VALÈNCIA. España llegó este martes a Wembley (Londres) para saldar una deuda pendiente: ganar por primera vez a Inglaterra. Fue su vigésima primera cita y Lauren Hemp no les permitió romper la maldición londinense con el único tanto del encuentro que les dio la victoria a las de Sarina Wiegman en la fase de grupos para la clasificación para el Mundial de Brasil 2027.
Ya adelantaba Sonia Bermúdez en la rueda de prensa previa al partido que sería un enfrentamiento de "pequeños detalles". Y así fue. El conjunto español arrancó el primer tiempo con dificultades para superar a unas locales que se adelantaron en el marcador a los tres minutos de juego.
Lauren Hemp aprovechó un balón parado para rematar con un toque acrobático y colar el esférico por unos pocos centímetros. En el minuto 18 buscó el doblete con un disparo que se fue fuera. Las respuesta española fue inmediata, pero el partido se les había puesto de cara muy rápido a las de Wiegman.
Las de Bermúdez se toparon con una Inglaterra de gran polivalencia y movilidad que impedía a la zaga española mantener la solidez frente las atacantes locales. Especialmente Ona Batlle, a quien Lauren James sacó de su zona de confort por la banda derecha.
Precisamente la lateral del Barça fue una de las jugadoras más activas, asociándose en el interior para recibir el esférico y probar a la portería rival. Un disparo llegó en el minuto 32, pero se marchó rozando los palos.
España se fue al descanso con poca precisión y sin encontrar el ritmo, buscando en los últimos compases las posesiones largas y la circulación del balón ante una Inglaterra muy cómoda sobre el verde.
Mayor precisión y peligro
El aire fresco del descanso devolvió a la selección española al césped con mayor precisión en el manejo del balón, aunque con nuevos obstáculos por delante. Uno de ellos, Lucy Bronze, que por la banda izquierda obligó a una Olga Carmona siempre atenta a frenar sus incursiones.
El ritmo en el conjunto español fue creciendo y, con él, las ocasiones de peligro. Olga, Vicky López e Irene Paredes se erigieron en las futbolistas más insistentes de cara a portería, buscando con ahínco el empate que el marcador les negaba.
En los últimos compases, la velocidad de Salma Paralluelo y la determinación de Edna Imade fueron la combinación perfecta para poner en aprietos a la zaga inglesa y a su portera Hannah Hampton. Precisamente fue ella la heroína del tramo final, con una parada providencial ante el cabezazo de la recién incorporada Imade desde el banquillo.
Los minutos de descuento en Wembley fueron de infarto. Numerosas ocasiones para una Sonia Bermúdez que no logró romper la maldición londinense en su debut como seleccionadora en el estadio.