PLAZA REDONDA / OPINIÓN

¿Solo existe el coronavirus en los temas deportivos?

6/03/2020 - 

Se lo voy a resumir con una sola frase. Cierran Mestalla y la Fonteta para los eventos deportivos, pero permanece abierto Manises para todos los vuelos que llegan de fuera y en la mascletà asisten más personas que a un partido de baloncesto o a un duelo de Champions en Mestalla. El coronavirus le está empezando a afectar todo y lo que me está empezando a quedar claro es que el personal con mando en plaza anda más perdido que yo mismo. Ahora se prohíbe un cosa, mañana se da luz verde a otra, el coronavirus avanza por todas partes y el personal anda medio alucinado y francamente despistado ante las medidas pocos formales y escasamente normales que se están tomando al respecto.

Sí lo temo

Yo a todo el tema del coronavirus le tengo un respeto especial, procuro estar informado a la última y como todo el mundo pienso en los míos y en la seguridad. Ahora bien, lo que no entiendo es que casi todas las medidas se tomen alrededor del deporte y por contra parezca que esta enfermedad casi mundial no afecte para nada al resto de actividades. Y no quiero ser alarmista ni más listo que nadie. Pero no es de recibo ver un Mestalla vacío en un partido de Champions y por contra observar la plaza del Ayuntamiento abarrotada de gente de cualquier parte, incluidos los italianos, y nadie dice nada al respecto ni nadie parece hacer nada al respecto. Y eso no lo entiendo. Me puede parecer normal que se frene la asistencia a espectáculos deportivos pero en la misma medida, aquí en Valencia, deberían anularse las mascletàs y castillos y permanecer todo el mundo en sus casas a verlas venir.

Alarmado

Insisto, estoy alarmado por el coronavirus, pero casi estoy más alarmado por las medidas poco congruentes que se están tomando al respecto. O todos calvos o todos con melenas. Pero no es de recibo que se corten algunas cosas en medida preventiva y se le dé luz verde a otras más abarrotadas sin medida preventiva ninguna. Es cierto que el coronavirus nos ha llamado a la puerta casi sin avisar y sin tener muy claras las medidas que debemos adoptar par controlar la infección, pero los que no es lógico es que para unas cosa sí y para otras no se alerte a la población y se le despiste de una forma tan alarmante.

No me fijo en el deporte

Ojo, que conste que este artículo no está enfocado a aplaudir el deporte y a pedir que en nuestro deporte sí se permita la entrada a la afición para estar con los suyos. No, no digo eso. Sí digo, por contra, que no es de recibo alertar en el mundo del deporte e invitar y abrir las puertas a medio mundo en asuntos de mayor trascendencia y calado. E insisto, este artículo no viene a defender que el deporte se juegue por narices de puertas abiertas. Si llega para indicar que todo somos igual de vulnerables ante el virus ya sea en un partido de fútbol o en una multitudinaria mancletà. Estamos todos un poco desbordados, pero yo intuyo que no se están tomando las medidas correctas en todo los casos. Existe un miedo generalizado y por otra parte existe también un desmadre que es necesario corregir para ser una España normal y acorde con todo lo que está sucediendo.

Un paréntesi

Ahora me centro solo en el deporte y después de demostrar mi indignación por lo mal que se está afrontando el problema vuelvo con urgencia al fútbol y aunque parezca una urgencia menor -bueno, no parece, es menor con todas las de la ley- me centro en el partido de hoy contra el Alavés y espero ver en acción a un equipo vivo y con ganas de aspirar a todo lo que todo el mundo quiere aportar esta temporada. El objetivo es la Champions y para lograr ese objetivo es necesario jugar fuera de casa con otro cariz y otra importancia. Ese Valencia desangelado y goleado que hemos visto en las últimas salidas del equipo debe desaparecer de forma automática. Así no vamos a ningún lado y la primera piedra de toque será esta misma noche en el estadio del conjunto de Vitoria. El Alavés es guerrero y combativo y ante esa forma de jugar solo cabe ser también guerrero y combativo. Otro desliz del equipo de Celades sería muy mal recibido por una afición que está con la mosca detrás de la oreja. Y sí, una victoria nos daría tranquilidad pensando en la Liga y esperemos que también sea importante para afrontar lo del coronavirus con un poco más de raciocinio y normalidad. Veremos que pasa. Ahora bien, el caos en el que nos movemos no me gusta para nada.

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