VALÈNCIA. Valencia Basket afronta las últimas cuatro jornadas de la Euroliga con todo en juego y firmando una temporada que, pase lo que pase, ya es histórica.
El conjunto de Pedro Martínez es cuarto con un balance de 21-13, a solo una victoria del segundo y tercer clasificado, y con un margen mínimo —también de un triunfo— sobre el grupo que cierra el top 8. Por detrás, el noveno y décimo quedan ya a dos partidos, lo que refuerza la posición de un equipo que depende de sí mismo para asegurar el playoff… y aspirar a algo más.
La reciente derrota en Belgrado ha comprimido todavía más la clasificación, pero no cambia el escenario. Valencia Basket mantiene intactas sus opciones tanto de clasificación directa al playoff como de pelear por el factor cancha. Con cuatro jornadas por delante, el objetivo pasa, según diferentes simulaciones, por alcanzar las 23 victorias, una cifra que prácticamente garantiza el top 6.

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- Foto: Miguel Ángel Polo / Valencia Basket.
Un calendario exigente… pero con oportunidades
El camino hacia ese objetivo presenta un calendario con un poco de todo, con dos salidas y dos partidos en casa. La primera parada será ante la Virtus Bologna en Italia. El conjunto transalpino, decimosexto con un balance de 13-20, llega sin opciones y en plena transición tras un reciente cambio de entrenador. Además, solo ha ganado uno de sus últimos ocho partidos en Euroliga, lo que convierte este duelo en una oportunidad clara para los ‘taronja’.
Tras ese encuentro, el Valencia regresará al Roig Arena, donde recibirá a Olimpia Milano. Los italianos podrían llegar con opciones muy reducidas de entrar en el top 10, aunque todavía con algo en juego, lo que añade un punto de exigencia al choque.
Esa misma semana, en la última doble jornada, visitará València el Panathinaikos, uno de los equipos más en forma del momento y que cuenta con solo una derrota menos que el conjunto valenciano. Dependiendo de los resultados previos, el partido puede convertirse en una lucha directa por el top 4 o en un duelo clave para asegurar el top 6.
El cierre de la fase regular llegará a domicilio ante Dubai Basketball, en un encuentro que podría disputarse con los locales ya sin opciones reales de clasificación, lo que volvería a abrir una ventana favorable para los de Pedro Martínez.
Las cuentas del top 6 y el factor cancha
Con 21 victorias en el bolsillo y cuatro partidos por disputar, el Valencia necesita, en principio, sumar dos triunfos más para alcanzar las 23, una cifra que, según diferentes proyecciones, otorga un 99% de opciones de acabar en el top 6. A día de hoy, las probabilidades de los ‘taronja’ de lograrlo rondan el 70%, lo que refleja tanto su buena posición como la enorme igualdad de la competición.
EuroLeague playoff picture is shifting fast 📈
— Figurei8ht (@Figurei8ht) March 29, 2026
Here’s what today’s simulations show (Mar 29):
🔒 Top 4 almost locked
🇹🇷 Fenerbahçe | 🇬🇷 Olympiacos | 🇪🇸 Real Madrid
⚔️ 4th spot up for grabs
🇪🇸 Valencia 36%
🇱🇹 Žalgiris 25%
🇬🇷 Panathinaikos 25%
🔥 Top 6 race wide open
23 wins… pic.twitter.com/OWPHSD7qGN
Sin embargo, la pelea no se limita únicamente a evitar el play-in. Equipos como Olympiacos, Real Madrid, Žalgiris Kaunas, FC Barcelona o el propio Panathinaikos mantienen una lucha abierta por las posiciones de privilegio, lo que abre la puerta a múltiples escenarios de empate.
Empates múltiples, un factor que puede ser clave
En un contexto tan ajustado, los posibles triples —o incluso cuádruples— empates pueden marcar la diferencia. En un hipotético empate entre Olympiacos, Valencia y Žalgiris, el conjunto valenciano saldría beneficiado gracias a su 3-1 en los enfrentamientos directos.
Por otro lado, en un empate con Real Madrid y Žalgiris, el escenario cambiaría: el Valencia quedaría por detrás debido a un basket average desfavorable, pese a un balance igualado de 2-2.
Otro de los escenarios posibles implicaría a Olympiacos, Real Madrid y Valencia. En ese caso, el desenlace dependería del resultado entre griegos y madrileños en la jornada 36. Una victoria blanca favorecería al Valencia, mientras que un triunfo heleno modificaría el orden final del empate.
Un final abierto en una Euroliga imprevisible
Con todo por decidir y un margen mínimo entre posiciones, la igualdad es máxima en esta Euroliga. Las cuentas invitan al optimismo en València, pero la realidad es que cada jornada puede cambiarlo todo.
Lo que sí parece claro es que Valencia Basket tiene en su mano dar un paso más en una temporada ya sobresaliente. Dos victorias pueden bastar, el Roig Arena debe marcar diferencias y, en un escenario tan apretado, cada detalle —incluidos los empates— puede resultar definitivo en la carrera hacia el playoff.