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PELEANDO A LA CONTRA

¿Oda al fútbol?

9/12/2018 - 

VALÈNCIA. Oda al fútbol se escucha por doquier, sobre el Eibar-Llevant (4-4). Los cojones. Que vayan a decírselo a Mendilibar, eso de la oda, que tuvo todo el partido a los granota contra las cuerdas y los suyos perdonaron ocasiones, una tras otra. O a Paco López, cuya escuadra anotó cuatro goles a domicilio y, pese a ello, empató de milagro y mereció perder. Aunque cambiaran algunos peones esenciales del once, el Llevant volvió a ser el equipo quebradizo de Huesca, al que se le llega mucho y se le genera peligro con extrema facilidad.

Mendilibar derrocha inteligencia. Sólo hay que ver su mirada. O comprobar el rendimiento de una plantilla hecha con retales. Todo el mundo sabe que el centro de la zaga levantina es el vórtice capaz de desestabilizar al equipo. El míster armero decidió bombardearlo con todo, asumiendo el riesgo de que lo masacraran a la contra. Su equipo salió a empujar al rival como un rodillo, con la defensa adelantadísima, sabedor de que los balones al área serían dinamita para los valencianos allá donde más les duele. Y eso sucedió. Desde el minuto 1. Sin apenas reacción granota. Hasta con el marcador a favor, el Llevant siempre fue a remolque del partido que quiso Mendilibar. 

El noble oficio de robar balones.

Tal vez Paco López previó las intenciones de su homólogo y pretendió contrarrestarlas con el balón en los pies de su trivote, pero el Llevant jamás fue capaz de arrebatar la posesión al Eibar ni, por tanto, de evitar el bombeo incesante de balones al área de Oier. No pudo por dos motivos: porque para tener el balón y moverlo hace falta robarlo antes y el Llevant de López ha decidido jugar sin nadie que se dedique a ese noble oficio; y porque el empuje del Eibar fue superlativo. Los vascos hicieron un partidazo y ante eso la única opción es estar muy fino en defensa.

El encuentro no se inició de forma muy halagüeña: en el 7' una rosca venenosa al área es peinada por Charles y rematada por Enrich. Pier y Chema aún están buscando el balón y a los dos delanteros. El gallego se entonó, a posteriori; el de Caudete se fue del partido. El Llevant, sin embargo, en la primera parte, funcionó a la contra. De hecho justo antes del 1-0, Morales la tuvo en una combinación entre Roger y Jason.

El alto precio de un trivote muy trabajador.

Jamás pensamos que el trivote de toque de Paco López sería capaz de semejante sacrificio, pero sí: la primera parte transcurrió en campo levantino, con una posesión del 70% para el Eibar. Y pese a ello ahí estaban Rochina ayudando a Jason; Bardhi a Toño y Campaña a quien lo necesitara. Un trabajo bárbaro. El precio a pagar fue alto, lógicamente: apenas pudieron crear juego, aunque lanzaron algunas contras en las que siempre se olisqueaba el gol granota. El 1-1 fue un síntoma de todo esto: balón presionado por Roger que acaba rifando el portero; lo gana Rochina de cabeza, prolonga Campaña a Bardhi y el macedonio regala medio gol hecho a Morales con su asistencia. Más que un gol, una seña de identidad y una declaración de intenciones. Con una pizca de fortuna pero los granota echaban un jarro de agua fría al vendaval armero y se marcharon al descanso con el 1-2 que había anotado Pier (30') tras ganar la espalda de Diop. Justo en el siguiente lance el gallego evitó, providencial, el 2-2 de Enrich, otra vez solo ante Oier.

Un bombardeo de balones al área.

A la vuelta del vestuario llegó la debacle: el trivote dejó de funcionar en la contención y las imprecisiones y errores de marca se sucedieron en el área. Los eibarreses eran aviones llegando a Oier. Antes del 2-2 (57') el Eibar había generado cinco ocasiones de gol. El Llevant era incapaz de mantener el balón y cometía errores flagrantes en zonas de peligro. En el 2-2 Escalante remató sólo en el punto de penalti un balón perpendicular, ante la pasividad de Chema, otra vez. Cuatro minutos después el trencilla regaló al Eibar un penalti que no era. Tanto es así que el 89', en zona de nadie, una jugada idéntica la señaló a favor de Campaña, a quien tampoco le hubiera hecho ninguna falta dedicarse al caracoleo para sacar el esférico del área pequeña. Charles no falló, el Llevant se sintió noqueado y siguió encajando como pudo los embates del Eibar, pero cayó otro balón al área en una jugada calcada al 1-0. De nuevo Enrich le roba la cartera a Chema, Oier despeja como puede pero Charles, que esta vez no había llegado a peinar por los pelos, marca tras el rechace. 65 minutos y 4-2. El partido parecía visto para sentencia. E incluso amenazaba goleada.

Un punto de fortuna.

López sacó a Mayoral por Roger y a Coke por Cabaco (¡sí, por Cabaco!), dispuso un 4-2-4 y los jugones levantinos comenzaron a trenzar alguna jugada con criterio y profundidad, al fin, aunque el partido ya era una ruleta rusa (en realidad lo fue siempre) y el Eibar las tuvo para celebrar el quinto. La fortuna, sin embargo, sonrió a los granota: en el 75' Toño, tras un rebote en un rival, instaló la esperanza e hizo subir el 4-3 al marcador. Quedaban quince minutos pero el Llevant seguía impreciso, y muy cándido atrás. Bardhi desaprovechó una falta directa donde más le gusta, con la barrera muy encima. Y en la última jugada Rochina puso un balón perfecto al área –como los del Eibar– y Mayoral consiguió el empate a 4 con una sensacional patada de kárate. Un 4-4 que a los levantinos memoriosos siempre les recuerda el debut granota en Primera, en el 63 frente al Espanyol.

La euforia del punto se diluye con la sensación de que este Llevant arrastra un lastre terrible, desde principio de temporada, con sus problemas zagueros. Sin firmeza defensiva no hay camino posible hacia Europa. La gran pregunta es: ¿dónde estaría el techo de este equipo con un par de centrales de primer nivel?

UNO A UNO: Oier (5); Cabaco (5) –Coke (6) 70'–, Chema (2), Pier (6); Toño (5) –Boateng (sc) 87'–, Bardhi (7), Campaña (7), Rochina (7), Jason (7); Roger (6) –Mayoral (6) 70'–, Morales (7).

Paco López (6).

Goles: 1-0 Enrich 7'; 1-1 Morales 9'; 1-2 Pier 26'; 2-2 Escalante 57'; 3-2 Charles (p) 61'; 4-2 Charles 65'; 4-3 Toño 75'; 4-4 Mayoral 92'.

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