las vías lógicas y ensayadas hacia la remontada fallaron, el Llevant lo intentó como pollo sin cabeza, con corazón y entrega. Y el Celta, a la contra, pudo golear. Sólo entonces pareció merecedor de los puntos.

Los chavales de López son humanos, mortales. A Oier y Morales no les sentó bien tanta expectativa durante la semana. Estuvieron desacertados, de forma notable. También Róber Pier, Roger y ambos laterales en defensa, en acciones puntuales y decisivas. A veces les sucede incluso a los mejores. Pese a todo el Llevant mereció, por fútbol y ocasiones, los tres puntos. Prcic, por su parte, pide paso de forma meridiana. Fue el puntal que sostuvo al equipo cuando las botas, la frustración y el marcador en contra les pesaban en exceso a sus compañeros.

Esta semana toca revisar chapa y pintura, con el derby del cap i casal en el norte. Hay tiempo para rescatar la solidez defensiva de Heliópolis, que pasa por restañar la telaraña entre zaga y medular y evitar imprecisiones y fallos de marca; para reforzar la determinación de los que deben mover la bola con desparpajo en el círculo central, y sobre todo para restaurar la confianza de Morales y Roger en sí mismos. Porque al final el gol y la victoria, cuando se consiguen, minimizan los errores del equipo. El ariete va a ser decisivo este año: su idilio con el gol, imprescindible para el equipo, pasa por aumentar el porcentaje de ocasiones que se resuelven en la red. Roger tiene intacto el olfato para detectar donde se cuece el gol y su versatilidad –al estilo de Raúl o Tamudo– le hace imprevisible para los zagueros. La creencia en sus posibilidades es lo que le permitirá consagrarse en la élite, haciendo lo que ha hecho durante toda su carrera: llevar balones a las redes.

Nada se ha roto. Este Llevant es el mismo que deleitó el curso pasado y ante el Betis. Pero a veces un partido se complica, un rival es estadísticamente insoportable –o, en ocasiones, mejor– y sobreviene la derrota. Está a la orden del día en esto del fútbol.

Los granota, de 0 a 10.

Oier (4); Coke (6), Pier (4), Postigo (5), Toño (5); Campaña (6), Doukouré (5); Jason (6), Morales (4), Bardhi (7); y Roger (5).

45' Prcic (7) por Doukouré

58' Dwamena (5) por Jason

70' Rochina (5) por Bardhi

Paco López (7).

Goles:

 0-1 9' Pione Sisto

0-2  34' Maxi Gómez

1-2 77' Morales de penalty


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