GRANADA. En manos de RCD Espanyol, Girona FC y Deportivo Alavés queda ya buena parte del futuro inmediato de un Elche CF que regresó de Sevilla con más dudas que certezas y, sobre todo, con la sensación de que su margen de error de cara a las dos últimas jornadas se ha evaporado por la vía rápida.
La derrota del martes en La Cartuja deja a los de Eder Sarabia anclados en los 39 puntos y mirando de reojo a una clasificación en la que el panorama no tenía nada que vr con el actual. Dos derrotas y un empate en las tres últimas citas, unido al arreón de varios rivales directos (con el Levante UD como ejemplo más evidente, aunque no el único; que se lo pregunten también al Sevilla FC) han apretado la pelea por la permanencia hasta convertirla en un paseo sobre un alambre destensado.
El colchón de cuatro puntos de los franjiverdes sobre la zona roja ha quedado reducido prácticamente a la mínima expresión, concretamente a la diferencia de goles con respecto al cuadro que marca el descenso y que ahora mismo es el Espanyol, al que sigue el Alavés, este también con un partido menos, pero con 37 puntos. Los albiazules reciben esta noche en Mendizorroza al FC Barcelona en un choque que arrancará cuando haya finalizado el choque del Espanyol con el Athletic Club en el RCDE Stadium y un día antes de que el Girona juegue en Montilivi con la Real Sociedad. Además de esos tres envites, el Elche deberá estar pendiente de lo que ocurra también hoy en el Getafe CF-RCD Mallorca porque los azulones son su próximo adversario y pelean la clasificación para comptiicones europeas y los bermellones son un rival directo con 39 puntos, uno menos que los que tiene el Sevilla que juega en La Cerámica.
Ese es el mapa de la angustia franjiverde.