ELCHE. "Visto para sentencia" quedaba este martes el juicio por el tristemente famoso “pagaré trucho” (procedimiento abreviado 420/2022), ese alrededor del que giró en el verano de 2015 uno de los episodios más chuscos de la historia del fútbol español y que tuvo como trasfondo el descenso administrativo del primer equipo del Elche CF a Segunda División, no obstante haber logrado sobre el verde una holgada permanencia en Primera, como consecuencia de una deuda en situación irregular con la Agencia Tributaria de 3.692.398,86 euros que el Juez de Disciplina Social de LaLiga (expediente nº 28/2014-15) no obvió.
Lo hacía en una Sección Undécima de la Audiencia Provincial de Alicante con sede en Elche que era escenario de una postal casi simbólica, en la que destacaba dos elementos: por un lado, una nómina de acusados aligerada con respecto al inicio del juicio; por otro, los elefantes en la habitación que representaban un pagaré conformado y un compromiso de aval cuya falsedad nadie ha puesto en duda, empezando por los citados acusados.
Juan Anguix y Ramón Villaverde, como expresidente y el exdirector financiero del Elche, respectivamente, y Luis Sans y José María Garrido, como ejecutivos de la desaparecida consultora financiera Weston Hill, eran finalmente los únicos con sitio en el banquillo de los acusados cuando la presidenta del tribunal, cual árbitro de fútbol, declaraba la finalización del acto de juicio. Y es que Jerónimo Prado y el club del Martínez Valero quedaban liberados de la exigencia de responsabilidad por parte de las acusaciones encarnadas por la Fiscalía (como acusador público) y LaLiga (en calidad de acusación particular) al renunciar como tal la que encarnaba el también expresidente del Elche José Sepulcre en el caso del primero y concluir la ejercida por la patronal de los clubes en el caso del segundo que del desarrollo del juicio había quedado claro que fue en todo momento “una víctima”.
Lo hacían detras de una imaginaria mesa sobre la que continuaban al pagaré confirmado y un compromiso de aval “falsificados” y esto no solo en palabras del Fiscal y de LaLiga, es que ninguna de las defensas se esforzó en desmentir lo anterior, pues durante el acto de juicio todos sin excepción se limitaron a considerase víctimas del engaño de los otros acusados. Para el Ministerio Fiscal y LaLiga, los finalmente mencionados cuatro acusados se concertaron para engañar al instructor de LaLiga y conseguir con ello que cambiara sus conclusiones y no llevara al Juez de Disciplina Social a decretar el descenso administrativo del Elche por haber pagado o llegado a un acuerdo de pago aplazado con la Agencia Tributaria, pero también no multase a la entidad del Martinez Valero (sanciones ambas que se eran ejecutables inmediatamente, con independencia de los recursos posteriores). Que los cuatro sabían que no había fondos en la cuenta vinculada al pagaré, que falsearon la conformidad del mismo de manera burda y que lo introdujeron en el tráfico jurídico junto a un compromiso de aval también falso. En cuanto a qué delito cometieron, mientras que la Fiscalía mantenía que debían ser condenados por un delito de falsedad documental, LaLiga seguía sosteniendo que eran responsables como autores de uno de estafa y solo subsidiariamente de falsedad documental.
Por su parte, los cuatro acusados (Sans y Garrido en la penúltima sesión del juicio y Anguix y Villaverde este martes, en la última) se proclamaban inocentes y reclamaban a través de sus respectivos abogados su libre absolución, tras presentarse como víctimas de los otros dos: Luis Sans y José María Garrido de Juan Anguix y Ramón Villaverde y estos dos de los dos primeros
Si Sans y Garrido habían trazado en su momento una línea clara de defensa (desvinculándose de la confección y manipulación del pagaré y del supuesto compromiso de aval, negando contacto con UBS y limitando su papel a la búsqueda de financiación), tanto de lo mismo hicieron este martes Anguix y Villaverde, quienes ofrecían una versión diametralmente opuesta a la de los anteriores: ellos no participaron de la falsificación. El 28 de mayo de 2015 se limitaron a rellenar el pagaré (el segundo) y firmarlo (el primero) a petición de Garrido y Sans, quienes se llevaron el mismo por medio de un mensajero y horas más tarde lo traían bajo el brazo con el conforme falsificado, junto al también falso compromiso de aval; lo hacían de cara a las dos reuniones consecutivas con LaLiga (con Javier Tebas, de la que Anguix reconocía haber participado solo acompañado de Sans, aunque aseguraba que era él quien llevaba la voz cantante) y la Delegación de Grandes Contribuyentes de la Agencia Tributaria (de esta reunión sí decían Anguix y Villaverde haber participado todos los acusados, aunque sosteniendo que su su rol había sido secundario con respecto a los 'contrarios') en el penúltimo día del plazo para formular alegaciones al pliego de cargos del anteriormente citado expediente disciplinario y en el que se proponía el descenso administrativo del primer equipo franjiverde y la multa para el club.
Once años después
Así, más de once años después de aquel episodio que marcó un antes y un después en la ya historia centenaria del Elche, el tribunal deberá determinar si hubo o no falsedad documental (o estafa) por parte de los acusados y, en su caso de concluir que sí, hacerlo desentrañando de entre la maraña de versiones contrapuestas si la urdieron solo algunos o todos ellos.