VALÈNCIA. Valencia Basket ya ha demostrado que puede ganar en Atenas. Tras asaltar el OAKA en el tercer partido y mantenerse con vida en la serie, el conjunto de Pedro Martínez afronta esta noche una nueva batalla ante Panathinaikos con la obligación de volver a vencer para forzar el quinto y definitivo encuentro en el Roig Arena.
Momento de dar el siguiente paso
El miércoles, los ‘taronja’ dieron un paso al frente cuando más lo necesitaban. Después de verse contra las cuerdas con el 0-2 encajado en València, el equipo respondió con personalidad, temple y, sobre todo, convicción. Porque más allá del resultado, el triunfo dejó claro que esta eliminatoria está mucho más igualada de lo que parecía hace apenas unos días.
Valencia ha encontrado el camino para competirle a uno de los grandes favoritos al título. Lo hizo manteniendo el control de varios aspectos fundamentales de la serie al dominar el rebote, volvera mover mejor el balón y, esta vez sí, consiguió igualar el acierto exterior de un Panathinaikos que había castigado muchísimo desde el triple en el segundo partido. Además, redujo pérdidas y logró bajar el ritmo ofensivo de los de Ataman en los momentos decisivos.
El físico y el rebote, claves de la eliminatoria
Ese es precisamente el escenario que necesita repetir. Cuando el partido se juega a muchas posesiones y con intercambio constante de golpes, el talento individual del conjunto griego aparece con demasiada facilidad. Pero cuando Valencia consigue llevar el duelo al terreno físico, controlar el rebote y obligar al Panathinaikos a atacar en estático, la eliminatoria cambia completamente.
Y eso tiene todavía más mérito teniendo delante una plantilla plagada de estrellas y recursos ofensivos. Cada encuentro ha tenido un protagonista distinto: Nunn decidió el primero, Hayes-Davis y Osman marcaron diferencias en el segundo y Shorts asumió el liderazgo ofensivo en el tercero.
A por la tercera victoria en el OAKA esta temporada
Aun así, Valencia llega reforzado mentalmente. Ganar en un OAKA abarrotado no es sencillo, pero los valencianos ya lo han conseguido dos veces esta temporada. Y eso elimina cualquier barrera psicológica. El equipo sabe que puede volver a hacerlo.
Además, la historia empieza a ofrecer pequeños motivos para creer. Muy pocos equipos han logrado sobrevivir tras perder los dos primeros partidos de una serie con factor cancha a favor. De hecho, únicamente el Real Madrid de 2023 consiguió remontar un 0-2 después de caer en casa y acabar forzando un quinto partido. Valencia quiere agarrarse a ese precedente y también a uno propio: aquella semifinal de Liga Endesa de 2014 en la que el conjunto taronja levantó un 0-2 ante el Barça para devolver la eliminatoria a València.
En cuanto a las bajas, Valencia mantiene la ausencia de Xabi López-Arostegui y estará pendiente hasta última hora de Josep Puerto, que terminó muy tocado del tobillo en el tercer encuentro y tiene muy complicada su participación. Panathinaikos, por su parte, seguirá sin poder contar con Kostas Sloukas.