ALICANTE. El defensa del Elche, Víctor Chust, cedido por el Cádiz, reconoció este jueves que le gustaría prolongar su etapa en el conjunto ilicitano la próxima temporada, siempre que el equipo logre la permanencia en Primera División.
El central valenciano, convertido en pieza habitual en los esquemas de Eder Sarabia, admitió en comparecencia ante los medios que su aterrizaje no fue sencillo desde el punto de vista táctico, aunque subrayó que ahora se siente mucho más cómodo y que su deseo es continuar porque está “aprendiendo mucho” dentro del modelo franjiverde.
En relación al momento del equipo, que todavía no ha estrenado su casillero de victorias en 2026, Chust explicó que el vestuario ha optado por hacer “borrón y cuenta nueva” para focalizar toda la energía en el duelo ante el Espanyol.
“Todos los partidos son importantes porque los puntos que se escapan ya no vuelven, pero el de este fin de semana lo es aún más”, afirmó el defensor, que advirtió del peligro del conjunto catalán pese a su dinámica irregular. “Ellos también tendrán las mismas ganas de ganar y de hacer un buen partido”, apuntó.
“Saldremos como si fuera una final”, recalcó el zaguero, convencido de que el grupo mantiene la calma pese a la mala racha. “Tenemos muy clara la idea de juego y sabemos cómo llegar a los resultados”, añadió.
Chust hizo hincapié en la necesidad de recuperar la “solidez defensiva” y aseguró que dentro del vestuario existe la convicción de que la situación se revertirá, aunque la zona de descenso apriete cada vez más.
“La presión siempre está y siempre va a estar, pero nos centramos en lo que depende de nosotros. Vamos a muerte con nuestra idea”, insistió el central, que auguró un encuentro “muy complicado” frente al Espanyol.
“Imagino que nos cederán la iniciativa y que esperarán su momento para explotar sus virtudes, como las transiciones y las carreras a la espalda. Tengo la sensación de que será un partido largo y que nadie lo tendrá resuelto en el minuto diez”, concluyó.