VALÈNCIA. Después de una noche histórica en la que Valencia Basket certificó su presencia en los playoffs por segunda vez en su historia, llega una nueva batalla. Panathinaikos visita el Roig Arena en un duelo vital por el top 4: una victoria ‘taronja’ aseguraría el factor cancha.
Objetivo: asegurar el factor cancha
Es una tarea complicada pasar página de lo sucedido el martes. El partido se puso muy cuesta arriba, pero los de Pedro Martínez dieron una exhibición de carácter que les permitió clasificarse para los cuartos de final por primera vez en 15 años.
Ahora, apenas 48 horas después, llega el momento de seguir haciendo historia. Valencia Basket depende de sí mismo para lograr el factor cancha: una victoria en cualquiera de los dos partidos que le quedan le daría acceso a esa ventaja. La primera oportunidad llega ante Panathinaikos.
Un rival de máxima exigencia
Por plantilla, sin duda, los de Ataman son uno de los equipos más potentes de Europa. Su situación clasificatoria, aunque ha mejorado en las últimas semanas, no termina de reflejar ese potencial. Con un balance de 21-15, ocupan la sexta posición, a dos victorias de Valencia.
La pasada jornada lograron una autoritaria victoria en el Palau frente al FC Barcelona (79-93), en un partido que llegaron a dominar por hasta 32 puntos.
En cuanto a nombres propios, su nivel resulta incuestionable. Cuentan con el MVP de la liga regular de la temporada pasada, Kendrick Nunn, y con el MVP de la Final Four, Nigel Hayes-Davis.
Y no están solos: sus dos grandes referentes están acompañados por jugadores de élite como Osman, Juancho Hernangómez, Sloukas o Lessort, lo que convierte al conjunto griego en un rival de máxima exigencia.
Antecedentes favorables en casa
Pese a todo, Valencia fue capaz de imponerse en el partido de ida en el OAKA por 10 puntos, una renta que podría resultar clave en caso de igualdad en este nuevo enfrentamiento.
Además, los antecedentes en la Fonteta invitan al optimismo: los ‘taronja’ han ganado cuatro de las últimas cinco visitas del conjunto griego, siendo la única derrota la de la temporada 2023-24 (81-82).
El equipo de Pedro Martínez, que seguirá sin poder contar con Sergio De Larrea ni Xabi López-Arostegui, tiene en su mano cerrar el ambicioso objetivo de asegurar el factor cancha. Una situación difícil de imaginar a principio de temporada, pero que esta plantilla se ha ganado el derecho a soñar.